MEMORIA DEL FUTURO, VISIONES DEL PASADO

 

 

El Hombre y la Naturaleza

 

La Humanidad, en tanto que Género, es un Individuo cuya Ontología tiene su propia Escenografia y un Comportamiento universal derivado de su Historia y sujeto a la Respuesta que exige la Relación entre el Ser y la Realidad. En el Ser está el Misterio, el Problema, el Milagro, y, si se quiere, la Verdadera Humanidad. Por el Ser devinimos Personas, y esto con todos los atributos de la Espiritualidad referidas a la Consciencia y la Conciencia.

Por la primera, la Consciencia, alzanzamos el Yo y su manifestación e interdependencia con la Realidad; por la segunda, la Conciencia, tenemos conocimiento de nuestras Responsabilidades y cómo le afecta a la Realidad nuestros acciones; y viceversa. Una Persona sin Conciencia deviene un monstruo en la medida que su mente es la de las bestias y no comprende la naturaleza de la Ley y del Crimen, partiendo de cuya base se llega al Genocidio. Todo ataque contra la Conciencia es, por consiguiente, un ataque contra la Humanidad y una Guerra contra la Civilización como Modus Vivendi del Ser Humano.

Una Persona sin Consciencia es la Negación del Ser en el Hombre, y siendo la Consciencia la más alta manifestación de la Vida en el Universo, la anulación del Yo Soy que implica esa privación presupone la muerte ontológica del Hombre como persona. Todo ataque, pues, contra la anulación de la Consciencia del Hombre, en cuya Naturaleza va implícito el mundo de los Valores de su Yo en cuanto Persona sujeta a los más elevados Derechos, es un ataque directo contra el Futuro de la Sociedad y del Género Humano.

Sobre estas dos Columnas el Ser se mueve en el seno de una Realidad externa, en la que el Hombre existe por Derecho pero frente a la Naturaleza de cuya Realidad Escenográfica el Hombre, en cuanto Individuo y en cuanto Género,  tiene Deberes, y Deberes derivados de la Ley sobre la que esa Realidad estructura el Edificio de su Naturaleza. Si esta Realidad tuviera una Naturaleza tal que su Edificio no se comportara en razón de una Ley propia en este caso las acciones de los seres sobre su cuerpo no implicarían ninguna consecuencia y, por tanto,  no existiría el Deber del Ser frente a la Naturaleza.

Pero la Realidad implica una Naturaleza, un Edificio sujeto a una Ley Interna, Ley no escrita ni creada por el Hombre, y si existe Deber y Violación de la Ley que gobierna el Escenario donde el Ser realiza su Existencia, esto conlleva a las consecuencias derivada de la irracionalidad que supone hacer como que no existe Ley Universal; irracionalidad que, creciendo, sucumbe en la demencia cuando, mediante la Ciencia, el Hombre pretende realizar una operación vírica maligna de sustitución de la Escenografía Universal Natural por una Escenografía Artificial.

El hecho de la Consciencia y de la Conciencia conlleva al Conocimiento del Ser en cuanto espíritu de Inteligencia, determinando esta Naturaleza del Hombre la Calidad de su Relación con la Realidad Universal. Desde esta Realidad, la Ley Natural no existe para aplastar al Hombre ni limitar su Ser sino para abrir su Inteligencia y conducir su Pensamiento a la Trascendencia, es decir, para poner todas las cosas a sus pies y desde la existencia de los Sentidos elevarlo a la dimensión de la Abstracción, del análisis de la Realidad y su Origen en el Tiempo.  Dimensión que le conduce a Dios como Creador del Universo y Legislador de la Naturaleza, en definitiva, como el Diseñador de la Escenografía en la que el Ser Humano, en cuanto Género y en tanto que Individuo existe en el seno de la Realidad Universal.

Y aquí entra el Problema, el Misterio, el Enigma de la Teología, la Cuestión Metafísica por excelencia. La Relación de la Perfección del Ser Divino con la Imperfección del Mundo Humano, la confrontación entre nuestro pensamiento, fruto de nuestra inteligencia, y ese análisis universal que, igualando, provoca el choque racional entre Ciencia y Fe, se resuelve en el Cristianismo y desde el Cristianismo se refunda la Relación del Hombre con la Realidad para, una vez superado el Dilema, mediante su Alianza con el Ser Divino, darle Fin a esa Confrontación en la Victoria del Ser sobre las fuerzas destructoras puestas en movimiento en la Escena Histórica.

