Capítulo
35 |
Tercer
Discurso de Elihú |
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Tomó
Elihú la palabra y dijo: |
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"¿Te
parece juicioso decir: “Tengo razón contra Dios”?
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Pues
dices: “¿De qué me sirve, qué ventaja
he tenido por no haber pecado?” |
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Voy
a responderte, y a tus amigos contigo. |
| 5 |
Contempla
el cielo y mira; considera las nubes; son más altas
que tú. |
| 6 |
Si
pecas tú, ¿qué le haces? Si se multiplican
tus pecados, ¿qué (mal) le causas? |
| 7 |
Y
con ser justo, ¿qué le das o qué recibe
El de tu mano? |
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A
un hombre como tú (afecta) tu maldad, y a un hijo de
hombre tu justicia. |
| 9 |
Gritan
por las muchas opresiones, claman (oprimidos) por el brazo
de los grandes; |
10 |
pero
nadie dice: “¿Dónde está el Dios
que nos hizo, que da en la noche cantares de júbilo,
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11
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que
nos instruye más que a las bestias de la tierra y nos
hace más sabios que las aves del cielo?” |
12 |
Entonces,
aunque griten, El no responde, a causa del orgullo de los
malvados. |
13 |
Es
inútil ciertamente: Dios no oye, y el Todopoderoso
no lo percibe. |
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Menos
todavía cuando tú dices que no lo ves, que el
proceso está delante de El y que tú esperas,
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y
ahora (al afirmar) que no es su ira la que castiga y que no
conoce bien la transgresión. |
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Job, pues, abre vanamente
su boca y multiplica insensatamente las palabras".
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