LA UNIDAD UNIVERSAL DEL CRISTIANISMO

II

Argumento de irreconciliabilidad Ecuménica entre las iglesias

...Un fracaso tiene unas causas. Pero para que exista un fracaso debe reconocerse que ha habido una lucha. Y para no reconocer ese fracaso se debe seguir manteniendo en la ficción el combate.
...La estrategia de las iglesias al alba de este nuevo milenio es seguir con sus declaraciones ecuménicas de buena voluntad y a la vez seguir estancadas en la negación a dar el paso decisivo hacia la Unidad sin condiciones por ninguna parte. Han hecho fracasar el Movimiento Ecuménico del siglo XX y al mismo tiempo se proclaman todos vencedores al culpar "al otro" de no haber depuesto sus actitudes.
...El hecho es que tras la cortina de las buenas intenciones están los intereses materiales que cada iglesia defiende, conquistados tras milenios y siglos. Esa bolsa pesa. Y al mismo tiempo es un peso maravilloso, tiene el peso del oro y del diamante, de la plata y del mármol.
...Desde la fuerza implícita en la defensa de tales ganancias la irreconciliabilidad intereclesiástica más allá de esta raya es el muro cuyo argumento ha originado el fracaso del ecumenismo del siglo XX.
...Esos mismos que defienden sus riquezas en el nombre de Cristo aduciendo que sirven a Dios poniendo esas riquezas a los pies del evangelio, ésos mismos no ignoran que la Palabra de Dios es Dios, pero... no quieren ver lo que significa que el Verbo es Dios.
...Tienen ojos para leer y leen la Escritura que dice: Todo reino en sí dividido será destruido y toda casa y ciudad en sí dividida no subsistirá. Cuando terminan de leer dicen: Palabra de Dios. Y después se matan entre ellos por ver quién es el campeón que defiende con más rabia que el Verbo es Dios. Y ya está. Se hizo carne, pero ya está. Nadie se creerá que el Hijo de Dios habla con palabras de Dios y su palabra es Dios ... y siéndolo -esa Palabra- es Ley. Porque si así es y las iglesias son la Casa de Dios en la Tierra y están divididas... por esa división están conduciendo al cristianismo a su destrucción. A no ser que Dios sea un mentiroso y por amor a su Casa decrete la abolición de la Identidad entre su palabra y su Ser.
...El ejemplo de aquella gran iglesia bizantina que se acogió este argumento del Diablo y le costó su destrucción está escrito. Dios da tiempo a salir del error, pero si el que yerra se niega a abandonar su error entonces sobre su cabeza lo que dijo el Hijo de Dios: Yo no juzgo a nadie, las palabras y las obras de cada cual juzgan a cada uno. Así que ó bien las iglesias tienen razón y en la división está la gracia, o bien el Hijo de Dios la tiene y la división genera la destrucción.
...Las iglesias se dicen: Pero lo que Dios ha engendrado no puede destruirlo el hombre. Y así es. También el Diablo fue en sus orígenes un hijo de Dios. Les falta entender que lo que Dios creó: Dios puede destruirlo.
...El ejemplo de la Gran Iglesia de Bizancio está ante los ojos de todos para que todas las iglesias se espanten de la locura del argumento que profesan. Y acepten sin reservas lo que la Voluntad Unificadora de Dios pide:
..."Obediencia a la Unidad sin condiciones. Dios no admite condiciones".
...Su Voluntad está sobre la mesa y extiende sus primeros rayos sobre el Siglo. La irreconciliabilidad de las iglesias no es un argumento, es el principio de la destrucción del cristianismo.

