Rudimentos
Historia es la narración encadenada de importantes acontecimientos
tenidos por verdaderos. Es ciencia de primer orden entre las etnográficas
y morales, y descansa en la fe que se refiere a los testimonios
que fueron trasmitidos por los hechos anteriores, de los cuales
deduce el porvenir probable en el desenvolvimiento de la libre
actividad del hombre.
En cuanto a sus asuntos, la Historia puede ser política, literaria,
sagrada, eclesiástica, artística, científica, universal, particular,
municipal, antigua, moderna, contemporánea, personal (biografía).
En cuanto a la forma, hallamos la crónica, la efeméride, los anales,
los comentarios, las memorias, las monografías, las anécdotas,
los compendios, las colecciones. La verdadera historia quiere
ser escrita con reglas de arte, con criterio, y con intención
filosófica, moral, política y social, recogiendo documentos, evaluando
su fidelidad, penetrando su sentido, apreciando su valor y su
importancia, buscando las causas, los efectos, la íntima conexión
de los hechos.
Sirven a la Historia, en primer lugar los testigos oculares, después
la tradición oral y escrita. Esta llega tal vez hasta nosotros
trasformada en mitos y fábulas: muchas edades o pueblos están
representados por tipos ideales: poesías y fiestas conservan acontecimientos,
no de otro modo recordados. La arqueología estudia los monumentos,
las medallas, las inscripciones que revelan antiguos hechos. La
paleografía, se ocupa de los documentos coleccionados en los archivos.
La crítica enseña a discernir lo verdadero de lo probable y de
lo falso, el fondo de la apariencia, y a conjeturar lo cierto.
La estadística calcula todas las condiciones civiles de un tiempo
dado. La filosofía de la historia compara los hechos, los agrupa,
los generaliza, sometiéndolos a leyes de sucesión para evidenciar
la providencia, las conquistas de la conciencia y del orden, los
progresos de la humanidad en todos los elementos sociales.
Son ojos de la historia la geografía y la cronología. Aquélla
enseña los lugares, que vienen a ser el teatro donde se mueven
los hombres y las naciones; ésta distingue los tiempos fabulosos,
antiguos, medios y modernos; los limita según las eras de los
pueblos, las más importantes de las cuales son para nosotros la
anterior y la posterior a Jesucristo, y señala las épocas deducidas
de grandiosos acontecimientos. |