El Hombre es, sintetizando seis mil años de Historia, la manifestación viva de la Relación del Ser Divino con la Realidad Cósmica, y será tomando esta Base como primera parte de la Ecuación que surgirá el Dilema Teológico en el origen de la Enemistad entre Razón y Fe. Pero superado este Dilema por las propias fuerzas del Ser en el Hombre, el Yo Soy que late en la estructura natural del Individuo emerge como Observador de la Realidad a fin de comprender su Ley y, respetándola, moverse en el Escenario que la Naturaleza, con su Ley, pone a los pies del Mundo para elevarse de lo Animal a lo Espiritual y, movido por el Pensamiento como Naturaleza, actuar en la Historia para hacer de la Historia el Libro de su Existencia.

 

Los Media.

 

Los Media son ese Aparato de Información que nos permite ver el Movimiento de las Fuerzas en juego en el Escenario Histórico. Y, analizándolas, por el movimiento que vemos nos permiten predecir su curso en el Tiempo. Y pues que muchas de esas fuerzas han nacido ayer mismo, como quien dice, conociendo la amplitud de sus trayectorias desde su mismo origen predecir sus movimientos en los inmediatos decenios es algo tan natural como resolver un sencillo ejercicio de Física. Es decir, si vemos a un tipo coger un cuchillo y correr contra otro predecir el crimen no es ser un genio, es simple consecuencia; y si en el escenario tenemos además del cuerpo del delito una ley que se inhibe de levantar un muro entre criminal y víctima, no hay que ser un sabio todo salomón para afirmar que la ley forma parte del cuerpo del criminal.

Pero la cara oculta de los Media es que aquéllos que tienen unas relaciones superintringuladas con el Poder y los unos y los otros usan las Noticias para lo contrario de lo que sirven; y así hemos visto a periódicos de los renombres más renombrados ser las tapaderas de los crímenes y corrupciones de los Estados, lo mismo que ser los mejores aliados de las libertades contra" los hombres de Estado". El caso más contundente que yo me recuerde es el de "el Pais", en la España de los 80. Caso ejemplar que sirve de lección magistral sobre la relación entre Política-Media y Acción Delictiva, pues siendo evidente que los Media son un Vigilante de los Derechos de la Sociedad contra el Poder, cuya tendencia hacia el absolutismo procede de la imperfección de las estructuras democráticas que hemos heredado, cuando un Media no sólo no Vigila sino que se pone de parte del Poder desbocado hacia el Absolutismo, ese Media es responsable de un Delito, primero de dejación, y luego de participación de la actividad delictiva que encubre, siendo el encubrimiento del delito, como es, una figura judicial real y efectiva. Nada hay más perjudicial contra una Democracia, en este sentido, que unos Media cuya existencia dependa del Poder y de una clase política que se base en los Media para permanecer en el Poder. El Futuro mismo camina hacia la eliminación de esta simbiosis antidemocrática y cuyo efecto principal es crearle la apariencia de Democracia a un Régimen Político establecido sobre la Corrupción. La Independencia sine qua non de los Media, alcanzada en sociedades democráticas de alto calado, donde el Estado no tiene participación de ninguna clase en los Media, es el objetivo, y para alcanzar este medio el Fin de la Era del Papel al que la Civilización se encamina por sí sola se presenta una buena carretera, de donde se ve que la Historia, siendo un registro de acontecimientos, es, al mismo tiempo, el efecto derivado de una Causa Creadora que supera al Hombre en cuanto Individuo y se relaciona con el Género.

 

La Ciencia del Bien y del Mal.

 

A esto se le llama la Ciencia del Bien y del Mal, y como toda Ciencia tiene su Universidad, y para asistir hay que seguir unos Cursos. Esta es la Universidad de la Vida y sus Cursos el que menos dura una década. De aquí, siguiendo el razonamiento, que sea solo natural que todo grupo organizado políticamente y cuyo fin sea el goce y disfrute del Tesoro Nacional, su bandera por tanto la Corrupción, tienda por antonomasia a rebajar la edad del Votante, es decir, a establecer su Elección al Poder sobre una masa de inexpertos, parvulitos en las cuestiones del Poder, sin más conocimiento de la Realidad que sus propios impulsos inmaduros.

