Menelik
II fue emperador de Etiopía (llamada en aquel entonces
Abisinia). Nacido en Ankober, en la actual Etiopía en
1844 y muerto en Addis Abeba, ciudad fundada por él mismo,
en 1913, abolió la esclavitud, y proyectó instaurar la enseñanza obligatoria y un moderno código de derecho. Aunque no pudo poner en práctica todas sus reformas.
Fue negus de Soa, en la Etiopía central, y emperador
de Etiopía desde 1889 a 1909. Menelik II transformó
el país a partir de una serie de estados semiindependientes
en una nación unida. Heredero al trono de Soa tras la muerte de su padre, el príncipe
Hailu Malkot, en 1855, fue llevado a la corte del emperador
Teodoro II de Abisinia, el mismo que había vencido a
su padre, y que le daría a una de sus hijas por esposa.
Este Teodoro II de Abisnia comenzó su carrera en medio de la crisis que afectó a la zona debido a la propagación de las ideas del Islam por los señores de Galla y los intentos de penetración egipcia, ante los que el imperio se mostró ineficaz para contenerlos. Un jefe militar del interior del país, Kassa, agrupó tropas y derrocó al emperador terminando con el poder en Gonder. En 1855 Kassa se proclamó emperador bajo el nombre de Teodoro II y gobernó hasta 1868, en que se suicidó. Juan IV, su sucesor, derrotó los intentos de colonización egipcia, pero no pudo contener el establecimiento de los italianos en Massawa (puerto en la actualidad perteneciente a la República de Eritrea). Juan IV murió en el campo de batalla en 1889. Menelik II le sucedió. Este mismo año
se anexionó los reinos septentrionales de Tigré y
Amhara. Por su parte los europeos se habían apoderado de los principales puertos del Mar Rojo: los italianos de Massawa, los británicos de Zeila y los franceses de Obók y luego de Dchibuti. Menelik firmó con los italianos el Tratado de Uchalli (1889) cuya traducción al italiano incluía
una cláusula por la que aceptaba el protectorado italiano,
lo cual Menelik II no sabía.
En
cuanto supo de los términos en italiano del acuerdo,
rechazó el acuerdo, lo cual no sentó demasiado
bien a los italianos, que algún tiempo más tarde,
en 1894, invadieron Abisinia provocando una guerra entre ambas
naciones. Los italianos pensaban obtener una fácil
victoria, como en cualquier otro país africano, pero
fueron vencidos en la batalla de Adua en 1896 y en ese mismo
año Etiopía se proclamó vencedora. Firmó
entonces un nuevo tratado con Italia, en el cual Etiopía
ganaba su reconocimiento como país independiente e Italia
la colonia de Eritrea. Abisinia consolidó su independencia
en 1906, año en el que obtuvo el reconocimiento internacional.
En
el 1886 Menelik II fundó Addis Abeba, y aplicó una política
de modernización militar, económica y cultural
que permitió asentar las bases de un estado moderno.
En este proceso cabe destacar su intento de abolir el comercio
de esclavos, el recorte de poder y privilegios de la nobleza
feudal del país y la apertura del comercio con Yibuti,
colonia francesa, gracias al permiso que otorgó a los
franceses para construir un ferrocarril. A partir de 1903, cuándo
sufrió un ataque de apoplegía, su salud comenzó
a deteriorarse y, dos años más tarde, nombró
sucesor a su hijo Liy Yassu, dejando de ser emperador en 1909.
Murió en 1913 en su capital, Addis Abeba.