Prehistoria y Fundación del reino de los cielos

5. El Firmamento

...El abrazo del Omnipotente. Oh, el cálido abrazo del Omnipotente. El calor de tus músculos, oh Dios, es el calor del primer beso entre los esposos vírgenes, el calor de la primera palabra del padre a su bebé, envuélveme en tu aliento, Dios mío… Ay la Tierra, cuántos versos, cuántas líneas escribió en su soledad, cada una una paloma blanca cruzando las aguas en busca de la ramita de olivo que le mantuviera viva a Noé la esperanza. ¡Su alegría, su corazón desbocado, su pulso desatado, sus nervios vibrantes el día que la luz del Gran Espíritu de su Creador brilló fulgurante, atravesando el campo de las galaxias a la velocidad del pensamiento! Su Voz cálida, su Verbo tierno, ay hermanos y hermanas, me muero por rociar mis orejas con el bálsamo del eco de sus cuerdas, cuando su Palabra rompa el Silencio.
...Y así fue. El Espíritu de Dios regresó, la abrazó, se la comió a besos, le habló, y su Confusión desapareció al momento.

...Envuelta en aquél Manto de Hielo forjado a temperaturas bajo ceros absolutos, Manto de Hielos producto de la Fusión de la Corteza Primaria y Sublimación de la consecuente Atmósfera Primigenia, separó Dios la Tierra de las Tinieblas y la introdujo en los Cielos. La condujo al encuentro del Sol y los Planetas. En el calor del encuentro el hielo se derritió y se transformó en Aire y Agua. Bajo el Firmamento que separó Aguas de Aguas, los dos bloques de hielo comenzaron su repliegue hacia los polos Norte y Sur. Y desde entonces el Firmamento sigue ahí, separando las Aguas de los mares de todos los días de las Aguas gravitatorias que llenan el espacio exterior.

...El Firmamento en el Verbo del Génesis es la Atmósfera resultante de esta manera creada. Firmamento al que llamó también “cielo”, el cielo de todos los días, azul, rojo, blanco, amarillo, naranja, violeta, púrpura. Firmamento sobre cuya arquitectura ya tendremos tiempo de entrar, y hablando de la cual tocamos su génesis, dejando para otro sitio los fundamentos de la Biosfera, fundamentos que han de conducirnos a la definición de los elementos constitutivos de la Ecosfera. (En Los Nuevos Cielos y la Nueva Tierra tenéis la ocasión maravillosa de seguir la mecánica creadora de estos procesos paso por paso).

6. La Mano de Dios

...Siguieron bajando las aguas del océano madre bajo el Sol. Y continuaron bajando hasta alcanzar el nivel de los mares. Entonces, cuando las aguas se retiraron para dejar que la Vida siguiera su curso, la huella de la Mano Creadora quedó grabada en la piedra de las dorsales oceánicas, y sobre la superficie de la huella de sus cinco dedos el árbol de las especies echó sus raíces.
...Este es el origen de la vida en la Tierra.

7. El mundo de las aves

...Los mares se llenaron de criaturas, tantas que no cabían en la inmensidad de aquéllas aguas que le daban la vuelta al mundo. El nivel de las Aguas que estaban debajo del Firmamento siguió bajando y por tanto la presión subiendo. Entonces el Árbol de la vida atravesó la frontera entre el agua y el aire y el firmamento de los cielos se llenó de criaturas con alas y picos. Otras ramas tocaron tierra firme directamente del agua a la tierra; pero el mundo era de las aves, que ponían sus huevos en tierra y se extendían tierra adentro hasta los confines de las cordilleras. Así que cuando los anfibios comenzaron a internarse más allá de las orillas y se dieron por alimento huevos de aves prehistóricas la necesidad de vigilar la propiedad generó la transformación revolucionaria de las alas en brazos.
...Este es el origen de todas las bestias que paren.

8. Los hijos de Dios

...Vive que evolucionando crecieron los hombres y sus familias en los bosques, desde cuyas fronteras con el mundo de los monstruos vieron bajar del cielo a los dioses. Los hijos de Dios se distinguían de las demás criaturas porque caminaban sobre sus piernas. Y el poder que su palabra ejercía sobre todas las bestias era muy grande. Se despertó entonces en los hombres un instinto sui géneris, el de la inteligencia, y encontraron en la capacidad natural para imitar a los dioses el camino hacia el dominio del mundo. Fue por entonces cuando los hijos de Dios adoptaron a los hombres como discípulos.

