Lista de batallas de la Guerra Civil Mundial Australia Población a finales del XX: 19.5 M 1900: 9 de julio, referéndum sobre la transformación de las colonias australianas en dominios. Aunque el mundo occidental
no supo de la existencia de Australia durante mucho tiempo, ésta
ya se suponía en la lógica y en la mitología
europeas de finales de la época medieval; una gran Tierra del
Sur o Terra Australis era necesaria para contrarrestar el peso de
las masas terrestres de Europa y Asia en el planeta. En el siglo XVI y principios del XVII, España, que había establecido un imperio en el continente americano, inició una serie de expediciones desde Perú por el Pacífico sur. Animados por el descubrimiento (Álvaro de Mendaña-descubridor) de las islas Salomón (al noreste de Australia) en 1567, las autoridades españolas organizaron más expediciones en los años 1595 y 1605, con la esperanza de encontrar oro para el Imperio español y la Terra Australis para la evangelización por parte de la Iglesia católica. Interés de los holandeses Los intereses de Portugal se centraban en la India y España había desistido de sus expediciones; esto permitió a la emergente marina holandesa establecer en el siglo XVII centros comerciales desde el cabo de Buena Esperanza hasta las Indias Orientales holandesas (Indonesia). Los holandeses, asentados principalmente en los puertos indonesios de Bantam y Batavia (Yakarta), hicieron realidad el descubrimiento europeo de Australia. A principios de 1606, William Jansz navegó hasta el estrecho de Torres, entre el continente australiano y Nueva Guinea, y divisó parte de la costa australiana. El estrecho fue más tarde bautizado así por el explorador español Luis Váez de Torres, que alcanzó la misma región pocas semanas después. En octubre de 1616, el Eendracht, capitaneado por Dirk Hartog, fue el primer barco que tocó tierra australiana, concretamente la bahía de Shark, en Australia Occidental. Sin embargo, la labor más importante fue la realizada por Abel Janszoon Tasman; en 1642, éste divisó la costa oeste de la isla que hoy conocemos como Tasmania, pero que él bautizó con el nombre de isla de Van Dieman; después, Tasman navegó hacia el Este y el Norte con objeto de explorar Nueva Zelanda. A pesar de tener un conocimiento cada vez mayor de Australia, los holandeses no llevaron a cabo una colonización sistemática a partir de sus descubrimientos, seguramente porque en sus contactos hallaron pocas cosas de valor para el comercio europeo. Expediciones británicas y reclamaciones El explorador y navegante británico James Cook surcó el mundo dos veces, hizo tres viajes al Pacífico y fue el primer europeo en llegar a las islas Hawai. Cook, navegó a Tahití, Nueva Zelanda, Australia, la isla de Vancouver y las islas Hawai, donde murió en una lucha con los isleños. En 1688, el bucanero inglés William Dampier desembarcó al noroeste. Cuando regresó a Inglaterra, publicó un libro, Voyages, y convenció a las autoridades navales para respaldar un viaje de vuelta en busca de las supuestas riquezas de la isla. En 1768, y financiado por el almirantazgo británico, el capitán James Cook partió de Inglaterra en lo que sería el primero de sus tres viajes. La expedición al Pacífico, que duró tres años, le llevó también a Australia. En 1770, Cook desembarcó en la bahía de Botany, en la costa oriental, y tomó posesión de la región a la que bautizó con el nombre de Nueva Gales del Sur, en honor a Gran Bretaña. Él y sus hombres, entre los que se encontraba el botánico sir Joseph Banks, quien más tarde apoyaría el asentamiento en Australia, aportaron más información acerca del nuevo continente. Matthew Flinders, un oficial de la marina británica, fue el primero que, entre 1801 y 1803, rodeó navegando la isla australiana. En 1798, Flinders ya lo había hecho alrededor de Tasmania, junto al cirujano de la marina George Bass, demostrando así que se trataba de una isla. Fue también Flinders quien insistió en que Australia, y no Nueva Holanda, debería ser su nombre oficial; en 1817, este cambio fue aceptado