Desde siempre,
pero sobre todo desde la Reforma, la adaptación de
la Biblia a la inteligencia de los siglos, añadiendo
o quitando palabras de acuerdo a la interpretación
del texto por el traductor, ha venido significando la invención
de una biblia con muchos cuerpos en razón de la cabeza
del traductor
intérprete. Inútil
decir que no es Dios quien debe mutilar su inteligencia
a fin de hacerse entender, sino el hombre el que debe cultivar
la suya para poder entender a Dios.
I
...El
Hijo de Dios bajó para elevarnos, y todo intento
de rebajar su Omnisciencia a fin de hacer inteligible su
Palabra a quienes, por su nivel intelectual, son incapaces
de comprender el mensaje que la Palabra porta: es un delito.
No hay excusa en el Cielo o en la Tierra que sirva de justificación
a este error tremendo que supone rebajar la Inteligencia
de Dios a fin de ponerla al nivel de la inteligencia humana,
y ni el pretexto amoroso de la salvación del prójimo
puede ser alzado delante del Juez Eterno. El castigo contra
quienes excusan en este amor su traducción libre
ajustando la interpretación acorde al nivel de la
inteligencia de los siglos, el castigo contra semejantes
traductores-intérpretes está escrito, y así
consta desde el mismo momento que Dios puso el Fin a su
Libro. Recordemos:
...Yo
atestiguo a todo el que escucha mis palabras de la profecía
de este libro, que si alguno añade a estas cosas,
Dios añadirá sobre él las plagas descritas
en este libro; y si alguno quita de las palabras del libro
de esta profecía, quitará Dios su parte del
árbol de la vida y de la ciudad santa, que están
escritos en este libro. Dice el que testifica estas cosas:
Sí, vengo pronto. Amén.
...No
hay que ser un monstruo para ver en la disparidad entre
los textos que las diferentes iglesias manejan el delito
contra el que se alzara este Juicio Apocalíptico.
Sin embargo y a pesar del temor a Dios que la Biblia entera
implica, el error atónito que ha confundido a la
inteligencia de las naciones cristianas quiere hacer del
Amor de Cristo el cuchillo con el que acribillar por la
espalda al Autor de la Biblia. Alzar el Amor contra Dios
es lo que hizo el Diablo en el Edén. Excusar en el
amor al prójimo la traducción de la Palabra
de quien es Eterno acorde a la mentalidad e inteligencia
de los siglos es pecar del mismo delito que cometiera el
Maligno. El Juicio es firme, y con todo no Final, es decir,
sujeto a la Esperanza de Absolución Universal en
base a la Ignorancia en que fueron mantenidas las iglesias
por Orden de los Acontecimientos. Ahora bien, que el Juicio
no sea Final no quiere decir que el Juez deje de aplicar
Justicia mientras persista el delito.
...La
Reforma institucionalizó este proceder contra la
Palabra Escrita en base al Amor por el Prójimo. El
derecho legítimo a una traducción a la Lengua
Nacional acabó, por culpa de la Cuestión de
la Enemistad contra el Catolicismo, y viceversa, en el derecho
a la Traducción en razón de la inteligencia
del Intérprete, quien, para legitimar su pecado acusaba
al Espíritu Santo de ser el verdadero artífice
de este pon y quita. Este acto arrastró a la Reforma
a mutilar parte del Libro escrito por Dios, quedándose
cada iglesia exclusivamente con aquello que más le
gustara al iluminado de turno.
...Pero
que este acto contra natura tuvo su origen en la Ignorancia
que viene de un Conocimiento parcial de la Divinidad, en
el que habían de caer todas las iglesias con el tiempo,
y a pesar de todo entre tales tinieblas la Versión
Fiel del Libro de Dios permanecería Viva hasta el
Final de los Tiempos, conservando el Espíritu Santo
el Testamento de Cristo incólume hasta el Nacimiento
de su Descendencia espiritual, hablando de la cual San Pablo
escribiera así: porque la expectación
ansiosa de la creación está esperando la manifestación
de los hijos de Dios.... Que esta caída habría
de extender sus brazos a todas las iglesias, para que ninguna
de ellas se gloriase ante su Señor, y sólo
el Señor sea glorificado por su Fidelidad a su Promesa,
es evidente nada más abrir el Evangelio de Juan;
respecto a cuyo Texto todas las iglesias en su afán
de proselitismo, intereclesiástico unas veces, ecuménico
otras y salvíficos las más, han acabado negando
el espíritu de Gloria que moviera la Mano del Autor.
