HISTORIA ANTIGUA
HISTORIA CLASICA
HISTORIA MEDIEVAL
HISTORIA MODERNA

INTRODUCCION A LA HISTORIA UNIVERSAL (C.R.)

1-Resumen  
   

 

2.-Historia del Paraíso Perdido.

La reconstrucción a la carta de ese Periodo que va de alguna parte del Cuarto Milenio a otro punto del Quinto Milenio antes de Cristo únicamente puede realizarse tomando como datos el conjunto de hechos Históricos que a lo largo del Quinto Milenio dejan sus huellas en las Civilizaciones colindantes con Mesopotamia. Observamos una emigración desde el Lejano Oriente y desde Africa Profunda, vía Egipto y vía Ibérica, que acaban desembocando en Mesopotamia, donde cristalizan todas las culturas individuales de los primeros pueblos netamente humanos y precede la formación de las Primeras Ciudades Estados. Si nosotros le aplicamos el Hecho Humano a aquel Proceso de cristalización de las Primeras Razas tenemos que convenir con nosotros mismos que la salida lógica de aquella Situación Histórica fue la Necesidad de la Fundación de un Reino.

Pensemos que nos está negado aplicarle a los acontecimientos de Último Periodo del Neolítico la velocidad de sucesión a la que nosotros estamos acostumbrados a vivir. Y el Periodo de las Grandes Emigraciones, cuyo Fin conduce a la Formación de la Primera Mesopotamia, tuvo por plataforma dinámica un continuo sucederse de las Generaciones, por el camino dando a luz aquéllas primeras Tribus una serie de Poblados, primitivos, pero que según se fueron acercando a Mesopotamia procedieron a dar a luz los primeros intentos de creación de un ciudad propiamente dicha. (Estamos a la espera de la recreación de aquel proceso milenario por parte de algún sabio especialista en el tema de la Antropología Dinámica, por eso de que el "los sin papeles" sólo pueden emitir opinión, y por el contrario la opinión de un experto "con papeles", aunque sea la burrada más grotesca es asumida como conocimiento). De manera que cuando las generaciones de Última Línea llegan al Oriente Medio, Sexto-Quinto Milenios a. C., existen unas ciencias de construcción de casas, de cultivo de cosechas y de domesticación de animales, tal cual las ruinas de las poblaciones que fueron dejando atrás nos confirman.

Siendo el origen de cada tribu fundacional de las Primeras Ciudades Mesopotámicas un punto distinto de la Tierra, y el camino recorrido habiendo estado iluminado por una experiencia tribal específica distinta para cada una de ellas, la síntesis de toda aquella experiencia en una Ciudad Unificada debía dar a luz una Nueva Cultura.

Y este es el Principio de lo que luego vino a llamarse "el Paraiso Perdido". Principio que, introduciendo el elemento religioso en la Vida de las Primeras Tribus Humanas, nos permite ver la Emigración de sus Ancestros Neolíticos desde el punto de vista de la necesidad de expansión del Conocimiento Humano, de un sitio, y a caballo de la inspiración de sus "profetas", del otro.

Pues es un ejercicio de cinismo totalitario creer que la religión y el sacercodio fue un invento de los Primeros Mesopotamios. La diversidad de los dioses cuyos nombres nos han llegado a nosotros nos pide que hagamos un ejercicio de inteligencia y no alienemos la existencia del Fenómeno religioso del crecimiento intelectual del Hombre Neolítico. Ahora bien, si nosotros queremos aplicarle al fenómeno religioso la etiqueta de neurosis que le pegara el fundador del Psicoanálisis y catalogar toda la Historia de la Humanidad como un proceso de demencia que, milagrosamente, iba a hallar su cura en la Ciencia entre las dos Guerras Mundiales, es cuestión de cada uno. Más aún, y al hilo de la extensión de la libertad a la eutanasia, si nosotros consideramos que la felicidad se define por el nivel de ignorancia, correspondiéndose de más a más, esa misma libertad debiera extenderse a la lobotomización como puerta a la felicidad.

El hecho es que el fenómeno religioso, atestiguado en el Neolítico y existente en todas las poblaciones paleolíticas incluso, formaba parte de la existencia Sapiens al par que el Sol, la Luna y las Estrellas. Las Tribus nacían a la luz de sus dioses, crecían bajo sus estrellas y se pasaban el testigo de la fe religiosa de generación a generación con la misma naturalidad que "la Luna conducía el carro del Sol de una parte a la otra de la Noche".

El Origen de la Civilizacion

Y volviendo a nuestro punto, la existencia de la Mesopotamia históricamente dividida por un Cataclismo de Fin de Mundo, acontecimiento harto atestiguado desde las religiones más dispares y distantes en el Globo, nos sitúa delante de la coexistencia pacífica de las Tribus de Finales del Neolítico en el entramado de crecimiento constante sobre cuya plataforma echarían sus cimientos las Primeras Ciudades Meso-orientales.