oficialmente. Colonias penitenciarias Australia era descrita como una tierra lejana y poco atractiva para el asentamiento europeo, pero para Gran Bretaña tenía un valor estratégico, especialmente después de perder las colonias americanas (1783). Además, solucionaba el problema del gran número de convictos que poseía en sus prisiones. En 1786, el gobierno británico anunció su intención de fundar una colonia penitenciaria en la bahía de Botany, en la costa sureste de Nueva Gales del Sur. El capitán Arthur Phillip, de la Marina Real, fue nombrado comandante de la expedición. Debía tomar posesión de toda Australia, incluyendo Tasmania y las islas de la costa oriental. En 1787, Phillip partió de Portsmouth, Inglaterra, con la primera flota. Los once barcos transportaban un total de 759 presos. Phillip llegó a la bahía de Botany el 18 de enero de 1788; allí se encontró con uno de los mejores puertos naturales del mundo. En este punto levantó la primera colonia europea el 26 de enero (hoy se conmemora como el Día de Australia). Sydney fue el nombre del asentamiento; se puso en honor al secretario del interior británico, Lord Sydney, encargado de los planes de colonización. La llegada de la segunda flota, en 1790, salvó a la joven colonia de un rápido colapso. Phillip y los primeros gobernadores tuvieron que enfrentarse a tres problemas: el abastecimiento suficiente de alimentos, el desarrollo de un sistema económico interno y la producción de artículos para la exportación, con los que pudieran pagar los productos importados de Gran Bretaña. Phillip creó granjas en las orillas más fértiles del río Hawkesbury, al noroeste de Sydney. Los suministros de comida procedían principalmente de la isla de Norfolk, situada a casi 1.600 km de distancia y que Phillip había ocupado en febrero de 1788. Después de 1825, la isla funcionó como prisión de convictos que incumplían las leyes coloniales; a partir de 1856, se convirtió en hogar de los descendientes de los amotinados del navío Bounty, que por entonces eran demasiado numerosos para la isla de Pitcairn. Nuevas divisiones en Nueva Gales del Sur En 1792, los infantes de la Marina Real fueron reemplazados por la División de Nueva Gales del Sur, reclutada con esa intención en Gran Bretaña. El capitán John Hunter, gobernador sucesor de Phillips, arribó en 1795 e intentó en vano ganar el control del comercio de ron. El siguiente gobernador, el capitán Phillip G. King, tuvo que hacer uso de la división en 1804 para sofocar una rebelión de presos irlandeses. En 1806, el capitán William Bligh, con anterioridad comandante de la malparada Bounty, sustituyó a King. Bligh amenazó a la división con la pérdida de su monopolio. El resultado fue la conocida rebelión del Ron de 1808, en la que los oficiales de la compañía destituyeron a Bligh; éste fue enviado de vuelta a Londres, donde defendió su política con éxito, aunque no volvió a ser nombrado gobernador. Mientras tanto, uno de los cabecillas de la revuelta, John MacArthur, había dado con la solución al problema de la falta de productos de valor exportables de la colonia; en 1802 enseñó a los fabricantes británicos unas muestras de lana australiana y con ello se puso en marcha la cría de ovejas merinas; el pastoreo se fue convirtiendo paulatinamente en la principal actividad económica. El gobierno de Macquarie Lachlan Macquarie fue gobernador desde 1809 hasta 1821; inició un programa de extensas obras públicas, en las que empleó a los antiguos convictos y al arquitecto Francis Howard Greenway, que diseñó las iglesias, hospitales y edificios gubernamentales de Sydney. La llegada de más colonos libres trajo consigo un aumento de la demanda de tierra cultivable, en la que el creciente número de convictos pudiera trabajar como jornaleros. Reforma constitucional El gobierno de Macquarie
supuso grandes desembolsos, la mayor parte de los cuales recaían
sobre la tesorería británica. En 1819, el oficial de
colonias británico envió al juez John Thomas Bigge a
inspeccionar e informar sobre la administración de Macquarie.
