Teoria CSXXI sobre su Origen y Formacion de M1
Si estás aqui es porque he
despertado tu curiosidad. Y ya sabes lo que se dice de la curiosidad, que mató
al gato. Aunque claro, tambien esto es una tontería. Asimov decia en su
Introducción a las Ciencias que la curiosidad es el principio de la Ciencia. Así
que una de dos, o el del gato nos quería listos para trabajar como tontos, o
Asimov y su escuela nos han tomado el pelo y con el rollo de la curiosidad se
han quedado con nosotros, que como tontos buscábamos en la barriga de la
curiosidad dónde comienza la Ciencia, acabando por buscarle el quinto pie al
gato, que, como todo el mundo sabe, es el rabo.
Pasa idem con el huevo y la
gallina. Oiga ¿y dónde está el macho? La cuestión por tanto tiene truco. Ni la
curiosidad sola puede hacer que nazca la Ciencia ni la gallina sola poner huevo.
Uno de los pilares de mi
concepción del Universo y la Historia en relación a la Inteligencia basa su
solidez en la estética del Universo como estímulo que despierta en el Ser
"la curiosidad", y sin este estímulo no hay "ciencia",
porque, como sin el gallo la gallina no puede poner el huevo, la Vida no emerge
desde la materia al espíritu, al Pensamiento, sin esta chispa que
enciende en las neuronas el Universo. Ahora bien si de lo que se trata es de reirse
y sin el chiste no hay risa, y para que nos riamos debe haber un tonto
buscándole el rabo al gato ... pues eso...
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Entrando en materia sobre el
origen de M1 tengo una teoría al respecto. La mitad es verdad, la mitad es
mentira y la mitad que resta es toda cierta. ¿Para qué os voy a mentir? Me vino
comiendo chocolate Eureka. Soy un maniaco del cacao, que no sólo de las
estrellas vive mi cabeza. El caso es que estaba yo en la bañera mirando una
revista de Astronomía. Y apenas verle la cara a M1 y leer su historial lo
primero que se me ocurrió fue la coincidencia, ¡una estrella en el firmamento y
la ruptura del Cristianismo en el mismo año, 1054 de la Era de Cristo! ¿Un dios
en su cólera que lanzó contra su furia un sistema, o un diablo en su alegría
reventando castañas de oro estelar contra el futuro de la Humanidad? En fin,
cada cual es como es y tiene el pensamiento donde tiene el corazón. Y culparse
uno por ser como es no llega a ningún sitio. Después de todo ¿no es "el
ser" lo que diferencia al hombre de las demás especies?
Es una pena que la Filosofía se
dedicara al narcisismo y se grabara a sí misma la elegía "para la
eternidad" que decora su tumba: "Pienso, luego existo". Su
resurrección ¿qué será sino un portento magnífico? Grandes cosas hemos de ver
en este Siglo.
El caso es que aunque la
coincidencia es historia, el hecho es verídico: M1 y la explosión que reventó
la Unidad decacentenaria del Cristianismo saltaron por los aires el mismo año,
1054. Y ahora a la ciencia. (Pero echémosle un ojo de nuevo a esta belleza de los Cielos que enamora al que los tiene y pierde al que de ella se enamora).
(Y ahora siguiendo al salmista de mis amores habría que decir: "Enamórame con perfume de pasas de las huertas del Mar Grande, piérdeme en uno de los valles de tus labios de madre de Galaxias, tus ciencias son campos de cerezas flotando al viento de Europa, mátame con un guiño de tus luceros, me tienes encantado, dime dónde descansas para que vele tu sueño a la hora de las batallas... etcétera etcétera). Y ahora al Mistero de M1.
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Mi teoría es bastante sencilla;
sería más verdadera si no la entendiera nadie, o si la entendieran únicamente
un par de genios. ¿No valdrían un par de tontos? Porque, como ya se viera en el
Siglo XX tiene razón aquel que habla y no hay dios quien le entienda, excepto
su profeta, el único apto para descifrar la escritura en la pared y hacer de
aquel latsa latsó un juicio
apocalíptico contra Dios, la madre que parió a Dios y a todo el que se ofenda.
