Reflexiones sobre Historia Divina. Contra el Anticristo

El Efecto Adán

....El problema de fondo en el origen de la actitud de la Humanidad frente al Acontecimiento más grande y maravilloso jamás habido y a vivir por su Historia, la Intervención del Hijo de Dios en el Libro de su Memoria Universal, debemos enraizarlo en el abismo abierto entre Dios y el Hombre por el Efecto Adán. Ignorancia es la palabra, Ignorancia es el nombre de ese abismo. No lo digo yo, lo dijo el Hijo de Dios: "perdónalos porque no saben lo que hacen". Si los judíos, portadores del Antiguo Testamento, no sabían lo que hacían, el conocimiento de los romanos no era más grande. Todos, judíos y romanos, bárbaros y civilizados, todos fueron abandonados a su suerte al otro lado del abismo. A un lado la Sabiduría, al otro la Ignorancia, y en medio: el vacío, el precipicio, un muro insalvable imposible de ser echado abajo por las fuerzas solas de la Razón Natural.

..."No hay justo, ni siquiera uno, no hay uno sabio, no hay quien busque a Dios. Todos se han extraviado, están corrompidos, no hay quien haga bien, no hay ni siquiera uno"... no es una condena sino el reconocimiento de la consecuencia lógica derivada del Efecto Adán. La consecuencia final la puso el propio Dios sobre la mesa cuando dijo: "Polvo eres y al polvo volverás". Conocedor por experiencia de la salida natural a la que conduce la sujeción de un mundo a las leyes de la selva en la Ciencia del Bien y del Mal, Dios se anticipó exponiendo el final y se adelantó interviniendo personalmente para, en la persona de su Hijo, abrir un Puente sobre el Abismo. Cristianismo es la palabra, Cristianismo es el nombre de ese puente.

.."Si lo hubieran conocido no lo hubieran crucificado", dice en otra parte uno que se detuvo en medio del puente a reflexionar sobre las causas de la negación de las naciones y sus gentes a cruzar la Puerta y echarse a andar sin miedo al abismo. Dios, contra lo que dijera la escuela neopagana materialista, no nos quiere ver cruzando el abismo para hundir de pronto el mundo debajo de nuestros pies. Aquéllos sabios de las Luces, Ignorantes del Conocimiento Verdadero del Dios Vivo, no podían entender que la Duda es el peor enemigo del hombre: cuando es referida a Dios.

...Pocas generaciones, hay que decirlo también, soportaron y siguen soportando por parte de las generaciones futuras que se han ido sucediendo, y aún de las que respiran, una lista tan larga y espesa de acusaciones. A los Discípulos de Jesús se les ha acusado de haberse inventado los Evangelios y, en consecuencia, haber entregado al martirio a decenas de miles de inocentes sin más causa que la locura, "en este caso divina", que vivieron. El dedo acusador puede retractarse y decir que no pretendía ni pretende llegar tan lejos. El hecho es que la acusación sobre la falsedad histórica de los Evangelios implica directa e indirectamente la condena contra los Evangelistas por haber conducido al sacrificio a aquéllas decenas de miles de criaturas que, esperando una vida eterna, siguieron el ejemplo de Cristo cuando les llegó la Hora de la Verdad.

...Desde la propaganda antihistórica de una literatura sin genio, alienada de la verdadera ciencia y la sabiduría, por todo método de busca del éxito el escándalo, los Discípulos de Jesús fueron todos unos asesinos peligrosos, unos dementes violentos y satánicos ... porque les lavaron el cerebro a los miles y miles de conversos que creyendo en la mentira de la Historia Divina que les predicaron se dejaron crucificar sin invocar el derecho a la autodefensa natural a toda criatura.

El Anticristo

...Inútil decir que una cigarra que se mete a hormiga por lógica natural ha de reventar el hormiguero. Quiero decir, el genio literario se halla en la facilidad para recrear el pasado y retratar el presente. El genio en la Literatura es nada más que eso y todo eso. Basta repasar las obras de los genios para encontrarse con tal verdad, que esgrimo como un guante contra el rostro de piedra de esos seudogenios contemporáneos que, incapaces para desabrocharle la hevilla a un Cervantes o a un Tolstoy, se atreven con Cristo, ignorando que la Historia Divina, y por ser los Evangelios parte de ella, ni puede ser recreada ni retratada fuera del contexto de las Escrituras.

