Reflexiones sobre Historia Divina. Contra el Anticristo

El fin de los Apócrifos

...Lo que es obvio flota por su peso sobre las corrientes de los tiempos. Mientras lo absurdo se hunde en las profundidades del olvido y permanece al alcance de quienes huyen de la verdad. Esta, la verdad, llega al mar de la sabiduría, despliega sus velas y se lanza a la conquista del universo sin miedo al abismo. Más allá, pues, de la risa que en la inteligencia de un hombre libre causa la lectura de un relato escrito en su día con pretensiones de superar incluso a los Evangelios sobre los que basó su fondo, más allá del desprecio hacia la ostentación absurda de reflejar sus capítulos un átomo siquiera de la luz de la verdad, los Evangelios y el cuento para esclavos mentales a los que se dirigía el autor del dicho Protoevangelio son tan irreconciliables como Cristo y Satán. Un Joaquín que no entra en la Genealogía de Jesús como abuelo por parte de Madre en ningún sitio, una María que es alimentada por ángeles en el templo de Jerusalén, una vara de la que sale una palomita, ¡¡¡y todo esto en los días del mismo Herodes que una vez nacido el Mesías asesinó a todos sus parientes!!! El sólo hecho de analizar la veracidad histórica del contenido de este relato es sentarse a discutir con el Diablo por qué el Infierno y no el Cielo. El rechazo del Cristianismo contra este cuento para aspirantes a acólitos del templo de la estupidez suprema es tan justificado hoy como lo fuera ayer. El hecho de identificarse como el propio José en el cuento del absurdo sobre el Nacimiento de María y su hijo y luego cerrarlo diciendo ser Jacobo o Santiago sentencia la relación entre Dios y el autor, sin cuya relación no puede darse Evangelio.

...Que el Protoevangelio fuese escrito a partir de la relación oral o escrita interesa a los profesionales de la historia. La referencia de San Lucas sobre la circulación de relatos escritos y la cita de Justino mártir sobre el nacimiento de historias sobre Jesús, tipo Protoevangelio, indica que este relato era uno de los que ya circulaban y contra los que Lucas levantó el suyo. Ahora bien, meterse en camisas de cuatro varas no es cosa mía. Desde el momento, es decir, desde la primera linea en que se pone por abuelo materno de Jesús al tal Joaquín, contra la genealogia de San Mateo, la autenticidad de este Protoevangelio se reduce a la nada y cualquier absorción de su contenido hacia la iconografía de la Tradición supone una concesión a la mentira histórica que era y es el relato entero. Y precisamente que se salte por alto el nombre verdadero del abuelo materno de Jesús nos dice que ciertamente este relato circulaba incluso antes que el primero de los Evangelios, a la par que nos descubre la razón por la que los Apóstoles decidieron dar luz verde a la transmisión por escrito de la Historia Divina que vivieron. El Infierno se había adelantado a sus enemigos. No obstante mediante su ingenio cumpliéndose la Palabra: "A Dios servirás". De manera que por el movimiento del enemigo se le descubriese el camino a los vencedores, hasta entonces encerrados en el Misterio de la predicación por la palabra. La tecnología al servicio del Diablo amenazaba con aislar la Verdad creando alrededor de la Sabiduría un Muro de Mentira sobre la Verdadera Historia de José y María, conocida por los Apóstoles de viva voz por la propia Madre de Jesús, y rescatada del Silencio en la Historia Divina de Jesus según Cristo Raúl.

...La lectura imposible del apócrifo gnóstico insertado (Protoevangelio de Santiago) vino seguido de una continuación infinitamente más rocambolesca, principio de una serie que llamaron Evangelios de la Infancia, pero que lo mismo hubieran podido llamarse Cuentos ridículos para idiotas de fe estúpidamente mediocre. Si en el Protoevangelio de Santiago el movimiento gnóstico creyó encontrar un buque mortal contra la flota católica, con "el evangelio armenio de la infancia" los enemigos de la Verdad Cristiana, no importa la tendencia, creyeron hallarse ante el descubrimiento del talón de Aquiles de la propia Iglesia.

...-"Y yo, Jacobo, que he escrito esta historia, me retiré al desierto, cuando sobrevinieron en Jerusalén disturbios con motivo de la muerte de Herodes". Con estas palabras cerró su elocuencia el autor del Protoevangelio.

...-"Relato de Santiago, hermano del Señor", con estas otras palabras abre su Cuento para retrasados de inteligencia su suite. ¿Se trata del mismo individuo? Porque viniendo del movimiento gnóstico no debe sorprendernos que quien en la suite se declarase el hermano de Jesús en el primero de la serie declarase estar vivo incluso antes de la boda de sus padres. El hermano al que se refiere será el famoso primer obispo de Jerusalén y mártir a manos de los hijos de aquellos padres que condenaron a "su hermano" Jesús al martirio. Curioso pues que un hermano de Jesús cometiera el error impresentable de ignorar el verdadero nombre del abuelo materno, aquél Jacob que engendrara a José en su hija María siguiendo el dicho: No pierdes una hija, ganas un hijo. Pero más curioso todavía es que aún en nuestros tiempos halla quien vea en semejantes cuentos para retrasados de inteligencia cosa alguna que le convenga a la realidad histórica. El hecho de sucederse la narración maravillosa de la concepción y crianza de María en los días de terror de Herodes el Grande y su familia de asesinos antidavídicos, y en las mismas puertas de su palacio, por este simple detalle el Protoevangelio, la serie y la suite merecen ser tirados a la basura, de la que, asombrosamente, la rescataran quienes defendieron la naturaleza antisocial del cristianismo. ¿Qué son estos seudoevangelios firmados por el movimiento gnóstico anticristiano primitivo y cubiertos de oro arqueológico bajo el pomposo título de Manuscritos de la Cueva de "Alí" Qamrán, sino la basura que condenaron al fuego los sabios de los primeros siglos? Basta tener un dedo de frente de crío de pecho para ver en la confrontación entre el conocimiento histórico del reinado de Herodes y el ritmo para tarados impuesto por el Protoevangelio la trampilla que conduce al abismo, de la que la Iglesia Católica salvó a los siglos desterrando de su reino la lectura de semejantes antievangelios. Su regreso del infierno no viene a cuento sino para confirmar la grandeza del juicio que decretó ese destierro....

...Una María a las puertas del palacio de Herodes proclamada por la comunidad sacerdotal en pleno la futura madre del Mesías.... Había que ser un verdadero burro para siquiera seguir leyendo tal cuento para idiotas. Mas como idiotas siempre los ha habido la suite no se hizo esperar y quiso cerrar la cuadratura del círculo con el llamado

Evangelio Armenio de la Infancia