Recomendó recortes en el presupuesto del gobierno y, aunque
reafirmó que Nueva Gales del Sur seguiría siendo una
colonia penal, reconoció la creciente importancia de la colonia
para el Imperio Británico como hogar de colonos libres, y popularizó
el nombre de Australia. Nacimiento de la sociedad australiana Los convictos
fueron determinantes en los orígenes de Australia. Cuando el
gobierno británico abolió el transporte de presos a
Australia Oriental en 1852, más de 150.000 habían sido
ya enviados a Nueva Gales del Sur y Tasmania. Aproximadamente un 20%
eran mujeres, y un tercio de éstas, irlandesas. Una minoría
de convictos pertenecían a las clases más acomodadas
y sufrían condenas por crímenes tales como la falsificación;
a menudo, a estos presos se les permitía utilizar sus conocimientos
en negocios y cargos gubernamentales. Expansión de las colonias Ocupación y desarrollo
de Australia La exploración del interior de Australia y el
auge de una importante exportación de lana facilitaron aún
más la colonización iniciada en la década de
1820. Los británicos fundaron la colonia de Australia del Sur
en 1836 y la de Victoria en 1851. El descubrimiento de oro, ese mismo
año, en Nueva Gales del Sur y Victoria originó una avalancha
de buscadores de oro que casi triplicaron la población de Australia
en una década. Exploración de la tierra La labor pionera de Blaxland
y Wentworth a través de las montañas Azules fue seguida
por George William Evans, quien utilizó la misma ruta hasta
Bathurst (fundada en 1815). En la década de 1820, John Oxley
diseñó un mapa más preciso de las llanuras interiores
y los ríos, en especial del Lachlan y del Macquarie. Además,
exploró junto con otros compañeros las costas meridionales
de la futura Queensland. El más famoso de estos exploradores
fue quizás el capitán Charles Sturt, quien, entre 1829
y 1839, recorrió las principales arterias de la cuenca de los
ríos Murray-Darling, hoy corazón agrícola de
Australia. Nuevas colonias En 1827, el capitán James Frazier Stirling remontó el río Swan, en la costa occidental; dos años después, y junto a un grupo de inversores, regresó como gobernador de la colonia de Australia Occidental. La colonia de hombres libres de Stirling, en Perth, que contaba con escasa financiación, se estancó. En 1850, la colonia pidió más presos para incrementar la mano de obra y recibió unos 10.000, antes de que en 1868 se prohibiera su transporte a Australia Occidental. Sin embargo, gracias al descubrimiento de oro en la década de 1890, la fortuna de Australia Occidental cambió. Australia Meridional y su capital, Adelaida, se fundaron en 1837. El reformista inglés Edward Gibbon Wakefield propuso la creación de esta colonia; quería establecer otras nuevas en las que se reflejaran los valores socioeconómicos y culturales británicos, que creía que los colonos adquirirían a través del cultivo de los campos. Las ventas de terrenos servirían para patrocinar la actividad migratoria de jornaleros, y éstos contribuirían al desarrollo de la colonia trabajando para los colonos granjeros antes de poder convertirse en propietarios de tierras. Pastoreo ovino Entre 1830 y 1840, los ocupantes ilegales levantaron grandes corrales de ovejas. Por diez dólares de licencia podían solicitar tanta tierra como quisieran. La expansión del pastoreo ovino trajo como consecuencia la colonización del distrito de Port Phillip, al sur de Nueva Gales del Sur, a partir de la segunda mitad de la década de 1830. La colonia de Melbourne se creó en 1835 y la ciudad no tardó en prosperar. Durante la década de 1840, hubo cada vez más demandas para conseguir la independencia de Nueva Gales del Sur por parte de los colonos; este objetivo se consiguió en 1851, año en el que el distrito de Port Phillip pasó a ser colonia de Victoria, y Melbourne, su capital. Al norte, empezando por el distrito de la bahía Moreton, el proceso colonizador fue más lento. Sin embargo, los pastores se establecían con más frecuencia en los bordes de la sexta colonia australiana, Queensland, y en la capital, Brisbane. Queensland se independizó de Nueva Gales del Sur en 1859. Entre 1830 y 1850, el valor de la exportación lanera pasó de 2 millones de libras esterlinas a 41 millones. Evolución de las instituciones políticas El libre comercio eliminó,
al menos al principio, la necesidad de tener colonias. De este modo,
en 1850, las colonias orientales recibieron nuevas constituciones
que las hacían responsables de su propio gobierno. Victoria,
Australia Meridional y la Tierra de Van Diemen (cuyo nombre cambiaría
en 1854 por el de Tasmania) obtuvieron consejos legislativos, en los
que dos tercios de sus miembros serían designados a partir
de la celebración de elecciones. Nueva Gales del Sur ya había
conseguido en 1842 este estatuto. La fiebre del oro y sus consecuencias La fiebre del oro de 1850
aceleró el desarrollo de estos jóvenes sistemas políticos
y sociales. En abril de 1851, Edward Hargraves encontró oro
en Summer Hill Creek, en el centro-este de Nueva Gales del Sur. Como
había ocurrido con la fiebre del oro de California, un gran
número de gente acudió en busca del preciado metal.