...Y sin embargo el ataque masivo de la seudoliteratura del siglo XX y su heredero natural vivo en estos días, es la mejor defensa contra quienes acusaron a la Iglesia Católica de haber prohibido el movimiento libre de los llamados evangelios apócrifos. Hay que tener el juicio perdido, después de haber libremente renunciado al sentido común, y el cerebro reducido a una musa sin sustancia intelectual que podamos aprovechar como instrumento de civilización, para ver en la corriente seudohistoriadora de la Estrella de los Evangelios que recorriera el cuerpo del siglo XX una sola letra digna de ser tomada como Historia. Idiota de vocación tendría que ser yo para no ver, en el origen de esa corriente, la transformación del Fundador del Cristianismo en una mina de oro con filones abiertos a la ambición sin escrúpulos de cualquier escritor sin genio, su único talento saber promover el escándalo como medio de alcanzar la riqueza.

...Este tipo de parásito no existiría, de todos modos, si la ignorancia no fuera la herencia del llamado Siglo de los Sabios, su signo el átomo, de aquí que la Edad Atómica y el siglo XX sean las dos caras de una misma moneda, la llamada Armagedón, el Día que Gog y Magog se enfrentaron a muerte en el campo de batalla por excelencia: Europa. Pero ignorancia y parasitismo han existido desde el principio del cristianismo. Haber eliminado esos parásitos de su Cuerpo es la acusación que alzaron contra la Iglesia Católica los herederos sin sesos de aquellos maestros sin genio, locos por las riquezas, que vieron en la Estrella de los Evangelios un filón de oro y en los cristianos una vaca de cuya sangre vivir a cuerpo de rey. Basta comparar los textos de los Evangelios Divinos con los de los seudoevangelios apócrifos para ver en ellos la diferencia entre el paraíso y el infierno, entre Cristo y el Diablo, entre el sabio y el necio. Obviamente a quien no sabe diferenciar entre Sabiduría e Ignorancia poco efecto le pueden hacer estas palabras.

...Confiando en esta privación, fugitivos del Gnosticismo del siglo primero después de Cristo encontraron en la Fe del pueblo cristiano un filón de esclavos mentales ... siempre y cuando lograran reducirlos a sus evangelios animales en los que un Cristo Infante hacía palomas de barro, les soplaba en el trasero aire y las echaba a volar para alegría de todos sus amiguitos, o le ordenaba a algún amiguito que se muriera por portarse mal y no adorarle al pasar él.

...Afortunadamente para el pueblo y desgraciadamente para aquella colección de lobos a la caza de un ejército de esclavos mentales, desde el mismo principio los Apóstoles se levantaron para enfrentarse a aquéllos lobos y no pararon hasta que sus sucesores mandaron a aquella manada de zorros con cara de gallo al polvo de donde surgieran. C

...Cuando Lucas escribió su Evangelio esa corriente seudoevangélica ya había iniciado su andadura. Su declaración de entrada, afirmando estar circulando ya algunas historias sobre el Salvador, pone de relieve el nacimiento de aquél de quien más tarde diría San Juan que ya había nacido, ¡el Anticristo!, es decir, quien pretendió usar la Imagen de Cristo para destruir el Cristianismo. Tal es el fin con el que se escribieron los llamados evangelios apócrifos, tan de moda en estos días entre los ignorantes que sin haberlos leído siquiera afirman su autenticidad contra la naturaleza divina del tesoro legado por Dios a su Iglesia.

...El silencio de los historiadores sobre la naturaleza histórica de semejantes panfletos es la mejor prueba de la defensa a la hora de descalificar la autenticidad biográfica que defienden tales relatos. El episodio de San Pedro y el gnóstico Simón el Mago lo dice todo sobre lo que buscaban los unos y los otros. Los primeros buscaban la gloria del ser humano en la libertad de su condición de hijo de Dios a imagen y semejanza de la Naturaleza Divina de Cristo Jesús. Los otros buscaban hacer de Jesucristo un instrumento al servicio de sus egos, convirtiendo la Fe en una mina y haciendo del cristianismo un filón.

... Pero dejémonos de crítica y pasemos a los hechos. Rechazar por rechazar sin presentar los argumentos con los que se quiere descubrir la falsedad de un documento para el que se pide legitimidad ante el tribunal de la Historia es hacerle un flaco favor a la teoría que se defiende. Dejemos pues que hable uno de los seudoevangelios de lujo, emblema de la corriente protognóstica en los orígenes de la última versión biográfica de Jesús: el Código Da Vinci.

EL PROTOEVANGELIO DE SANTIAGO