¿Os habéis preguntado alguna vez si el Mago de la leyenda no se inventó la
traducción y se rió en la cara de tanto tonto papanatas como anda suelto que
por ponerse un título en la azotea ya se creen más que hombres y sólo un
poquito menos que un dios? Es una pena que no sepáis preguntaros las cuestiones
correctas, porque a cuestión incorrecta respuesta falsa. Y he aquí todo el
problema de la Humanidad, tener un cerebro todopoderoso y una mente impotente
para enfocar el problema. Lo que a la postre nos lleva a todos a la sombra del
árbol contra el que se sentaba Adán preguntándose por qué se iba a morir él y
sin embargo los pajarillos, encima de su cabeza, se ponían las botas con la
fruta prohibida y no la palmaban. Observación que fue de Eva, conste aquí en
defensa del macho. Y es que la diferencia entre él y ella, aparte de ser ella
la guapa, se basa en la naturaleza del cerebelo. El del macho de la especie
Sapiens tiene su razón en la abstracción de la materia; el de ella, en la
materia tiene su punto, causa por la que siendo dos por el amor se deviene una
cosa, las dos partes de la naranja, la mente abstracta que se mantiene con los
pies en el suelo gracias a la mente objetiva de ella. Y esa cosa que procede de
los dos es el Hombre. Pero ... pero ... oiga: ¿esto es una sección de teología?... Ya
se me iban los pies a las nubes. .. ¿Veis lo que digo? El epílogo natural, de
lo que luego acabó en tragedia, estaba previsto que fuera leído de la siguiente manera... una manzana
le cayó en la cabeza al Hortelano del Edén, nuestro Adán, y levantándose fue
corriendo hacia Eva, a la que, besándola con pasión intelectual en pleno morro,
le dijo: Baby, I love you, Eureka.
Desgraciadamente el Escritor no
pudo acabar su Novela de Amor y tuvo que conformarse con la pataleta.
Que te quiten la pluma mientras
descansas y terminen tu Libro, nacido para ser una Aventura de Tarzán del
Universo, en una Tragedia titulada: Auge y Caida del Género Humano, es, lo digo
en defensa del escritor, una verdadera y auténtica declaración de guerra, de
escritor a escritor. Afortunadamente el Escritor Divino tiró aquel Libro
Antiguo a la papelera de las aguas del Diluvio y se puso a escribir otro,
demostrando su Genio al hacer del Epílogo frustrado el Prólogo de este Nuevo
Libro Suyo, que, una vez acabado, vino a ser el Libro más vendido en la
Historia de la Imprenta, el best seller de los best sellers, la Biblia. Y en
fin, volvamos al asuntillo.
Así que M1 se me imaginó un
problema de huevo, gallo y gallina: ¿Cómo se produjo la explosión? El filósofo
se pregunta el por qué de las cosas. El científico el cómo de las cosas. De
donde se ve que el hombre es filósofo por naturaleza, y amante de la ciencia
por vocación filogenética. ¿Y qué tendrá que ver la filogénesis con la
vocación? ¡Este Cristo Raúl! ¿Aparte de que todo es génesis? ¿Y de aquí que de
niño el ser humano se pregunte el por qué, y de adulto el cómo? ... La
inspiración que da una simple estrella ... Tal vez no tanto como la Estrella
que se posó en Belén y ha hecho correr mares de tinta; pero las estrellas están
para eso, para hacernos soñar, para levantarnos la cabeza al cielo, para
despegarnos del polvo, para despertar en la vida la conciencia abstracta, el
pensamiento, la inteligencia. Y tal cual, los primeros hombres miraron el
universo con la mirada en el por qué de las cosas. Razón de más para admirarnos
y asombrarnos de quienes, integristas del cómo, reniegan de un por qué, y
sostienen que reinando el fuego no se llega al infierno de ... Pero no dirigiré
este monólogo hacia las tierras devotas del fracaso de la ciencia del siglo XX
para recordar que una vez estuvo en su infancia y que hasta, como los bebés, la
Ciencia se hacía pipí en la cama, y popó en los pantacas. Menos Einstein,
Darwin y CIA, que en vez de pipí hacían números, y en vez de popós ... monadas.