...Y
es que a medida que la perfección crece el volumen
de un sistema disminuye en la misma proporción. No
hay que echar mano de los monstruos prehistóricos
para ver en activo esta ley universal de correspondencia
entre la perfección de un sistema, sea inorgánico
u orgánico, y el volumen material que le sirve de
soporte. Basta traer a memoria la diferencia de masa entre
los primeros ordenadores y los actuales. Ejemplo inmediato
de donde se ve con la fuerza del que hace de él uso
todos los días cómo la perfección y
el peso de las cosas se reduce al cuadrado de la diferencia,
por soltar una parida. Quiero decir, de esta Ley Universal
saltamos a esta otra, que dice: que a medida que un sistema
alcanza una perfección cada vez más alta los
efectos del mismo error sobre su estructura se multiplican
acorde a la misma ley pasiva antes suscrita.
...En
la Biblia, que es donde estamos, siendo el sistema literario
más perfecto jamás escrito, perfección
donde todos los estilos literarios se unen en un cuerpo
sin defecto, esta ley toca el infinito y hace que el entendimiento
entre dos sujetos devenga nulo apenas una palabra es trastocada
por otra, o por una frase a la que se la amputara su esencia,
como si dijéramos que se puede ser una naranja exclusivamente
por la apariencia, aunque privada de la maravillosa sustancia
su pulpa. ¡Alegría, donde hay gracia; delicia,
donde hay verdad! Seámos aburridamente serios, pues,
y digamos la verdad, toda la verdad y nada más que
la verdad: La mutilación del Libro escrito por Dios
y la conversión de su esencia en detergente para
lavadora de cerebros, mediante la sutil polifonía
de intereses abstractos derivados de creaciones eclesiásticas
impúdicas, está en la raiz de la división
del mundo de los cristianos.
...Volviendo
al tema: si donde San Juan puso "El",
el intérprete protestante o católico pone
"ella" o "él", esta simple perversión
de la traducción en base al halago de la deficiencia
intelectual de unos siglos sumidos en las tinieblas de la
corrupción expuesta arriba; semejante minúsculo
error, que pudiera pasar desapercibido, se convierte en
el acto en el epicentro de un terremoto tremendo por en
cuanto despoja a Dios Unigénito de su Presencia en
el Texto y oculta a la inteligencia del lector el rostro
del Verdadero Actor estelar del Evangelio: El, el Verbo
hecho hombre, Jesucristo, Dios Hijo Unigénito.
...Comparemos:
| Catolic. Net: Texto corrompido |
Nácar-Colunga: Texto Veraz |
1
En el principio existía la Palabra y la Palabra
estaba con Dios, y la Palabra era Dios.
2 Ella estaba en el principio con Dios.
3 Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada
de cuanto existe.
4 En ella estaba la vida y la vida era la luz de los
hombres,
5 y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas
no la vencieron. |
1
Al principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios,
y el Verbo era Dios.
2 El estaba al principio en Dios.
3 Todas las cosas fueron hechas por El, y sin El no
se hizo nada de cuanto ha sido hecho.
4 En el estaba la vida, y la vida era la luz de los
hombres.
5 La luz luce en las tinieblas, pero las tinieblas no
la acogieron. |
...En
el texto corrompido la Gloria del Verbo que se hizo Hombre,
Jesucristo, es borrada y proyectada hacia una realidad abstracta,
sin carne, la Palabra. Pero, según el Texto Fiel,
y por Fiel: Veraz, la Gloria de Dios Hijo Unigénito
es la que brilló sobre la Historia desde el principio
de los tiempos, y bajó a nosotros: El, nuestro Creador,
para rescatarnos de las tinieblas: en cuerpo semejante al
de sus criaturas, nosotros.
| Versión internacional:
|
Versión para...: |
En
el principio ya existía el Verbo, y el Verbo
estaba con Dios, y el Verbo era Dios.