Pero una Democracia Perfeccionista, establecida sobre una Madurez Ontológica, no puede sino erigir sus Principios sobre un Electorado con una Experiencia Observadora, fundando el Voto en una Personalidad Formada, Fin que en el Ser Humano no se alcanza a los 18 años, como bien puede declararlo hasta el Psicólogo más tonto del mundo. Notemos que en este apartado de las Relaciones Interhumanas, este apartado de la relación Poder-Pueblo es el único entre todas las manifestaciones de relaciones posibles en que se da por cualificado para un fin a alguien que no tiene la más mínima experiencia en el tema. No es de extrañar, haciendo un nudo en el hilo, que las sociedades democráticas no puedan liberarse de la corrupción cuando su propia estructura, fundada en la inmadurez del Votante, implica la corrupción.

Mas si esto es así, poniendo por justificación un periodo de vida media a trancas y barrrancas entre el medio siglo y el poco más a que llegaban nuestros predecesores inmediatos, ante un Futuro en cuyo escenario la media al alza pone el listón en lo 120 años, mantener esas estructuras para este nuevo escenario es un ejercicio suicida. Para adaptarse, en definitiva, hay que predecir el Esnecario y moverse en esa direción, y el Escenario en el horizonte es el de una Civilización establecida sobre una Vida Media Cioudadana de un Siglo y pico.

Asi pues, si nosotros asistimos a la Universidad de la Vida Política durante unos Decenios y aun siendo irregulares y hasta despistados en el seguimiento de las Clases, al cabo del tiempo uno se va forjando una visión panorámica de conjunto y sin mucho esfuerzo el pensamiento mismo se le va a las respuestas correctas sobre las salidas que las situaciones que en vivo se presentan.

Cierto, otras fuerzas implican un origen más lejano en el tiempo y es necesario conocer su ruta de vuelo en la Historia a fin de comprender su naturaleza, a qué se debe su trayectoria, y cuál es la lógica línea del tiempo que van a escribir esas fuerzas en el Libro de la Historia.  Por esto la Historia Universal es tan importante y por esto todas las Reformas en la Educación que la Politiquería de la Mediocridad hacen tienen como objetivo supremo talar y reducir la Ciencia Histórica Universal a su mínima expresión posible, siendo el sumun de dicha manipulación totalitaria su reducción al Nacionalismo.

 

El Nacionalismo.

 

La Historia Reducida a Nacionalismo es la reducción del ser humano a la condición de un animal doméstico. No hay nada malo en la domesticación de un animal. El problema surge cuando el hombre es reducido, por el Nacionalismo, a ese animal, y la Nación deviene su pesebre, su establo, a veces, su corraleta. Es verdad, la Libertad está para hacer uso de ella. Y si una Sociedad en pleno ejercicio de sus facultades mentales quiere renunciar a la Humanidad en pro de la Nacionalidad, es cuestión exclusiva de dicha Sociedad. Pero observemos que al ser la condicion sine qua non de todo Nacionalismo la tala masiva de la Historia Universal como Referencia, y su subordinación a la Historia Nacional como marco, de aquí se sigue la lógica manipulación de la Historia en cuanto Ciencia y la reducción de la relación entre el Hombre y la Historia a los intereses del Nacionalismo, siendo el efecto natural de esta perversión la formación de una inteligencia esclavizada a los valores implantados desde el Poder Nacionalista, y de aquí que ese Pueblo sea caldo de cultivo de Terroristas. De donde se ve que el Nacionalismo, al implicar una renuncia a la Humanidad como Nación, es una regresión esquizoide hacia el bestialismo, benigna como lo es el tabaquismo pero maligna como sólo puede serlo el tabaquismo. Todas aquéllas direcciones tras las que la Historia se mueve, la simplificación de las Lenguas a unas básicas dentro de cuya superficie el Poliglotismo será Natural en el Futuro, por extensión, es la visión más latente y vivible del paletismo que el Nacionalismo instaura como Evolución. Observemos igualmente que en todo Pueblo donde la tendencia esquizoide nacionalista se pronuncia su clase política está altamente inmersa en la corrupción, hasta la médula, y necesita cultivar el paletismo nacionalista a fin de mantener el status quo alcanzado en activo.