Y Sí, el otro tenía un sueño, y yo
tengo una teoría. Imaginemos por un instante que la temperatura de las
estrellas y la densidad de sus campos gravitatorios se relacionan acorde a los
mismos e idénticos principios mecánicos reguladores del juego entre el tanque
de combustible de nuestro coche y su motor; éste transforma la gasofa en comida
para la máquina. Lógicamente para admitir esta suposición se debería demostrar
que un campo de gravedad tiene densidad alternativa, tal que la densidad
gravitatoria de un sistema astrofìsico no es una constante congelada en el
tiempo sino que varía de un sistema a otro en función de parámetros físicos
perfectamente cuantificables.
La objeción contra una relación
mecánica entre Gravedad y Materia Estelar, y porque viene de una raza de
científicos que “ha viajado a lo largo y ancho de todo el universo”, y sobre el
terreno “ha comprobado que la densidad de un campo gravitatorio es una
constante universal”, y en base a esta experiencia científica de la clase
científica mundial, “fundada en viajes intergalácticos sin número”: el juego de
imaginación que propongo es una herejía a los ojos de ésa “experiencia vasta y
profunda de los cosmólogos del XX allá por los infinitos campos galácticos”,
sobre los cuales no sólo fueron capaces de dibujar su fisionomía y fisiología sino
“hasta darnos su edad en nanosegundos”
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¡Increíble pero cierto! El
misterio del huevo y la gallina requiere de la muerte del gallo y la declaración
de su inexistencia universal como necesidad científica reguladora del problema:
¿Primero el huevo o la gallina? Pero más increíble es que halla en el mundo
quien no asista a una conferencia de cosmólogos y astrofísicos con el ánimo del
que va al circo de los payasos a reírse un rato y descojonarse hasta partirse ...
Agujeros blancos, agujeros negros, ¿angelitos blancos, angelitos negros?
Agujeros de gusanos y hasta de bolsillo.
¿Y los han visto sus eminencias
tal que puedan poner sus vidas por testigo a la manera que los primeros cristianos
ponían las suyas como testimonio de haber sido testigos del Hijo de Dios en la
Tierra y del Poder que le dio a sus Discípulos?
No. Pero eso no importa. Lo
importante es "pensar, luego existo".
De todos modos, y consciente de
haber muerto los días de las brujas, al menos en el Occidente, voy a llevar el
juego hasta sus últimas consecuencias, y hasta os digo que al final si no os
convenzo al menos veréis el valor que le echo al asunto.
Tenemos pues el campo
gravitatorio. Aquí podríamos diferenciar entre un campo en cuanto energía, y un
campo en tanto que área. Tomando esta segunda opción, y para no confundirla, al
conjunto astro-campo lo llamaremos sistema gravitatorio. El sistema
gravitatorio puede ser estelógico simple, cumular abierto, o globular, y galáctico.
En el orden galáctico tendríamos nuevas especies dentro del mismo género. Pero
este no es el tema en este momento. El caso es redefinir el comportamiento del
sistema gravitatorio. Que, yo, siguiendo las pautas de la CSXXI, hago que se
comporte tal cual el tanque del auto de papá, que se llena y se vacía, donde el
campo es el combustible propiamente dicho, y la materia estelar la máquina de
la que se sirve el sistema para moverse en el espacio.
Este conjunto materia-energía,
"u seáse", astro-campo, es el sistema estelógico en sí, que puede
constar de un sólo "frater", de la parejita, ser una familia
múltiple, numerosa, numerosísima, y, por fin, multitudinariamente sospechosa de
ser algo más que un sistema, pero que lo es, hablando de los cúmulos globulares,
por supuesto.