Él estaba con Dios en el principio.
Por medio de él todas las cosas fueron creadas;
sin él, nada de lo creado llegó a existir.
En él estaba la vida, y la vida era la luz
de la humanidad.
Esta luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas
no han podido extinguirla
|
Antes
de que todo comenzara
ya existía aquel que es la Palabra.
La Palabra estaba con Dios,
y era Dios.
Cuando Dios creó todas las cosas,
allí estaba la Palabra.
Todo fue creado por ella,
y sin ella, nada se hizo.
De la Palabra nace la vida,
y ella, que es la vida,
es también nuestra luz. |
...EL
Verdadero Texto Divino se mide por el espíritu y
no por la mentalidad animal de los lectores de un cierto
siglo y milenio. Pues Dios es Eterno. De aquí que
Hoy el problema sea la identificación, entre todos
los cuerpos bíblicos inventados por las iglesias
del segundo milenio, del Verdadero Cuerpo Bíblico.
Descubrimiento que, bueno, dados los engendros que circulan
entre amenes y aleluyas, a cuales más patéticos,
incluso faltos de órganos internos, que no por no
ser órganos vitales dejan de pertenecer al Cuerpo
Bíblico, y otros hasta con cuernos, la tarea no ha
de ser más difícil de lo que a mí me
cuesta escribir esta Introducción al Evangelio de
San Juan.
...Pienso
que la sola exposición de la Belleza e Inteligencia
del Verdadero Cuerpo Bíblico es suficiente para,
dadas las comparaciones, apartar de la vista tales clones
bíblicos sin más espíritu que el que
recibieran de sus padres imperfectos. La condición
que debe cumplir el Texto es la recreación Veraz
del Acontecimiento Histórico entre cuyos actos la
Divinidad y la Humanidad se entrelazaron sempiternamente
en el Misterio de la Salvación Universal.
INDICE
VERAZ Y FIEL
...Según
vayamos instalando las distintas partes que forman el cuerpo
bíblico iremos viendo por qué la Iglesia Madre
podó del maravilloso árbol de la Vida, por
obra y gracia de Dios Padre Omnisciente transformado en
un Libro, las ramas apócrifas que en su día
formaron parte del cuerpo veterotestamentario en circulación
entre las sinagogas precristianas. En este acto de poda
nosotros vemos la redención de aquel Hortelano que
Dios creara para cultivar su paraíso, de lo material
deduciendo la gloriosa naturaleza de lo espiritual. Porque
ningún hijo de Dios duda sobre la maravillosa ciencia
de formación que posee Dios por sabiduría,
mediante cuyos principios y leyes se comunica con sus criaturas
empleando la materia por discurso. Únicamente una
inteligencia dormida puede ignorar que aquel Adán,
elegido para ser el rey del mundo de los hombres, fue introducido
en el Edén a fin de que por los sentidos viera la
Creación con los ojos de su Creador, para quien el
universo entero es un tesoro paradisiaco de valor incalculable,
en crecimiento constante, cuyo mantenimiento pone en las
manos de sus propios hijos, cuya trabajo sempiterno consiste
en cultivar el Arbol de la vida.
...Este
Arbol, que vive de la Palabra de Dios y por su Voluntad
existe, concibe en sus ramas un fruto, hijos para Dios.
Todos somos entonces amamantados por la misma savia: la
Palabra de Dios, y formados por la misma comida: La Voluntad
Divina. Quiso pues Dios, dadas las circunstancias de la
Caída y la Necesidad de la Redención, que
esa Palabra y esa Voluntad nos fuese manifestada no por
profetas hermanos nuestros por la carne y la sangre, sino
por su propio Hijo Unigénito, Aquel de cuya Boca
Todopoderosa saliera la Palabra que nos dio la vida, diciendo:
Haya Luz, y: Hagamos
al hombre a nuestra imagen y semejanza. Es decir,
hijos de Dios, hijos de la Luz.