 

El Teocratismo.

 

Pero lo mismo vemos que se alcanza cuando es la Religión la que pervierte la Historia en cuanto Ciencia y sujeta al Hombre a una perturbación de su inteligencia histórica mediante la sustitución de la Memoria Colectiva de la Humanidad por una Memoria Artificialmente escrita por el Poder Religioso en cuestión. Y pues que a nosotros nos toca juzgarnos a nosotros mismos y a los de fuera ya los juzgará Dios, observamos que fue precisamente cuando la tendencia teocrática que la Reforma Gregoriana se hizo, en el siglo XI, y se impuso en la Cristiandad que los Cristianos se comportaron como verdaderas bestias y se devoraron entre ellos como si estuviesen atacados de una rabia colectiva, que desde la Teocracia de los Papas Medievales se cultivó a fin de mantener el edificio teocrático sobre las bases de arena movediza en que León IX y Carlo Magno pusieron la primera piedra. Y lo que más sorprende es que la Imagen de la Santidad se vistiera de Domingo y en Hábito de Descanso, como quien dice, la orgía de carne y sangre que tuviera el sur de Francia por escenario, sirviera platos de hasta decenas de miles de cabeza por mesa. Idem, cuando desde el lado contrario, bajo cuyo ataque la teocracia romana se vino al suelo falto de asideros imperiales, si bien la Iglesia no se hundió gracias al Brazo Español que le alargara el Señor de los Cristianos, tan ignorantes los unos como los otros y en razón de esa ignorancia la esquizofrenia se hizo en el Cristianismo a título universal y en las Tinieblas de la Noche de los Obispos se devoraron a bocados los unos a los otros más como discípulos del mejor Infierno que aspirantes a Ciudadanos del Cielo. De donde se ve que la Historia es una Ciencia, tiene sus leyes y sus causas, pueden deducirse sus efectos, y, lo que es más importante, vive en constante estado de drama de intereses, entre los que el del Director de la Escena Universal, el mismísimo Dios, se halla atrapado al chocar su Buena Voluntad con la voluntad enfermiza de aquéllos contra cuya ignorancia buscar escribirle un Final Feliz a la Historia del Género Humano. Si los Estados están no para crear naciones, sino para administrar los recursos de los Pueblos, la Religión existe para mantener viva entre las Naciones la Imagen de Dios. Y será por esto que de entre todas las iglesias la Católica es la Primogénita de Dis y la Esposa del Señor, siendo no menos verdad que es una desgracia que a medida que el Sacerdocio Católico a Imagen y semejanza del de Cristo se abriera a la Cristiandad, bajo los hábitos de la santidad debida se escondieran los hijos bastardos de las casas imperiales feudales, que transformando la santidad debida en toda clase de modelos humanos para el olvido, pornócratas homicidas, teócratas perros, pontífices hechiceros y demás especies en el origen de la reacción final del cristianismo contra la dirección que la iglesia romana le había dado al Futuro del reino de los cielos en la Tierra, cuyo fin era la sustitución de Cristo por el Papa, que gracias a Dios no se consumó, si bien el precio que hubo de pagar la cristiandad fue grande y doloroso... Dios se lo dijo en su Hijo al Maligno, según está escrito: "Al Señor tu Dios servirás", y así se cumplió en la Reforma. Pero que la necesidad la dictara la maldad teócrata es causa de juicio contra la iglesia romana y a su tiempo se verá sus consecuencias, si es que aún conservan los interesados el juicio. O sea, el Hombre en tanto que Ser está más allá de la Nación, del Estado y del Templo, como se viera en Jesucristo en la Cruz, quedando clavados en su madero Nación, Estado y Templo; y al mismo tiempo, por la Ley, el Ser Humano tiene en el Reino de Dios su Estado, su Nación y su Templo, y éstos en el seno de la Humanidad. De manera que si no hubiera Ley Universal ni Estado, ni Religión, ni Nación, y el Ser respondería exclusivamente ante su consciencia y su conciencia. Pero habiendo Ley, y ésta fundada en Dios, como se viera en la Resurrección de Jesús, se mantienen tanto el Ser en Dios cuanto el Hombre en la Humanidad, deviniendo por esta Evolución Perfeccionista la consciencia cristiana la sustancia de la Libertad del propio Espíritu de la Eternidad.