Las estructuras de las Ciudades resucitadas, aunque sin el cadáver dentro, como he dicho y lo confirman los Manuales, nos presentan un Misterio de Gobierno que, tomando nosotros como base de referencia la mecánica de construcción de los imperios, podemos recrear, si comparada con la Primera Fase Imperial, con la existencia de un Consejo de Patriarcas bajo el auspicio de los dioses de las distintas Ciudades Fundadoras de aquella Sociedad que comenzaba a ver su Futuro a lomos del paso de las generaciones.

Será en esta toma de responsabilidades que la visión del Futuro de una Sociedad Interurbana pintaría en los Primeros Pobladores el Concepto de Civilización, es decir, la proyección de la existencia Humana en el Tiempo y la regulación de esta Dinámica según unos Principios Fundacionales.

Digamos que la Civilización es la apertura del Individuo a la Sociedad, proceso en el que el Individuo y la Sociedad devienen una misma cosa. La Sociedad deviene la Prolongación del Individuo en el Tiempo, y esta conceptuación de su persistencia en el alma de las Generaciones conduce al Individuo a regular la Sociedad con objeto de legarle a sus hijos el tesoro de sus conocimientos y el fruto de sus experiencias.

La Civilización es, por esta definición de Principio, una realidad espiritual, el fruto de la coexistencia en el Universo del Hombre y Dios, que se plasma en una Sociedad Inteligente en Movimiento por el Tiempo.

Ciencia y demencia

La materialización de esta primera fusión histórica alucinó a los arqueólogos con la visión de un problema fenomenológico. Donde esperaron encontrar arsenales de armas y el resto de las residencias típicas de una ciudad cazadora-guerrera, los expertos se encontraron con almacenes de víveres y utensilios propios de una sociedad fundada sobre unas leyes no humanas, si por lo humano se entiende la ferocidad maligna de las aristocracias, la avaricia de las castas religiosas y la depredación de las sociedades esclavistas, los tres pilares sobre los que después se fundaron todas las ciudades del mundo. Ninguna de estas tres columnas básicas de las posteriores civilizaciones fueron descubiertas en las Ciudades del Quinto Milenio antes de Cristo. Muy al contrario es a partir del Tercer Milenio que las ciudades devienen el Club de esas tres castas salvajes cuyo modus vivendi fue la depredación, la esclavización y el homicidio en masa.

Acostumbrada la Ciencia del XIX a quitarse a Dios de en medio y ver el Diablo en todas partes, la resurrección de las Ciudades Mesopotámicas del Quinto Milenio les provocó a los enemigos del fenómeno religioso aquel shock cataclísmico bajo cuyos efectos caminaron las naciones al campo del Siglo XX, campo de sangre y fuego. Habiendo sido el método de las Ciencias del Pasado la Proyección de las condiciones existenciales del Presente, Futuro para ese Pasado, a las condiciones biohistóricas de las Primeras Formas de Civilización, el Siglo XX respondió al descubrimiento de la inexistencia de armas entre las ruinas de aquella Cultura Mesopotámica, cómo no podía ser de otra forma, mirando para otro lado. Actitud del todo natural en las generaciones científicas del primer cuarto del XX, que no pudiendo entender el Universo la emprendieron con el Cosmos, como si dijéramos que no pudieron tragarse un mosquito y se juraron tragarse el elefante. Y pues que el imposible era real se inventaron la Omnipotencia de las Matemáticas para que al menos si no por la garganta entrase el elefante por algún agujero negro ... adivina tú cuál...

Siguiendo este Método de extrapolación de las condiciones miserables en las que la Humanidad se encuentra como resultado de la ferocidad de las castas superiores, a las condiciones biosféricas y biohistóricas en que se encontraron aquéllas Tribus del Neolítico, la última parte del XX puso manos a la obra de recreación de las primeras poblaciones Sapiens emparentando nuestros orígenes con el Imbécil Nato, Bruto Estúpido, cerebro sin sesos que comía gusanos y vivía aterrorizado en el seno de un Mundo en el que, según Dios, aquel Primer Hombre fue rey y señor sobre la Tierra. Y pues que esta visión Divina y la resurrección de las Primeras Ciudades Neolíticas se lanzaban al encuentro como fantasma que retorna a su cuerpo, se bendijo por la Academia de los Nobeles, para glorificación de la Cuarta Casta Superior, la Ciencia, la comparacion del Hombre Neolítico con una bestia idiota cuya suerte era una Naturaleza en ruinas.

Siguiendo con cuyo Método de imbecilización de las naciones se llegó a la caida de un meteorito como Fin de Mundo para los Dinos, el destierro del Herviborismo como Dieta Universal Prehistórica, la generación espontánea "hermafrodita" de la Tierra en la barriga de la Gran Vaca Sagrada Láctea, el emparentamiento de la Sangre Caliente Mamífera con una Mutación de la Sangre Fría de los Reptiles y la Guerra como Instrumento de Selección Natural.

Pero obviando lo obvio y apartando de la mesa de trabajo semejante cúmulo de polvo, es solo natural, después de un examen profundo de todos los documentos históricos abiertos al público, unos libres y otros de acceso restringido, u seáse, pagando, concluir que el Circo de los Payasos está en Estocolmo.

