Haré
crítica al estilo de los críticos de oficio: Delirante,
hilarante, destripante, despampanante. Si esto fuera un concurso
apostaría todo contra nada a que no hay en el mundo quien
sea capaz de ver el fin antes del último capítulo.
Este tipo de arriba, tumbado todo pancho, jugando a dios consigue
ponernos en nuestro sitio con un juego de entes de ficción,
nosotros mismos, sacados de la chistera del de Arriba. Dos horas
de placer sin pitillo entre Eugenia y Rosario.
|