...Este
Hijo Unigénito es el Verbo que se hizo hombre, la
Palabra que se hizo carne, el Logos que devino nuestro Rey
y Redentor. Cuando pues los traductores del Libro de Dios
-en atención a la mentalidad animal de los lectores
de los distintos siglos- alejan el texto de la Verdad, no
glorifican a su Salvador sino que, para vivir ellos a costa
de la ignorancia de los lectores, despojan al Hijo de su
Gloria y se glorifican a sí mismos mediante el artificio
de haber escrito una nueva biblia. Pero no hay más
Biblia que la que escribiera Dios con la sangre de sus profetas
y sus Apóstoles, y el cuerpo de esta Biblia lo recibió
en herencia la esposa de Cristo, nuestra Madre sempiterna,
la Iglesia Católica. Así, pues, concluyendo,
las iglesias que borraron de la Biblia los distintos libros
que les faltan a sus traducciones de trabajo, que corrijan
su falta y acudan al texto Eterno de la Biblia de la Iglesia
Cristiana Universal.
II
...Y
ahora entremos en el tema de la composición del Texto.
Y lo digo porque se ha dicho mucho sobre este Evangelio
y se ha acabado, al final de tanto discurso, como sucede
siempre cuando la criatura quiere corregir a su Creador,
afirmando que la Sabiduría de la Trinidad comprendida
en él, es el producto de la reflexión teológica
de su autor y no el espejo en el que la imagen se quedó
grabada por obra maravillosa del Creador de dicho espejo.
Nada más absurdo, venga de quien venga y no importa
cómo se defienda tal opinión, si con bombas
atómicas o con condenas de horca es lo mismo. Pensar
que un hombre, un mortal, pueda por sí mismo definir
la esencia de la relación entre el Padre y el Hijo,
es un verdadero atentado contra el Patriarca Abraham, el
Profeta Moisés y el Rey David. Es un atentado absoluto
e infernal contra la Necesidad de la Muerte de Cristo. La
objeción, que los otros evangelistas no incluyeran
estos discursos divinos, no es de curso legal ni ilegal
sino simplemente una excusa para quitarle a Cristo su gloria
y hacerla descansar en el hombre que así lo afirma,
contra el Espíritu Santo negando que esta Doctrina
sobre el Padre y el Hijo viniera de la boca de Jesús.
...Es
más, el comportamiento de los Apóstoles después
de Pentecostés es el de aquél en quien todo
lo que lleva dentro y ha permanecido sepultado bajo el peso
de los acontecimientos de pronto sale a flote y se hace
tan vivo como el día en que esas cosas fueron la
luz y el pan de cada día. Lo otro, mantener que el
Discurso Trinitario de nuestro Juan proceda de un proceso
teológico es una declaración no cristiana
que hace de los Apóstoles verdaderos ignorantes por
en cuanto, estando muertos todos ellos para la fecha de
composición de este Evangelio, no tuvieron el gozo
y la dicha inefable de haber conocido al verdadero Hijo
de Dios que estuvo entre y con ellos.
...Cualquier
persona inteligente de Fe comprende la veracidad de la palabra
fiel que escribo. Aquel que estuvo entre y con ellos era
Este que San Juan en imagen literaria nos transmite a nosotros
haciendo posible, por la Omnisciencia del Padre de la Iglesia,
que los unos como los otros, todos hijos de Dios, independientemente
del tiempo, vivamos en el Conocimiento del mismo Verbo que
se hizo hombre, Jesucristo, nuestro Rey y Salvador. Nada
hay más contrario a la Imagen Sobrenatural que Dios
grabara en nuestras almas que un San Pedro que se va a la
tumba sin haber conocido al Hijo Verdadero de Dios en la
Plenitud del Conocimiento que se manifiesta en el Evangelio
de este Juan que en breve podréis leer. Pero antes
permitidme centrar el pensamiento en la Estrella de este
Evangelio.