9. Mesopotamia. La tierra del paraíso terrenal

...Dios le dio a cada uno de sus hijos una zona de influencia en la Tierra. Según el Sello que cada pueblo hubiera recibido de su preceptor la Formación de los Cinco Pueblos originales de los que procede todo el género humano daría lógico lugar a cinco culturas diferentes. El cálculo era unificar esas cinco culturas en una sola, de la que emergería la concepción de un reino mundial, patria original de todos los pueblos futuros del género humano. La corona de ese reino se la daría Dios al Primer Hombre que le llamaría Padre, y nadie podría otorgarse este poder.
...Así que este proceso de formación de los pueblos de la Tierra en marcha, viniendo de diferentes lugares se encontraron en Mesopotamia, llámese Irak en los días corrientes, un número indeterminado de familias. Crearon sociedad, levantaron ciudades, establecieron constitución social. Pero jamás se otorgaron el poder de elegirse un rey y comenzar por ellos mismos la obra de unificación de todos los pueblos de la Tierra en un gran reino. Dios daría.

10. Adán y Eva

...Y dio. Movido por el Gran Espíritu abandonó su casa y su familia un joven ciudadano de aquella Primera Mesopotamia. Acabó su andadura en un rincón virgen de aquélla tierra regada por cuatro ríos. Dios le dio un nombre nuevo a su elegido: Adán. Y estando allí le descubrió el Futuro de la Humanidad según en su Presciencia la había tejido en su Mente. Fuera del Edén la voz del Gran Espíritu había extendido el mensaje. La elección divina se había producido. La entrada del rey en escena era una visión en verdad para corto tiempo. Un grupo de jóvenes dejó sus hogares y salió a buscarle. Entre aquéllos se halló Eva. Este es el origen de Abraham, padre de Israel.

11. El talón de Aquiles de Adán

...La sociedad original humana no había sido establecida sobre la propiedad, la mentira, o la conquista del poder. Todo le pertenecía a Dios y sus sacerdotes almacenaban el fruto del trabajo en el Templo para su distribución según las necesidades de las familias. La palabra de un hombre era ley. El hombre, a imagen y semejanza de su Creador, no hablaba jamás en vano. Aquí era donde residía su fuerza a los ojos de su Creador, en esa inocencia que lo empujaba a creer en la palabra de su prójimo como si fuera la suya propia. Hasta que llegó el hijo de la perdición y convirtió ésa fuerza en diana para la certera flecha de su traición.

12. Más dura será la venganza

...¡Ay! Ay de la Serpiente cuando el Padre de aquél niño volviera. El Dragón sería desterrado de los límites de la Creación adonde el no-ser vive una muerte que nunca llega ni se va. Sus planes para obligar al Gran Espíritu a convertir el paraíso en un mundo de dioses más allá del bien y del mal estaban condenados al fracaso más absoluto. En Dios el Padre y el Juez son un todo indivisible. Justicia y Amor son los dos Brazos de su Gran Espíritu. ¡Al Infierno quien ama el Infierno! Bendito sea Dios y su santo espíritu de justicia. El no puede soportar la visión de todo lo que hemos visto y oído, y por eso la Creación entera ha estado expectante soñando con el Día de la gloria de la libertad de sus hijos, cuando al frente de su Casa el Rey del Paraíso se alce contra lo que el Infierno sembró entre los hijos de la Tierra. ¡Bailad, guerreros, la danza de la victoria en honor del Invencible! ¡Batid palmas vientos del Norte, recorred los mares con la noticia vientos del Oeste, llevadle el grito de la esperanza a los que viven en las sombras del Este: Viene el Rey, lo rodean príncipes que brillan como soles, el ejército del paraíso de los Buenos vuelve a cantar al término de la Noche! Sí, hijos de la Tierra, ¡ay! de los Rebeldes por tercera vez, porque colmaron el vaso de la paciencia divina; en su locura no quisieron transformar el agua en vino: sino en veneno. Juró entonces el Gran Espíritu que no retiraría su espada hasta que su hoja cayera sobre la cabeza del asesino y sus cómplices malditos. Juró por su honor y su gloria que un niño nacido de aquella Eva heredaría su espada, la del Gran Espíritu, y con ella se cumpliría la Palabra de Dios: El te aplastará la cabeza. ¿No veis hijos del Gran Espíritu la visión que el Guerrero Eterno tuvo? ¿Qué brazo surgido del barro podría levantar con su puño la espada del Héroe de las galaxias que recorren alegres el infinito? La respuesta está en vosotros porque estuvo entre nosotros: El Brazo de Dios, el Brazo de Yavé, ¡su Hijo! Viendo la visión de su Padre, Adán se levantó del suelo y bailó sobre los restos de su desesperación la danza de los héroes en honor del Campeón que el Gran Espíritu les había elegido a los hijos de la Tierra. Este es el origen de Cristo.