Estos inmigrantes se concentraron en Victoria, en Mount Alexander,
Ballarat y Bendigo. Polémica económica En 1860, los campos auríferos empezaron a perder auge. Aunque la exportación de lana mantenía la prosperidad de las colonias, el problema colonial recaía en el papel que tendría que desempeñar el gobierno respecto de la economía. La construcción del ferrocarril se convirtió en una realidad; entre 1875 y 1891, el total de vías ferroviarias aumentó de 2.575 kilómetros a más de 16.100 kilómetros. Trato de los aborígenes En 1788, la colonia de Phillip
marcó el inicio de un asiduo contacto entre europeos y aborígenes.
Aunque estos últimos utilizaban la tierra que rodeaba Sydney
como terreno de caza y acampada, durante la primera década
de la colonización blanca sólo tuvieron lugar unos pocos
enfrentamientos entre colonos e indígenas. Con la fundación
del asentamiento en la Tierra de Van Diemen, el problema se agravó;
se empezaron a destruir comunidades aborígenes a gran escala
y, de este modo, los 5.000 aborígenes de la isla quedaron en
poco tiempo reducidos a un insignificante número. En Australia,
las comunidades aborígenes se vieron obligadas a retroceder
al territorio árido del interior. Sociedad y cultura del siglo XIX El rápido aumento
de la población australiana entre 1830 y 1860 contribuyó
al crecimiento de las seis ciudades capitales. A finales de siglo
XIX, Sydney y Melbourne se encontraban entre las ciudades más
grandes del mundo, a pesar de que la población de Australia
en conjunto era aún pequeña. Cada capital servía
como principal puerto de su respectiva colonia. En la década
de 1850, los mercaderes y profesionales se rebelaron en favor de una
reforma política y de la formulación de nuevas constituciones.
Los trabajadores de Victoria fueron los pioneros en pedir mejoras
laborales, como la jornada de ocho horas. La lana y los constantes
descubrimientos minerales proporcionaron la base económica
sobre la que sustentar este estilo de vida. Hacia la federación La idea de la unificación
surgió hacia 1847, a raíz de las propuestas de Earl
Grey, en ese momento secretario de colonias de Gran Bretaña.