Concluyendo, la Teocracia de un hombre o de un grupo con poder absoluto e infalible para dictar el Pensamiento del Ser, que siendo Espejo donde el Rostro del Espíritu Creador se asoma para marcar con su impronta la Personalidad del "Yo", expresión vital de la Infinita Inteligencia Creadora, y porque le impone límites a la Creación de Dios: Es, como se ve, un atentado contra la Libertad de Dios. Ya sobre la superficie, decimos que el nacionalismo actúa de la misma manera pero donde la Impronta Divina infunde su aliento en el Ser para elevarlo a la gloria de la libertad de los hijos de Dios, la del Nacionalismo es la marca de la bestia, y por esta operación infusa el nacionalista deviene ganado de cuyas ubres se nutre la clase política.

Podemos predecir, sin querer insultar a nadie, sólo siguiendo la lógica, que nos permite vernos como algo tontos frente al futuro, y algo listos sobre el pasado, que no pasarán muchas décadas antes que el hombre monoglótico sea considerado un retardado mental. Y no pasarán tampoco muchos antes de que tanto el fundamentalismo religioso -de cualquier signo- como el nacionalismo político sean definidos como caracteres regresivos esquizoides.Hasta entonces tendremos que aprender a convivir con estos aspirantes a deficientes mentales del futuro.

 

El Hombre en tanto que Principio y Fin

 

Son muchos los ángulos, en consecuencia, desde los que puede estudiarse la estructura en movimiento de un Ente Universal dividido en sí mismo y enfrentado entre sus partes a punta de fratricidios internacionales y existencia en constante estado de pre-guerra civil mundial. Y a pesar de este estado en constante suicidio en que la Humanidad vive el progreso de su inteligencia activa es irreversible y tiende por ley natural al más grande y difícil de los dominios, el dominio de sí mismo. Este Siglo, en este terreno, presenta un Curso de Ciencia del Bien y del Mal que el Futuro estudiará con pasión y seguirá nuestra Batalla contra las fuerzas destructoras de la Civilización Demo-Cristiana, y contendrá el aliento al intentar seguir nuestra Aventura en un Campo de Batalla donde se juega a Vida o Muerte la Humanidad su Futuro.

Mas aunque muchos los ángulos, como si fueran las asignaturas de este Curso, las fuerzas principales determinantes del movimiento de nuestro Mundo en el Escenario de este Nuevo Milenio son numerables y definibles. Si seguimos su curso  durante unos decenios veremos que al paso de unos cuantos, computables en el ámbito de una vida humana, nos plantan delante de un Escenario totalmente renovado.

Como Actores en este Escenario esta Renovación está en nuestras manos. Poder que sólo en la Civilización Demo-Cristiana alcanza su máxima potencia gracias a la interrelación entre el Hombre y el Poder; interrelación que en las demás civilizaciones, sometidas a estructuras anacrónicas se sujeta a la voluntad de las capas superiores dirigentes, que se mueven sobre las cabezas de las capas inferiores sin Conciencia frente al delito que cometen mediante este tipo de movimiento, ni Consciencia del valor del Hombre en tanto que Ser, de donde vemos que el Fin está en el principio y el Principio en el Fin. Y el Medio debe ser acorde a Principio y Fin.

El Hombre, pues, el Ser en tanto que Vida Integente a la Imagen y Semejanza del Espíritu Creador, cuya impronta es el Origen del espíritu creativo humano; el Hombre no es un Medio, el Hombre es un Fin, y en tanto que Fin la Estructura Psico-Pedagógica de la Sociedad debe resolverse mirando a este Fin. Pues estando inmerso el Principio en el Fin el Hombre es -siempre- el Principio del Futuro, el Ser que trasciende la naturaleza de las transformaciones tecnológicas, y que, realizando en sí el Ser, es decir, el Fin de la Psico-Pedagogía, es la Persona Consumada en su Realización Ontológica, y que deposita a su vez en las manos del Principio, las Nuevas Generaciones, su esencia y sustancia, a fin de hacerse una sola cosa con la Realidad, en la que actúa para mantener la Trascendencia del Ser en su Naturaleza más Pura. Y esta sustancia y esencia es la Imagen Viva del Espíritu Creador que con su Inteligencia ha proyectado su Omnisciencia en nuestro Universo de manera que por la Ciencia alcanzemos el Pensamiento de Dios, que en Jesucristo, efectivamente, se levanta hasta la misma altura del Ser. Pues estando el Hombre chapoteando en el polvo de la Ignorancia alcanzó, por Acto Sobrenatural, la estatura de un hijo de Dios. Y de aquí que la Meta, el sentido, la naturaleza y el contenido de toda Acción Social -cualquiera sea su esfera de partida - debe tener en esta actitud psico-pedagógica su Principio y Fin.