Así pues, y dado que la energy ni se crea ni se destruye, sino
que se transforma, conforme se consume el combustible gravitatorio las
propiedades físicas del sistema estelar - temperatura, luminosidad, líneas de
fuerzas electromagnéticas, velocidad de vuelo - decaen; caída natural en cuya
dinámica se basa la existencia en el tiempo de todos los sistemas del universo,
a no ser que ahora nos venga alguien condenándonos al infierno por creer “que
la energía que consume el universo está en el origen de la caída de la materia
en el polvo cósmico”.
La imagen más próxima al cuerpo
que representa un sistema gravitatorio es un transformador de energía. El
transformador estelógico puede ser un astro solitario, un sistema binario o
múltiple, un cúmulo globular, o una galaxia, sea irregular, regular, simple o
compuesta. Y viceversa, un sistema gravitatorio es un transformador de materia
en energía.
Por la primera propiedad el
sistema gravitatorio tiene por función transformar su energía en materia, con
todas las características físicas que se le supone: luminosidad, temperatura,
peso, densidad, fuerzas electromagnéticas ... esta propiedad natural del sistema
gravitatorio propone para la existencia de su propio ente individualizado y
concreto un cuadro ontológico específico, referido al tiempo, y que será medido
acorde a la velocidad de transformación de la energía en materia por el
sistema. Cómo sube y baja esta velocidad es el misterio. Pero la sustancia del
problema está en esta naturaleza de transformación de la energía gravitatoria en
materia estelógica.
El cosmólogo entraría
inmediatamente en la discusión sobre el Origen de este Campo, demostrando así
que el cosmólogo es un híbrido entre filófoso y científico cuya ideología
metódica tiene el anticristianismo por fundamento, de tal manera que por
principio cualquier lazo con la Idea de Dios presupone un rechazo irracional
incontrolable en su cerebro animal, no importa la Verdad implícita en la
propuesta; lo importante para el cosmólogo de la especie SXX no es la Verdad en
cuanto Principio Universal Metódico sino "su razón". En fin,
regresemos al caso de M1, que no es un super-rifle, oiga, que seguro que hay
algún mal pensado sin idea de qué va esto y asomando su jeta por curiosidad no
haya cogido aún onda. M1, colega, es el resto de una supernova.
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-Entonces, y por la segunda propiedad, un sistema
gravitatorio es un transformador de
materia en energy. "O
seáse" el coche de papá transforma la gasofa-combustible en fuerza, y a su
vez, siendo un coche fantástico, transforma parte de su masa en energy luminosa. Digamos que una vez
encendida la candela estelar la masa mantiene sus constantes físicas mediante
la transformación del campo en materia. Lo cual, como se entiende, le
proporciona a su cuerpo un tiempo de existencia,
íntimamente relacionado con los valores físicos del campo. El campo no es
infinito y según el astro transforma su energy contenida en materia su reducción limita su tiempo de vida. Lo cual es de lógica.
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Esta absorción del campo por la
masa y su conversión en propiedades físicas propias del cuerpo específico
implica una manifestación de fuerzas electromagnéticas típicas, y de aquí que
se hable de estrellas de neutrones, estrellas protónicas, y cómo no, estrellas
simplemente electrónicas, o sea: de carga eléctrica negativa. Podríamos ir más
lejos y hablar de estrellas fotónicas, estrellas de radio, y en fin, ¿dónde
está el que conoce toda la gama de astros?
Observamos que la tendencia a la
permanencia de las distancias entre los sistemas gravitatorios del universo obedece
al juego
entre campos eléctricos. Parece obvio que el movimiento de la materia en
el sistema dinamiza el campo.