III
El Temor y el Amor a Dios

...Desde la primera de sus páginas la Biblia es un Tratado de Amor del Creador hacia su Creación. "Y vio Dios ser bueno", estas palabras lo resumen mejor y con más sabiduría que discurso alguno, escrito o no. Una vez escrito el Nuevo Testamento la pasión todopoderosa en respuesta de la Creación a su Creador, afirmando que Dios es Amor, levantó entre los sabios y los ignorantes un muro irracional de desprecio, hacia la Criatura y su Creador, sobre las ruinas del muro de la enemistad que Cristo Jesús echara abajo. El Dios Creador pasó a ser tratado como Alguien vengativo, cruel, déspota y cuasi maligno en su omnipotencia y todopoder. La alabanza del Dios Amor, sin darse cuenta, le abrió la puerta al desprecio. Y con el tiempo la fluctuación de la ignorancia hacia los extremos desembocó en la visión de aquel Dios Terror típico de las sectas del protestantismo seudoprofético. Actualmente y después del largo camino recorrido la imagen que la Criatura tiene de su Creador, a pesar de todas las cosas, vuelve a ser la del "Amor verdadero de Dios hacia su Creación".
...¿Pero en qué medida el Amor y el Temor se rechazan, se contradicen, se odian, se anulan? Porque la Biblia está llena de verdades eternas entre las que "el principio de la Sabiduría es el temor a Dios" es la perla del tesoro. ¿Acaso el Amor no deviene perfecto en el Temor? Y viceversa, ¿no deviene el Temor la perfección del Amor? ¿El temor a la pérdida de aquello que se ama no es el principio de la glorificación de ese amor? ¿Se puede amar de verdad sin la conciencia del temor a la pérdida de lo que se ama? ¿No es por este temor que el amor se perfecciona y alcanza su glorificación? Porque quien ama pero no teme en absoluto perder aquello que ama ¿ama de verdad aquello la idea de cuya pérdida no le causa ningún temor?
...La respuesta de la Creación a su Creador abre la boca de la Criatura para declarar la gloria de un amor perfecto que encuentra en el Temor la libertad de un hijo de Dios, reflejo del Ser de Aquel por medio de cuya todopoderosa Palabra fue creado el Hombre. Como sin más fuerza tienden al sol las plantas y sin hallar resistencia en aquello hacia lo que tienden crecen todas bajo el mismo sol, la Criatura lleva dentro la Imagen de aquel que le diera vida y buscando resucitar la cual el mismo que le diera luz bajó a la Muerte a rescatarla de las garras del Infierno al que la arrojara la malignidad del que perdió el Temor a Dios.
...Los triunfalistas de la beatitud infusa y profusa, católicos, ortodoxos o protestantes, levantaron un muro fatal entre el Amor y el Temor, dividiendo ambos, oponiendo al Dios a quien se debe temer el Dios que se hace amar.
...Cristo Jesús glorificó el Amor en la perfección del Temor cuando fundó éste en la Gracia Inmaculada de la Sabiduría Divina manifestada en la Cruz.
...Moisés, sirviendo a su Señor, fundó la fe en el Temor en razón de la incapacidad de la Humanidad de la Edad del Bronce y del Hierro para entender que Dios es Amor. Desde el conocimiento de esa incapacidad humana levantó Dios la Voz Profética de su Siervo para anunciar el Nacimiento de Cristo, Aquel por el que la Revelación de la verdadera Naturaleza Divina se completaría y en su Amor a Dios se haría perfecta. Pero, en la Obediencia de Cristo el Amor y el Temor se fundieron en un abrazo eterno cuyo fruto era y es la Glorificación del Espíritu Santo del Señor de aquél Moisés mediante cuya mano El escribiera: "Sed santos, porque yo soy santo".
...El Temor solo, en efecto, conduce al terror. Desde este terror se construye una teología del miedo a un Ser Todopoderoso y Omnipotente que no sujeta su Brazo sino a su propia Libertad indiscutida e invencible. El rechazo a esa teología del miedo vino de la mano, curiosamente, de la Ciencia. En una medida simbólica muy grande Descartes fue a la comunidad científica de origen protestante lo que Moisés a su pueblo.
...El Amor solo, no menos efectivamente, desemboca en una teología absolutista donde la única Ley es la razón del que ama, quien en el supuesto Nombre del que es Amado tiene libertad ilimitada para hacer su voluntad, independientemente de la naturaleza del comportamiento activado, sea criminal, maligno o simplemente irracional el acto ejecutado, sobre lo cual ya estamos hartos y la historia escrita da mil testimonios.
...Tanto en un caso como en el otro, la Palabra del que es Amado da paso a la palabra del que ama, anulándose de esta manera el Temor Verdadero y Perfecto, principio de la Sabiduría, sin la cual nadie puede ser amado de Dios.
...El ejemplo práctico de esta verdad final lo tenemos en la Historia de la División de las iglesias, donde la palabra del Amado, por ser amado deja de ser temida, pasando a convertirse este "desprecio" en la piedra de escándalo contra cuya esquina angular serán juzgados aquellos que teniendo delante de sus ojos la Palabra de Dios actúan contra ella al juzgarse a sí mismos y condenarse entre ellos.
..."Todo reino en sí dividido será destruido y toda casa o ciudad en sí dividida no subsistirá", es palabra de Dios, y la Palabra es Dios. En consecuencia y porque Dios no miente ni puede dejar de ser el que es: La División de las iglesias ha de conducir al reino de Dios en la Tierra y a la Casa de Cristo en la Humanidad a su destrucción y extinción. Ahora bien, si el Cristianismo no es el Reino de Dios en la Tierra y las iglesias no son la Casa de Cristo en la Humanidad, en este caso…