III
Al
principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el
Verbo era Dios.
El
Principio que tiene en mente el autor y se deduce del propio
Pensamiento de Cristo no es otro que el referido al Principio
con el que Dios abre su Libro: Al
principio creó Dios los Cielos y la Tierra.
...En
efecto, el Autor de la Biblia es Dios. La crítica
destructiva de la ignorancia de los siglos respecto a la
identificación de la Firma Divina en función
de la naturaleza nominal del instrumento material del que
se sirviera Dios para escribir su Libro, es una crítica
irracional, lógica en la inteligencia animal que
se niega a dar el proceso evolutivo de la carne al espíritu,
pero pura locura desde la inteligencia espiritual en acto,
acto contenido en potencia en la carne pero no activado
sino por Cristo Jesús. Es Dios en Cristo Jesús
quien en razón de proceder a dicha activación,
hacia la que tendiera toda la Historia Universal desde el
Principio de la Creación de los Cielos y de la Tierra,
se hace hombre para manifestar en su Ser el Hombre que estaba
en el Verbo de vida: "Hagamos
al Hombre a nuestra imagen y a nuestra semejanza".
...Es
este Principio del Universo el que tiene en mente San Juan.
Con el pensamiento puesto en la Revelación de Moisés,
San Juan da un paso adelante para descubrirnos la Identidad
de quien dijera: "Hagamos al
Hombre a nuestra Imagen y semejanza", es decir,
hijos de Dios.
...Como
vemos y se constata en la estructura de los Hechos, la perversión
homicida de la Serpiente fue proceder a la Identificación
del que hablara con el propio Dios Padre, de manera que
al mentir en su propia mentira se nos descubre la maldad
infernal por la que el Maligno se ha merecido el Destierro
eterno de la Creación. La perversión de la
Verdad conduce a la divinidad como meta del desarrollo espiritual
del ser humano. Meta falsa que, al alejar al ser de su verdadera
realización, el Ser de los hijos de Dios, condujo
al Hombre, cual vemos a nuestro alrededor, no a su realización:
sino a su animalización.
...Aún
en nuestros días las reminiscencias en vivo de la
Mentira del Diablo la tenemos caminando a dos patas, plataforma
destructiva sobre la que los hombres, nacidos de hembras
humanas, se declaran dioses vivos, mediante argucias esquizoides
distintas, pero a la postre todas siguiendo, en su ignorancia,
el camino trazado por el Diablo.
...Toda
la Biblia es una Guerra contra semejante Mentira, al final
de la cual la Verdad se hace carne para mostrarnos el Fin
de la Creación del Ser Humano, es decir, el nacimiento
de un hijo de Dios. Cuando Dios dice: "Hagamos
al hombre a nuestra imagen y semejanza", Dios
tiene la mirada puesta en un nuevo miembro de su Casa, nacido
para ser hijo suyo a imagen y semejanza de Aquel que así
hablara a sus Hermanos, entre los que, ciertamente, se contaba
Satán, el mismo Satán que se alzara contra
nuestra Raza para destruir del Universo la semilla humana.
...La
estructura del Pensamiento de San Juan no puede ser más
positiva, directa y veraz. El que hablaba era Dios. Era
Dios en Dios, el Hijo en el Padre, en quien el Hijo tiene
la Divinidad, toda gloria y libertad: la gloria de Dios,
que se nos es ofrecida en la libertad de la gloria de los
hijos de Dios por obra y gracia de Aquel mismo que con su
Todopoderosa Palabra nos llamara a participar en su Vida.
...Esta
Verdad suprema, sublime, núcleo del Pensamiento de
Cristo en el Apóstol, que recrea el Acontecimiento
sobrenatural de la Encarnación de nuestro propio
Creador para consumar su Creación salvando a su Criatura
del Destino a que había sido conducido por el Diablo,
en razón de cuya Salvación no tiene por indigno
de su Naturaleza Divina hacerse uno de nosotros, en todos
los extremos, excepto, como diría San Pablo, excepto
en el pecado. Fue esta Verdad sempiterna y maravillosa la
que mediante la corrupción del Texto quedó
enterrada, borrada y anulada en función de la inteligencia
animal de la que, en definitiva, vino a sacarnos Aquel a
quien, aún amándole, los traductores -intérpretes
despojaron de su Gloria.