La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad

Y volviendo a nuestro tema, era solo natural que la conclusion del Neolítico se afirmase en una Sociedad Interurbana en el área del Próximo Oriente Antiguo, y una vez el Concepto del Hombre en el Tiempo asumido por los Consejos de Patriarcas, el siguiente paso fuese el de la Expansión de esa Civilización en el Espacio.

Más criaturas necesitarían más tierra y persistiendo la multiplicacion de los individuos en el Tiempo la derivación de esta Civilización abría por lógica el Movimiento a un Edificio de Naciones en el que la Diversidad de Estados se mantendría unida al Tronco Original Común, siendo la Ley la misma para todos. Y se habla de un Reino.

Observamos que esta dinámica se ha repetido incesantemete en todos los lugares y tiempos del Globo. Ciertamente los sabios dirán que este comportamiento, aunque repetido mil veces, no crea ley ni hace ciencia. En este sentido el Libro de la Historia Universal es muy curioso. Una vez y otra nos marca la misma línea de ascenso, si bien dependiendo de cada nación se habla de diferentes grupos primitivos originales. Personalmente no estoy por la labor de seguir el proceso paso a paso hasta destacar el eje dinámico equivalente bajo cuyos giros los imperios se sucedieron partiendo de bases tribales dispersas.

La mecánica humana es universal y parte de un agrupamiento coexistente territorial basado en la conexión sanguínea como palanca para la formación de un Consejo de Ancianos, de Patriarcas, de Jeques, de Patres o de lo que estuviese al uso en la nación referida. Inmediatamente se salta a la corona, y de la corona al imperio cuando las circunstancias lo permitieron.

El paso principal universal es el salto del Consejo de Ancianos o Patriarcas al de la Elección del rey y la conversión de la sociedad intertribal en una Monarquía. Este es un salto que se repite una y mil veces en las páginas del Libro de la Historia Universal, y pues que adoptamos por postura de salida que la Ciencia de los sabios de Estocolmo negará la validez de la repeticion de este comportamiento como prueba suficiente sobre la que establecer la existencia del Reino, "Paraíso Perdido", en que derivó la Sociedad Interurbana Mesopotámica del Cuarto Milenio a.C., y tomando seriamente el consejo divino respecto a que no se puede esperar del diablo sino que le guste el infierno, y contando con esta premisa lo liberó Dios aun corriendo el riesgo de que se arrepintiese de sus hechos y doblando las rodillas le pidiese misericordia del Altísimo, lección que no supone ultimatum pero si mantener la guardia bien alta, y porque no se puede esperar ora cosa que los burros vuelen, tendremos que mantener a nivel de calle la verdad histtórica que, desde los púpitos de las Universidades nos niegan los pontifices de la Academia de los Nobeles.

Es una desgracia, en este terreno, que las Grandes Guerras del XX segara la escuela de los Fundadores de la Arqueología del Oriente Próximo Antiguo. El paso de las Grandes Guerras esterilizó el vientre de aquella escuela de sabios de finales del XIX y dejó huérfana la Arqueologia Biohistórica, recogiendo el testigo de los king, Rawlison, Maspero y colegas una generación de mediocridades intelectuales esclavizadas hasta el último átomo de sus cerebros a la concepción del universo como el aborto de la Gran Vaca Láctea y del Hombre como el feto malparido de una Naturaleza caníbal, el fin del cual estaba escrito y se debía deducir de sus actos.

Es curioso, por lo demás, observar cómo una escuela de sabios es sucedida por una generación de mediocridades sin más gloria que el título que se firman entre ellos, y la que le sigue es la ignorancia llena de optimismo que incluso frente a una Crisis de Fin de Mundo firman proyectos para la conquista del universo.

La Política de no crear el pánico tiene por efecto la inacción, y, siendo en este caso peor el remedio que la enfermedad, aquéllas medidas que ya son imposible de tomar, sólo puede ser respondida con medidas para el Día Después. Pues la Humanidad, sujeta a la Palabra de Dios, sobrevivirá al Cambio del ángulo de Rotación de la Tierra, a la Edad de Hielo que viene y las Nueva Fronteras Continentales que el Calentamiento de la Litosfera provocará en respuesta a la Implosión del Nucleo.

La Caída del Reino del Patriarca Adán, por consiguiente, como feto que espera ver la luz y de repente es arrancado de su paraíso maternal, fue el Acontecimiento traumático que, instalado en las profundidades del inconsciente humano, ha escrito en las páginas de la Historia Universal la larga letanía de infiernos por un día que llamamos "imperios".

Era, pues, solo natural que los descendientes de aquel Patriarca le ocultasen a todo el mundo la Identidad de su pariente, y evitando la cólera de sus contemporáneos se ocultasen lejos de su patria, en las montañas, entre los cavernícolas del momento, hasta que aquélla generación pasase y todo el mundo se olvidase de quién fuera el hombre por cuya culpa una Civilización nacida para la Paz se encontró de pronto bajo las ruedas de la peor de la Guerras, la Guerra Civil Perpetua.

Continuará

 

Cristo Raul