Nkunda era considerado un importante aliado de
Ruanda en la región. |
Funcionarios de la República Democrática del Congo anunciaron
que el general Laurent Nkunda, líder del principal grupo rebelde en
el este del país, fue arrestado en territorio de Ruanda.
Según ellos, la detención fue posible gracias a una operación
militar conjunta de los ejércitos de ambos países centroafricanos.
"El ex-general Laurent Nkunda fue arrestado el jueves 22 de enero
a las 22:30 horas, mientras huía a territorio ruandés, después de
haberse enfrentado a nuestras tropas en (el pueblo de) Bunagana con
tres batallones", dijeron los militares, en un comunicado.
Unos 3.500 soldados de Ruanda habían entrado a la República
Democrática del Congo el martes para ayudar a las fuerzas del
gobierno congoleño a desarmar al grupo rebelde Fuerzas Democráticas
para la Liberación de Ruanda (FDLR), integrado por ruandeses del
grupo étnico hutu, muchos de los cuales han sido acusados de haber
participado en el genocidio de 1994.
Nkunda,
que dirigía la guerrilla rival Congreso Nacional para la Defensa del
Pueblo (CNDP), conformada por integrantes de la etnia tutsi, aseguró
en diversas ocasiones que su objetivo era proteger a su comunidad de
los ataques del FDLR.
El ministro de Información de la República Democrática del Congo,
Lambert Mende Omalanga, le dijo a la BBC que le alegraba la noticia
del arresto del jefe rebelde.
"Pienso que es un buen logro para la paz y la seguridad en esta
área y en esta región de los Grandes Lagos", dijo.
Ofensiva
Una corresponsal de la BBC en la República Democrática del Congo,
Karen Allen, dijo desde Goma, en la provincia de Kivu del Norte, que
se espera que las autoridades ruandesas repatríen a Nkunda en las
próximas horas.
Su liderazgo había perdido fuerza en las últimas semanas, señaló
nuestra corresponsal.
A principios de este mes, un grupo de sus oficiales anunció un
cese el fuego con las fuerzas gubernamentales.
En agosto de 2007, el CNDP puso en marcha una gran ofensiva
contra el ejército congoleño, que desplazó a más de 250.000 personas
en Kivu del Norte y despertó temores de que pudiera conllevar a una
guerra regional más amplia.
Diversos grupos de defensa de los derechos humanos han acusado
tanto a los rebeldes del CNDP como a las fuerzas gubernamentales de
llevar a cabo numerosas matanzas, violaciones y torturas.
El gobierno congoleño ha prometido a menudo poner fin al uso de
su territorio por parte de las fuerzas ruandesas hutu, pero no lo ha
hecho.
Cambios diplomáticos
El editor para África de la BBC, Martin Plaut, señaló que el
arresto de Nkunda es resultado de cambios diplomáticos que han
tenido lugar en la región en un período muy breve.
"El general había sido un aliado de Ruanda en el este de la
República Democrática del Congo, ya que siendo tutsi protegía el
flanco occidental ruandés de los ataques de las fuerzas hutu de la
milicia Interahamwe que cruzaron la frontera después del genocidio
de 1994", explicó Plaut.
"Sin embargo, a mediados de noviembre de 2008, Ruanda cambió de
posición y, en una conferencia de prensa conjunta con los
congoleños, anunció que colaborarían para destruir a la
Interahamwe", añadió.
Plaut dijo que, en ese momento Nkunda pudo haber apoyado a la
nueva alianza pero no lo hizo y amenazó con seguir ofreciendo
resistencia al ejército congoleño.
"Algo que resultó aún más embarazoso fue un informe bien
documentado de la ONU que mostraba claros vínculos entre la
presidencia ruandesa y el general Nkunda", señaló el editor de la
BBC.
"El general se había convertido en un impedimento para los planes
ruandeses en la región y una escisión en su movimiento les ofreció
la oportunidad para atacarlo y arrestarlo", agregó Platt.
El gran interrogante es si los rebeldes leales a Nkunda, que se
cree son unos 2.000, seguirán luchando o se rendirán y se integrarán
al ejército congoleño.
En video: los horrores del conflicto