IV
El
estaba al principio en Dios
El miedo a lo que diga el mundo es
la ruina de la inteligencia. Y el desprecio a la Sabiduría
en razón de su apariencia, como dijera Dios viendo
el rechazo de los judíos a su Hijo: "No
hay apariencia en El para que le admiremos";
desprecio que estuvo en la base psicótica del desprecio
de los hijos de Dios hacia nuestra raza, surgida del barro
y en función de esta dinámica sin apariencia
por la que alabar su origen, pues fuimos animales antes
de ser humanos; el miedo y el desprecio es la piedra contra
la que el burro tropieza y tropieza y tropieza. El Testimonio
de Jesús es múltiple: Desde "Yo
era antes que Abraham", hasta "el
Padre que me ha enviado", la Verdad de la Encarnación
no sólo anula cualquier posibilidad de evolución
desde lo humano a lo divino sino que pone en escena la verdadera
Naturaleza de Aquel que dijera: "Haya
Luz". El, Jesús, el mismo Jesús
que crucificaron y siendo Dios Unigénito era imposible
que la Muerte pudiera retenerlo en su seol, ese Jesús
es "el Brazo de Yavé",
por quien Dios hace todas las cosas.
...La
Lógica de San Juan no admite, pues, contemplaciones
esotéricas, teosóficas, ni teologales siquiera,
de hecho de ninguna
clase. El Padre es Dios Eterno y es El quien en su Omnisciencia
concibe todas las cosas, y el Hijo el Brazo que las ejecuta,
Aquel quien abriendo su Boca hace que se muevan todas las
cosas, que los muertos se levanten de su tumba, que los
ciegos vean, que se haga la Luz en las Tinieblas, que anden
los cojos, que se muevan los montes y hasta las tormentas
se calmen ante el sonido de su Verbo, porque El es el Verbo
del Padre, Aquel por cuya Boca el Dios de la Eternidad y
del Infinito da a conocer su Voluntad y Principia todas
sus Obras.
...Así, pues, El estaba
al principio en Dios. Y aquí, diciendo esto, San
Juan se sitúa dentro de la Puerta, es decir, en el
mismo Ser de la Divinidad, cuyo Ser contempla como quien
ve desde la Memoria misma lo que en la Memoria hay. Que
es lo que, en definitiva, vino a hacer Dios, abrirnos la
Puerta a su Ser para que desde dentro de su Ser le viéramos
tal cual El es.
...Y
si antes dije que no hay evolución desde lo humano
a lo divino, siendo en consecuencia la palabra de la Serpiente
el arma criminal, hacha de guerra asesina que mojada en
la sangre de nuestro Pueblo se alzó para declararle
la Guerra al Espíritu de Dios, ahora San Juan da
un paso más adelante y conjura cualquier reflexión
sobre el alzamiento del Hijo a la condición Divina.
Pensamiento que estuvo en la base psicótica del Maligno
al defender que la posición universal del Rey del
Universo se debe exclusivamente a la voluntad divina y en
ningún caso al Ser. De aquí que bastase doblegar
la voluntad de Dios para quitar y poner Rey. San Juan nos
para los pies y en cuanto Mano del Espíritu Santo
lo deja claro mediante el Dogma: El Señorío
de Jesús, Nuestro Rey sempiterno, procede del Ser.
El Infinito y la Eternidad no reconocen más Palabra
que la de Dios, su Señor.
...Dos puntos en uno, entonces.
Por el primero sabemos que Jesús estuvo al Principio,
cuando Dios creó los Cielos y la Tierra. Y por el
Segundo: Que la Boca de la que saliera la Palabra que se
hizo: "Haya Luz",
era la Suya. La siguiente declaración de San Juan
lo confirma.
V
Todas
las cosas fueron hechas por El, y sin El no se hizo nada
de cuanto ha sido hecho.
