Miguel

De Unamuno

NIEBLA

Haré crítica al estilo de los críticos de oficio: Delirante, hilarante, destripante, despampanante. Si esto fuera un concurso apostaría todo contra nada a que no hay en el mundo quien sea capaz de ver el fin antes del último capítulo. Este tipo de arriba, tumbado todo pancho, jugando a dios consigue ponernos en nuestro sitio con un juego de entes de ficción, nosotros mismos, sacados de la chistera del de Arriba. Dos horas de placer sin pitillo entre Eugenia y Rosario.