¡nuestras alas gravitatorias que navegan al otro lado del firmamento! Hoy me voy a dar una vuelta por Los Pilares de la Creación, ¿quién me acompaña? ¿Le teneis miedo a las profundidades? ¿Miedo a la Creación? Ser o no ser, he aquí la cuestión
M16 , IC 4703, NGC 6611
La nebulosa del Águila está a 7.000 años luz en la región de Serpens Cauda, que colinda con Sagitario, Ofiuco y Escudo, si bien en la foto de la derecha los astromaniacos no podemos decir ni papa sobre dónde quedan las lindes -sólo sabemos lo que vemos, una nube de estrellas atacada por una Nube de Polvo procedente de las galaxias- nuestros merlines dicen que esta gigantesca nube de gas y polvo interestelar ya ha creado un grupo considerable de jóvenes estrellas. Disociando la Nebulosa del Cúmulo nos da NGC 6611 e IC 4703.
Philippe Loys de Chéseaux fue el primero que le echó el ojo, allá por los años 1745-1746. Charles Messier lo hizo por su cuenta el 3 de junio del 1764. De Cheseaux vio al mogollón, Messier pudo acercarse más y vio el cúmulo envuelto en un halo nebuloso. Herschels, a pesar de contar con el mayor telescopio del mundo para la época, no pudo confirmar la teoría de Messier y apoyó la de Cheseaux por inercia. IC 4703 tendría que esperar hasta finales del XIX para ser fotografiada y entrar en el Catálogo.
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Así pues M16 es el cúmulo estelar e IC 4703 es la Nebulosa propiamente dicha. El conjunto de Cúmulo y Nebulosa es el que se cataloga como NGC 6611, de donde vemos que todo tiene una explicación y por qué se le dan tantos nombres a un mismo ente celeste. La zona donde se dice que se forman las estrellas es alrededor de "las trompas de elefante" o "pilares de la creación", que viene a ser la estructura típica que le da a M16 la configuración óptica clásica de un Aguila, y que en la foto de arriba se observa en toda su belleza contra el lago azul, como una especie de Shangri Lá en peno corazón de la Cordillera del Aguila.
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Nuestros merlines siguen insistiendo en que la temperatura del Cúmulo no procede de la combustión desintegrante de la Nebulosa sino de la transformación de la Nebulosa en Cúmulo. Mi opinión al respecto es que bailar en la cuerda floja del absurdo es una condición sine qua non para acceder a un puesto en los escasos observatorios, y quien no ha aprendido los pasos se cae de aspirante al tìtulo, y de aquí que el dogmatismo siga al dogma y el dogma cree dogmatismo, fortificándose con el tiempo los errores hasta proceder a la necesidad de una revolución, mecánica que observamos en todas las áreas de la sociedad. La diferencia de extensión entre el Cúmulo y la Nebulosa, de 5 a 1 a proximadamente -15 años luz para el cúmulo y 70 años luz para la Nebulosa- me convence de hallarnos frente a una Tsunamis de Materia Flotante con origen en las regiones intergalácticas y atraidas hacia la zona por la Nube Estelógica, donde el encuentro entre sus cúmulos y las partes de la Tsunamis Nebular da lugar a estos paisajes tan magníficamente seductores.
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Tocando el tema de la distancia si a primera línea se habló de 7000 años luz, a estas alturas algunos expertos ya han bajado el listón a unos 5.500. ¿A qué se debe? Pienso que a los cambios internos de la propia región. Pues que la distancia está en relación a la magnitud luminosa y ésta depende de la temperatura de la región enfocada, que a su vez depende de la fase desintegradora de la materia nebular dada -en este caso- las variaciones de este juego sumadas al dogmatismo de los expertos provoca la disensión entre sus números, y como cada cual quiere pasar a la gran historia de la astronomía aunque sea poniendo un huevo, en lugar de pensar a qué se debe que maestros se peleen entre ellos refuerzan las causas de la pelea invocando la categorìa del Observatorio o de la Universidad para las que trabajan sus genios. Nosotros, sin idea de los procesos, ni le damos la razón a Kenneth Glyn Jones ni a Götz. Sólo sabemos que M 16 está ahí y nuestra pena es ver y no tocar.
Para dirigirse a M16 se puede ir partiendo de la estrella Gamma Scuti, una gigante blanca de magnitud 4.70 y tipo espectral A2 III, o desde Altair (Alpha Aquilae) via Delta y Lambda Aql; M16 se encuentra al oeste de Altair.
Otra via es dirigirse a la nube estelar de M24, seguir en direccion a M18, poner rumbo a M17 y a escasos grados norte está M16.
Los que saben lo que dicen afirman que por su proximidad los grandes telescopios actuales se pierden en M16, pues sería como poner por navegador en el coche un microscopio. Uno de 4 pulgadas muestra unas 20 estrellas contra un background nebuloso y estelógico de baja luminosidad; y hasta tres concentraciones nebulares puede distinguirse en condiciones perfectas de observación. Como suele suceder en este tipo de encuentros se detectan zonas oscuras. Los "pilares" están al alcance de los astromaniacos de a pata con la ayuda de aparatos de 12 pulgada |