Si
esto no es hablar directo yo no sé qué sea
la sinceridad y el abrirse el pecho y mostrar el corazón
y la mente tal cual existen en el ser, sin intereses ni
nieblas ni muros entre el que muestra y el que mira. En
la Historia Divina ya tocamos el tema de la Creación
por el Padre y el Hijo. No viene de más insistir
en la revolución de propiedades eternas e infinitas
que vive el Dios de la Eternidad el Día que engendra
a su Hijo, de sus entrañas, Dios verdadero de Dios
verdadero, según está escrito: "Yo
te he engendrado Hoy...".
...Engendrado,
no creado, de la misma Naturaleza que el Padre, por quien
todas las cosas fueron hechas. La misma Declaración
del Credo Universal lo declara abiertamente. Posteriormente
con la apertura de la racionalidad, sucumbiendo la inteligencia
de la Sabiduría a la Ciencia, devino un escándalo
declarar científicamente lo que el Evangelista en
cuestión y los Apóstoles en su conjunto tocaron
con sus manos y palparon con sus ojos. La Veracidad Divina
del Hijo Primogénito de Dios Padre, por la que su
Primogénito se revela Unigénito, es decir
que todos somos hijos de Dios por adopción, pero
solo El, el Verbo hecho carne, que estaba al principio en
Dios, y por El fueron hechas todas las cosas, es Verdadero
Hijo de Dios. Por amor somos lo que somos y por amor todas
las criaturas, del Cielo como de la Tierra, recibimos de
Dios Nombre y Gloria; pero si por amor a nosotros nos entregó
a su Hijo, por amor a su Unigénito Dios nos entregara
a todos al infierno de buscar, sin corrección futurible,
provocar entre El y su Hijo una ruptura.
...Por
hacerlo se ganaron el Destierro de su Creación y
Reino aquéllos que fueron, como nosotros lo somos
Hoy, hijos suyos,
Ayer. No nos engañemos pues, somos
quienes somos pero no más de lo que somos. La postura
de quienes cambiando el Texto han silenciado la Declaración
de nuestro amadísimo Juan, al escandalizarse del
Ser de nuestro Rey, cedieron ante el Judaísmo que
le crucificara justamente por reconocer que eso precisamente
es lo que les estaba diciendo: El
era el Verbo que se había hecho carne. Esta
declaración escandalizó a los judíos
y, diagnosticándole una locura aguda en progresivo
crecimiento maligno, derivada de su poder para hacer milagros,
estuvo en la causa de la sentencia que dictaron contra el
Hijo Unigénito de Dios, Primogénito por amor
de Dios a su creación pero único ante su Padre
a la manera que Isaac lo fuera de Abraham.
...Los
traductores -como señalé arriba- trastocando
el Texto Original del Libro legado en herencia a la Iglesia
Católica, la Esposa de su Hijo Amado- mediante el
reajuste a la mentalidad de los siglos judaizaron la Palabra
de Dios a fin de que la Declaración de su Voz Eterna
no escandalizare a los hombres. Mas no es este tipo de escándalos
por el que Dios dijera: Ay de aquel
por el que venga los escándalos. El escándalo
que se comprende en la sentencia es precisamente el acto
de quien oculta a Dios para salvar a los hombres, utilizando
el Evangelio para fabricar un ídolo, una iglesia
a la medida de la ignorancia de las naciones.
...Sentado
esto, la recreación del aconteciento de la Encarnación
y Humanidad del Hijo Unigénito y Primogénito
de Dios que devuelve la vista a los ciegos, el habla a los
mudos, el oído a los sordos, resucita muertos, anda
sobre las aguas y realiza con su pensamiento toda clase
de movimientos, teleportándose de un sitio a otro
y con él a la barca en la que se encuentra, pasando
por medio de quienes ya lo tienen en el borde del precipicio,
desapareciendo en el aire en el Templo; la reactivación
de esta memoria Fiel y Verídica que San Juan por
amor a nosotros escribe es la Memoria que contiene el Evangelio
que enseguida podéis pasar a leer.
C.R.