 

 

Los hijos de Dios

 

La mediatización del Hombre, sea por fines políticos, religiosos, científicos o cualquiera se invente quienquiera, su identificación por definición animal es un delito contra el Ser Humano, un acto de bestialismo contra la Potencia Existencial de la Persona Humana, un artificio dialéctico de quienes tienen en la animalización de lo humano su Poder, su Imperio, su Habitat, una retórica demogógica cuyo fin es la reducción de los Derechos del Ser a los de un Animal Doméstico.

El día que Aristóteles definió al hombre como animal político fue un día muy triste para la Humanidad, pero dada la creencia de sus tiempos, la esclavitud considerada una realidad natural, no se le puede reprochar al filósofo ser un hombre de su tiempo. Mas el día que, habiendo roto el cristianismo con esa definición, la Ciencia, Darwin mediante, restauró la esquizofrenia social como norma de la Naturaleza, ése fue un día infinitamente más triste.

La Lucha de Dos Milenios contra la División del Ser Humanos en Esclavos y Libres, en Pobres y Ricos fue, definitivamente, sentenciada a muerte, y todo el trabajo de Dos Milenios fue enterrado bajo las botas de una mediocridad intelectual cuyo único mérito fue haberse hecho eco de la opinión de su tiempo y darle una forma protocientífica, de poco calado, cuya esencia doctrinal fue impuesta a la Academia por obra y gracia del Imperio Británico, pero cuyo Discurso Protonazi, aparte de afirmar lo que antes que él otros ya estaban viendo y ya el mismo Salomón dejase escrito en su Obra, cuando afirmara que los animales acuáticos devienen de tierra y viceversa, el discurso darwinista, fuera de fundar el Nazismo y establecer el Evangelio de los Ricos sobre una Ontología del Fuerte, el Poder como reducción del Hombre a la condición de las Bestias, fuera de esta Semilla Maligna, consistiendo todo el genio de Darwin en la Predicación de un Evangelio en virtud del cual el Pobre es pobre porque la Naturaleza lo determina y lo que le toca es agachar la cabeza y vivir de rodillas o perecer bajo el palo del Fuerte; y éste, el Rico, no debe avergonzarse ni detenerse ante su hambre y su sed de Poder y Riquezas porque es la Naturaleza la que determina su instinto a fin de seleccionar a sus "criaturos- ¡Qué hizo Hitler sino poner en práctica el discurso darwinista!... Y lo más divertido de esta situación -siguiendo la moda de reirse de la desgracia- es que, precisamente los condenados por el Darwinismo a ser la carne y la sangre con la que la Selección Natural alimenta a sus "criaturos", fue esa misma clase la que, creyendo a la Iglesia causa de todos sus males, y viendo en Darwin el Apóstol de la redención de su miseria, se puso de pie para aplaudir a quien la estaba condenando a vivir de rodillas bajo el impero del Fuerte. Si aquí cupiera risa tendríamos que reir con la risa del ogro "Jo Jo Jo".

La Meta de la Formación del Hombre en tanto que Principio del Futuro y Fin de la Sociedad es, por su norma y esencia, contraria a la animalización del Ser Humano que el Discurso del Materialismo Científico implica e impone en la Escuela. Lo cual quiere decir que la Psico-Pedagogía no puede trabajar dentro del Tiempo sino fuera de él para poner en el Tiempo su Futuro, y desde la Infancia a la consumación de la Adolescencia ni Estado ni Empresa deben meter sus manos en el que es el Trabajo más delicado de la Civilización: la Declaración en el Ente Humano por el Hombre en tanto que Ser del "YO SOY" - a imagen y semejanza de los hijos de Dios.

 

C.R.