Cuando
sus padres le vieron, quedaron sorprendidos, y le dijo
su madre: Hijo, ¿por qué has obrado así
con nosotros? Mira que tu padre y yo, apenados, andábamos
buscándote. Y El les dijo: ¿Por qué
me buscabais? ¿No sabíais que es preciso
que me ocupe en las cosas de mi Padre? Ellos no entendieron
lo que les decía. Bajó con ellos, y vino
a Nazaret, y les estaba sujeto, y su madre conservaba
todo esto en su corazón. Jesús crecía
en sabiduría y edad y gracia ante Dios y ante los
hombres. (Lucas-El niño Jesús en el Templo).