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Afganistán y los señores de la guerra

Tilio Alberto Coronel Grillo

tilico1869@hotmail.com

 

Resumen

Introducción

Generalidades

El escenario  

Los actores

Los partidos políticos

Los señores de la guerra

Los sucesos de Mayo de 2005

El conflicto de los partidos  Hezbi Azadi – Junbish-i-Milli

Las elecciones parlamentarias

El Consejo de Seguridad Provincial

El desarme

Final

Conclusiones

 

ESTUDIO DE LA PROVINCIA DE FARYAB COMO ÁREA DE INESTABILIDAD EN ASIA CENTRAL

 

Resumen

 

La Provincia de Faryab, en el norte de Afganistán, es la cuna del nacionalismo uzbeco. En ella impera un sistema feudal al estilo del medioevo europeo. Los “señores de la guerra” han hecho de la guerra su forma de vida. Mediante redes que los involucran a todos viven del tráfico de opio (heroína) y el pillaje, controlando a la población con una técnica heredada de Gengis Khan: El terror.

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El presente artículo muestra cómo interactúan diferentes protagonistas en un escenario inhóspito, aislado y desconocido en Occidente.

 

I.-  Introducción

 

Viví  en Afganistán desde Marzo del 2005 a Marzo del 2006. Trabajé en Naciones Unidas como Observador Militar y fui asignado a Maimana, ciudad fundada en 586 AC , Provincia de Faryab, al Norte del pais.

Maimana tiene  unos 500.000 habitantes. Junto a Mazar-e-Sharif  y Seberghan han sido puntos importantes de la milenaria “Ruta de la Seda ”, (ahora designada como “Ruta del Contrabando”), vía del tráfico ilícito que, partiendo desde el centro de Asia, pasa por Maimana, sigue al Sur por el Districto de Kohistan, situado en la Provincia de Faryab, pasa a Iran, de ahí a Siria y termina en Turquía, boca de salida a Europa y Occidente (Ruta del Contrabando de Heroína en el origen de la epidemia sufrida por Europa en el último cuarto del Siglo XX).

 

La cultura y tradiciones afganas se trasmiten en forma oral, particularmente por los ancianos, depositarios de conocimientos relacionados a Alejandro Magno y Gengis Khan. Los lugareños tienen gran apego a su  historia aunque no la registran en forma escrita. Para escribir este trabajo consulté a los ulemas (sabios religiosos y maestros del Islam); miembros de los “consejos de ancianos”; mouhadinis (guerreros santos); a los comandantes (señores de la guerra) y autoridades del Gobierno Provincial.

Muchos de los “guerreros santos” hablan inglés y eso facilita el trabajo pero casi siempre  dependia de un intérprete bilingüe (Inglés y Dari, dialecto del Persa, uno de los idiomas oficiales de Afganistán. El otro es el Pashtoo), quien aún siendo una herramienta imprescindible era fuente de inexactitud. Estos intérpretes tergiversan la traducción acorde a la situación, particularmente en entrevistas con los “señores de la guerra”. Temerosos ante el poder arbitrario de éstos y alertas ante una probable pregunta o actitud de  ofensa a las costumbres afganas por parte del extranjero, acomodan la pregunta y la respuesta según convenga. Para un trabajo de investigación estas fuentes no son “rigurosas y confiables”, pero de todas formas lo presento para mostrar aspectos de una forma de vida tan peculiar y extraña a los occidentales. Sigo los conceptos del Doctor Carlos Vaz Ferreira, intelectual uruguayo de sólido criterio que decía que la culminación de una  investigación académica es compartir con otros el conocimiento adquirido. Aclaro que mi vinculación con Naciones Unidas finalizó hace un año. El trabajo está escrito a título personal y no representa opiniones de dicho organismo ni de ningún otro.

 

II.-Generalidades.

La Provincia de Faryab mantiene una relativa importancia dentro del sistema politico afgano por ser la cuna del nacionalismo uzbeco (los nacionalismos y etnias son determinantes en el sistema politico y social afgano. La etnia uzbeca es una de ellas). Faryab forma parte de la Alianza del Norte, liderada por el General (Rashid) Dostun, prominente señor de la guerra y al mismo tiempo jefe del partido político Junbesh-i-Milli-islamic (Movimiento Nacional Islámico), el principal de la región.

No hay datos oficiales sobre el total de población, pero se estima en un millón y medio de habitantes. La división administrativa comprende trece distritos.Tampoco hay datos oficiales de la población de cada uno de ellos. Se detallan a continuación las cifras estimadas y se menciona la fuerza policial presente, haciendo notar su escasez, causa -como veremos más adelante- de un serio problema de inseguridad para la población. Los datos fueron recogidos durante el año 2005 y al presente la información puede haber variado.