Siguiendo la pauta de una caída
hacia el centro del sistema, que no es general como se ve en la existencia de
las estrellas fugaces y del hecho que de ser así la llegada de la luz cósmica a
nosotros sería imposible, y nos estaríamos moviendo en la total obscuridad, y
porque no es así, es decir, el campo gravitatorio no se comporta como un
agujero negro, y la acción-reacción entre el sistema y el exterior depende de
la Física, una vez efectuado el enlace entre
la materia exterior y el sistema podemos hablar de un tiempo de barrido de la
materia interestelar, durante el que puede acumularse la materia en el campo,
ocasionando una elevación del peso de arrastre por parte de la masa estelar, y, en su reacción, una desacelaración de la
velocidad de ritmo de trabajo estelógico, y en consecuencia un enfriamiento del núcleo
gravitatorio : tal que si cargamos el coche con mucho peso aunque el tanque esté lleno el
consumo acelerará su tiempo de transformación y desacelerará la velocidad media
a que normalmente, sin ese peso extra, estaría desenvolviéndose la máquina.
Cometas y nebulosas son la
materia libre en constante desplazamiento por los campos intergalácticos y, en
relación al sistema gravitatorio se comportan como el peso con el que
sobrecargamos el coche. ¿Qué pasa cuando una cantidad de materia nebular se
aproxima a un sistema astrofísico? La respuesta viene con la cuestión; la
materia nebular cae dentro de su campo gravitatorio. Ahora bien, observamos
cómo las estrellas fugaces se las apañan para vencer la fuerza gravitatoria de
barrido; escapada que no anula el valor de la imagen y sólo la corrige, dado
que en lo tocante al encuentro entre una nube de polvo y gas interestelar
la nube se concentra alrededor del campo gravitatorio y cae hacia su
interior, donde, por norma, la caída procede a la desintegración de la materia
nebular por el horno estelar
Podemos comparar los sistemas estelares a grandes hornos
incineradores del polvo y materia intergaláctica. Este trabajo consume la energía
del sistema y con el tiempo los campos astrofísicos van vaciando sus tanques
gravitatorios, produciéndose el efecto de colapso sistemológico :
Cae la temperatura, disminuye la luminosidad, y se difuminan las líneas de
fuerza electromagnéticas.
Asi pues, y redirigiendo ahora el tema hacia la explosión del 1054, una nebulosa de
grandes magnitudes que irrumpe en el perímetro de un sistema gravitatorio
acaba con el tiempo tocando la superficie de los astros componentes
del sistema, y con el tiempo la masa nebular acaba formando una corteza
externa, encerrando bajo su masa un núcleo estelógico en constante descenso de
temperatura por el desgaste natural procedente de la ransformación de la energía gravitatoria en fuerzas mecánicas, aplicadas en este caso a la desintegración de la materia nebular. El vaciado del tanque gravitatorio arrastra al sistema estelar a su enfriamiento, que
finalmente se apaga y se transforma en chatarra cósmica.
En líneas generales esta es la
serie ontológica a la que se sujeta la existencia de la Materia.
Pero esta etapa final viene tras
el consumo de gran parte del campo de energía en la operación de incineración
de la masa nebular entrante. La pérdida de energía causante del enfriamiento del
cuerpo estelógico provoca que la materia nebular acabe por asentarse
sobre lo que ha devenido una estrella fría, proceso que da a luz un protoplaneta. Y es el
proceso, por norma, sobre el que se basa la creación de cuerpos planetarios en
el universo.
Pero ... my friends, amigos míos, filos mu, mes amis ... en este proceso
estaba el sistema astrofísico que ahora llamamos M1 ... cuando eso que llaman
" cuerda gravitatoria" y yo llamo simplemente "corriente de trasvase de energía entre
los sistemas del universo" - y podemos comparar a la llegada de nuestra máquina
a la estación de gas - el sistema gravitatorio que ahora llamamos M1 fue objeto
del natural trasvase de energía desde el Centro del Universo, de manera que su masa estelógica, en
enfriamiento constante, a raiz del llenado de su tanque gravitatorio pegó un salto de revoluciones de trabajo
¡de casi cero! a velocidad de crucero.
