M3
, NGC
7089, GCL 121, clase
VI, Const: Canes Venatici, Distancia:33.900 Años luz
Descubierto
en 1764 por Charles Messier, con una población aproximada de medio millón
de estrellas M3 es uno de los cúmulos globulares más importantes
de la Vía Láctea. A una distancia de unos 33.900 años-luz
brilla, sin embargo, con una luminosidad estimada en 300.000 veces la del Sol,
lo que hace de M3 que sea visible a simple vista, y con un instrumento cualquiera
se descubra como un cuerpo celestial magnífico. Su
diámetro aparente de 16,2 minutos de arco es igual a una extensión
lineal de cerca de 160 años-luz; Kenneth Glyn Jones da incluso una estimación
de 20 minutos de arco, unos 200 años-luz de diámetro. Las
estrellas más brillantes del M3 son de magnitud 12,7, mientras que las
gigantes de la Rama Horizontal, son de magnitud 15,7 y las más brillantes
de 14,23 por término medio.
La
edad de M3 se consideró en distintas ocasiones a partir del diagrama
color/magnitud; históricamente, los primeras cálculos dieron 5
mil millones de años (Baade), después 11,4 mil millones (Woolf),
20 mil millones (Arp) y 26 mil millones (Sandage).
M3
se acerca a nosotros en torno a los 148,5 km/s. Es extremadamente rico en estrellas
variables: según B. Madore unas 212, o sea más que cualquier otro
cúmulo globular de nuestra Vía Láctea; también se
han descubierto 170 RR Lyrae. M3
contiene también un número relativamente grande de estrellas azules,
las llamadas Blue Stragglers, que parecen más jóvenes, e incluso
mucho más jóvenes que el resto de la población estelar
de M3. Fueron descubiertas por Alan Sandage (1953) con el telescopio Hale de
200 pulgadas (5 metros) del Mt Palomar. La juventud de las Blue Stragglers fue
un misterio al principio, pero hoy se consideran que son estrellas que han sufrido
profundas modificaciones a consecuencias de las interacciones estelares entre
sus capas exteriores y las regiones centrales del cúmulo.
Este
cúmulo fue el descubrimiento "primordial" de Charles Messier,
el 3 de mayo de 1764. En esa época era el objeto 73 del cielo profundo
jamás observado por el ojo humano (con ayuda instrumental), pero en realidad
era solamente el 56 conocido, puesto que otros 17 habían sido olvidados.
Parece que fue este descubrimiento el que determinó a Charles Messier
a efectuar una búsqueda sistemática de estos objetos en apariencia
cometarios, abandonando el método de descubrimientos fortuitos que le
condujo a descubrir M1 y M2, lo que parece cierto si se tiene en cuenta que
ese mismo año, 1764, encontró del tirón la serie entera
desde al M3 al M40.
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Cuando
el último objeto del catálogo, M107, un cúmulo globular
en Ophiuchus, fue descubierto 18 años más tarde en 1782 por Pedro
Méchain, amigo de Messier, se conocían ya al menos 140 cuerpos
celestes, 110 de los cuales lo fueron por el propio Messier, que descubrió
42 o 43, y Méchain 27 o 28. Pero fue William Herschel el
primero en resolver M3 en estrellas, en el 1784, y describir M3 como cúmulo
globular.
Para
encontrar M3 en el cielo se puede prolongar dos tercios la línea que
va de Gamma Comae Berenices a Beta Comae, hacia el Norte: se encuentra aproximadamente
6 grados al Nordeste de Beta Comae. M3 puede observarse fácilmente con
el más modesto de los instrumentos. En los prismáticos aparece
en forma de un halo nebuloso y borroso. Un instrumento de 4 pulgadas (10 cm)
permitirá ver el corazón brillante y compacto dentro de una mancha
luminosa y granulosa, de forma redonda y jaspeada, que se esfuma suave y regularmente
hacia el exterior; no permite solucionar el cúmulo pero muestra algunas
de las estrellas más brillantes si las condiciones son buenas. Uno de
6 pulgadas (15 cm) muestra alrededor de dos tercios de la capa exterior estelar
de M3 contra un trasfondo formado por los astros más débiles.
Uno de 8 pulgadas (20 cm) deja ver las estrellas del conjunto del cúmulo
a excepción del corazón, al que sólo se llega con telescopios
de 12 pulgadas, 30 cm. |