En la década de 1850, John Dunmore Lang, un clérigo
presbiteriano escocés de Nueva Gales del Sur, formó
la Liga Australiana para hacer campaña a favor de la unificación
australiana. Con la formación del Dominio de Canadá,
en 1867, las autoridades británicas esperaban una acción
similar entre los australianos. La Commonwealth Los gobiernos de la Commonwealth, encabezados por artífices de la federación como Alfred Deakin, no tardaron en imponer tasas sobre los productos importados para potenciar el desarrollo interno; diseñaron procedimientos para establecer pagas mínimas en el sector industrial y mantuvieron una política de inmigración blanca. Forja de una identidad: la guerra Con la I Guerra Mundial,
más que con la federación, se inició la transformación
de Australia a partir de un grupo de seis colonias unidas en un solo
estado consciente de su nueva identidad. Australia envió a
las tropas aliadas 330.000 voluntarios, que tomaron parte en algunas
de las batallas más sangrientas. Más de 60.000 murieron
y unos 165.000 resultaron heridos. En la campaña de Gallípoli,
las divisiones militares de Australia y Nueva Zelanda (divisiones
Anzac) intentaron sin éxito lanzar una ofensiva sobre las fuerzas
turcas en los Dardanelos. La fecha de tan desgraciado desembarco,
el 25 de abril de 1915, se identificó como el día de
la fiesta nacional australiana. Periodo de entreguerras Una reacción violenta
dentro del partido nacionalista, formado por Hughes, forzó
la retirada de éste en 1923. El primer vizconde Stanley Melbourne
Bruce, dirigente de los empresarios conservadores, que había
capitaneado la acometida contra Hughes, fue nombrado primer ministro.
El Partido del País, fundado en 1919 como movimiento patriótico
y conservador para proteger los intereses de los granjeros y pastores,
se unió a la coalición nacionalista. II Guerra Mundial Cuando la II Guerra Mundial
estalló en Europa en 1939, Australia envió a sus Fuerzas
Armadas para apoyar la defensa de Gran Bretaña. En 1941, una
vez que se inició la guerra en el Pacífico entre Japón
y Estados Unidos, y que Gran Bretaña no era capaz de proporcionar
ayuda a Australia, el nuevo gobierno laborista de John Joseph Curtin
buscó la alianza con los Estados Unidos. Hasta la liberación
de las Filipinas, el general estadounidense Douglas MacArthur y su
equipo utilizaron Australia como base de operaciones. El periodo Menzies En 1949, Robert
Gordon Menzies fue nombrado primer ministro. Menzies, que se mantuvo
en el cargo hasta 1966, otorgó a Australia una dirección
centralizada y personal. Por el Plan Colombo, los asiáticos
empezaron a estudiar en instituciones australianas. En 1966, la política
blanca australiana estaba agonizando y, en 1973, fue finalmente desechada.
Desde entonces, las bases para la entrada de inmigrantes siguen criterios
ajenos a la condición racial. Tiempo de incertidumbres Desde 1966 hasta 1972, el
Partido Liberal dio varios primeros ministros. Sin embargo, en 1972,
el Partido Laborista, dirigido por Whitlam Edward Gough, subió
de nuevo al poder. La coalición de liberales y agrarios regresó
al gobierno bajo el mandato de John Malcolm Fraser, en 1975. Éste
reinstauró las políticas internas y externas que habían
seguido los anteriores gobiernos del partido liberal, y asentó
en la Ley de Derechos Territoriales Aborígenes las bases para
la demanda territorial de los indígenas sobre el Territorio
del Norte. La vuelta del gobierno conservador En marzo de 1996, tras 13
años de gobierno socialista, los australianos dieron el poder
en las urnas a la coalición conservadora formada por el Partido
Liberal y el Partido Nacional, con John Howard como nuevo primer ministro.
Los conservadores consiguieron una amplia victoria al obtener 95 de
los 148 escaños de la Cámara de Representantes. Este
cambio supuso un nuevo giro en la política interior de Australia,
aunque no en las relaciones internacionales. Howard puso en práctica
una política caracterizada por la austeridad y el liberalismo
económico, con los objetivos prioritarios de reducir el gasto
público, para equilibrar la balanza nacional, y desregular
el sector privado para que alcance una mejor posición competitiva
frente a los mercados exteriores. Esta política se ha desarrollado
a costa de los estratos más desfavorecidos de la población,
principalmente aborígenes e inmigrantes asiáticos, que
ven reducida significativamente su calidad de vida, a la vez que aumentan
las desigualdades sociales. Un año después de su subida
al poder, Howard había conseguido una reducción de la
inflación y del déficit público, pero no de la
tasa de desempleo (8,6%).
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