En circunstancias normales, es
decir, de no colapso por materia nebular protoplanetaria, un sistema
estelógico - visto desde la distancia - experimenta un aumento fulgurante de su
luminosidad al recibir este trasvase, que podemos comparar a la alegría del
auto cuando se le llena el tanque; en el caso que nos ocupa el aumento de
luminosidad, que implica un aumento de la temperatura del astro, siguiendo las
leyes elementales de la termodinámica: dobló su potencia por la presión de la
Corteza Protoplanetaria, y la materia estelar de M1 implosionó, lanzando al
espacio la Corteza Nebular que se había estado almacenando sobre sus núcleos
estelares.
Siguiendo la imagen de la máquina
digamos que en condiciones normales el tanque se llena y el coche comienza su
marcha hasta alcanzar la velocidad que sea. Pero en estas
condiciones excepcionales -proyectando M1 a nuestro carro- el freno permanece
cogido mientras el acelerador sube; seguimos metiendo pie pero sin soltar el
freno. Entonces soltamos ¿y qué pasa?... Salimos disparados.
Pero hay un
problemilla, colegas, hemos soltado justo cuando estábamos entrando en la
autopista. ¡Alea jacta est! Si no pasa nadie, Señor de las alturas infinitas,
me meto a monje ... pero no, el Señor de las alturas infinitas no nos quiere en
su monasterio, y resoplamos a gusto. Pasado el susto dominamos la marcha y
regresamos a la normalidad. Pero si hubiera sucedido lo peor ... en ese
momento, hora punta, arremetemos contra ... y ya tenemos una reacción en
cadena.
Noticia del día: ¡M1A ha
reventado su capa cortesaria nebular protoplanetológica!
Veamos. El llenado
del tanque gravitatorio de M1 -en tanto que sistema estelar múltiple - semejante a un pantano en horas
bajas, se llena hasta los topes en cuestión de segundos astrofísicos. Los astros componentes del sistema vuelven a
brillar con luz propia. Mas en este caso M1A, el primer punto donde la
reacción en cadena se ha originado, rompe su costra
protoplanetológica y vuelve a brillar. M1B entra en la misma dinámica y se
produce un fenómeno de interrelación incontrolable tal que la velocidad de
transformación no se equilibra y el motor estelógico se dispara hasta el
infinito. La temperatura que ha alcanzado es tal que explota. M1B comunica su
temperatura de explosión a M1C y M1C le sigue la onda, y revienta. De los tres astros sólo M1A aguanta el tipo, y deviene la
estrella protónica que observamos en el centro del sistema gravitatorio M1, la
velocidad de rotación de cuyo cuerpo se ha mantenido como respuesta.
Quiero decir, a la distancia que
está M1 los sistemas son múltiples; al hablar de una explosión estelar tenemos por consiguiente que
tratar el asunto desde la óptica de una reacción en cadena. O sea, No fue una estrella solitaria la
que generó la explosión que a 7000 años luz se viera durante un año entero. En
su Origen fue todo un sistema el que se enfrió, sus muros gravitatorios se
vinieron abajo bajo el peso de una supernebulosa, el final de cuya historia hubiera
podido ser, muy bien, el nacimiento de una familia planetaria concentrada
alrededor de un centro gravitatorio común en colapso continuo. Sin embargo, de
pronto, antes de cerrarse esta transformación final, una corriente gravitatoria
entra en el campo original de M1, rompe su colapso, regenera todos sus
parámetros, devuelve a su campo la densidad primitiva, y, he aquí la
excepcionalidad, dobla la presión gravitatoria sobre la materia estelógica
mediante la apertura del diámetro del campo y provoca el efecto de
implosión desencadenante de la explosión múltiple que llamamos M1, a la cual sobrevivió un núcleo masivo girando
a velocidad incontrolada dentro del campo final establecido ... Es sólo una
idea...
POSDATA
Si sois unos maniacos de las estrellas y os consolais amando con el espíritu lo que nos es imposible con la carne, aquí os dejo una composición del campo de M1 con la super estrella NGC 1988 (3700x1700 pinchad en la foto).
CR