 

III.-El escenario

A.-Distritos.-

1.- Andkhoi.- Tiene una población de 200.000 habitantes, repartida en 10 aldeas. La fuerza policial se compone de 5 oficiales y 10 agentes.

2.-Khani Chahar Bag .- Tiene una población de 55.000 personas repartidas en 9 aldeas. La fuerza policial se compone de tan solo 2 oficiales.

3.-Qaram Qol .- Posee alrededor de 40 000 habitantes repartidos en 16 villas. La fuerza policial la conforma 1 oficial.

4.- Dawlat abad .- Este distrito está ubicado sobre la ruta que une las tres ciudades claves del Norte, a saber: Maimana, Shiberghan y Mazar-e-Sharif (la más importante). Es la zona de enlace entre el Norte y el centro de la Provincia , y esto  apareja una situación de conflicto permanente, dado que quien la controla adquiere el dominio del contrabando tanto del opio como de cualquier mercadería. Es también, por la misma causa, importante enclave militar. Con un acabado conocimiento de su terreno (como lo tienen los afganos) y una fuerza armada de un centenar de hombres, cualquier “señor de la guerra” puede hacerse fuerte y cortar el dominio del Gobierno Central en el Norte. Tiene una población de 112 000 almas, con la particularidad de que la mayoría es pasthoó, etnia que domina Afganistán desde hace 300 años y de la cual provienen la mayoria de los miembros del movimiento Talibán. La fuerza policial se compone de 28 oficiales y 40 agentes policiales. Se caracteriza por su muy alto índice de criminalidad (atribuido a la gran cantidad de armas en poder de los civiles) y  las disputas por tenencia de tierras, conflictos permanentes desde varios siglos atrás.

5.-Shirin Tagab .- En Dari, “Shiring Tagab” significa “valle dulce” o “valle del azúcar”, pero ese nombre no coincide en absoluto con la realidad: Durante el año 2005 fue el Distrito más convulsionado de Faryab. Localizado al Sur de Dawlat Abad y sobre la ruta Maimana-Mazar-e-Sharif, tiene una población de 120.000 personas, la mayoría uzbecos, que se reparten en 88 aldeas. Muchos ex-combatientes viven en esta zona, reintegrados en tareas civiles como carpinteros y sastres (Terminada la guerra contra la URSS y la posterior  guerra civil, el Ejército Afgano fue desmantelado y sus efectivos reintegrados a labores civiles). Hay una minoría pashtoo que tiene problemas con el  resto de la población y en su momento mantenía una relación problemática con el gobernador del Distrito. Durante dos entrevistas éste  me manifestó su urgencia de contar con mayor fuerza policial, la que tenía era completamente insuficiente: 8 oficiales y 28 funcionarios. Comprendí su sincera aflicción al saber que el índice de criminalidad allí registrado es con creces el mayor de la Provincia, unido al muy alto número de armas en manos de la población. El principal problema y la constante fuente de dolores de cabeza para el Gobierno Provincial era la presencia de un General (Señor de la Guerra) llamado Guli Pahlawan, de quien hablaremos más adelante.

6.- Almar .-Localizado al Oeste de la ciudad de Maimana, su población se estima en 116 000 personas que viven en 85 aldeas. La fuerza policial es de 9 oficiales y 45 agentes. El hombre fuerte de esta región es el General (Señor de la Guerra) Faruk. Nacido en este Distrito, vive en la aldea de Chaghatak, lugar donde sus dos mil habitantes son descendientes de Gengis Khan, según la tradición. (El propio Faruk dice ser descendiente directo de este guerrero y caudillo mongol). Hombre problemático y con una pésima reputación, ha causado innumerables problemas al poner en tela de juicio la autoridad del gobierno legal de la Provincia. La población también cuenta con una gran cantidad de armas, sinónimo de  alto índice de criminalidad. Fue uno de los Distritos fijado como objetivo para el desarme de los “grupos armados ilegales”.

 7.-Khawaja Sabz Posh .- Su población es de unas 84 000 almas ubicadas en 46 villas. La fuerza policial la integran 11 oficiales y 45 agentes policiales. Muchos ex-combatientes se han afincado en esta zona. No se conocen (o no se conocían) problemas entre facciones armadas como en otros Distritos, aunque el índice de criminalidad también es muy alto. No hay tampoco un “comandante” o “señor de la guerra” prominente, aunque Rahmat Rais  - excomandante- de la 200ª División del Ejército Afgano - nació en este Districto y su influencia sobre la población es muy fuerte. (Al mencionar estas unidades militares me refiero al ejército afgano que combatió a la URSS y luego a los Talibán, unidades que fueron desarmadas y sus miembros reinsertados a la vida civil)

8.- Maimana.- Este Distrito se localiza al Este de la ciudad de Maimana. Cuenta con alrededor de 143 000 personas y 9 aldeas (La referencia a “aldeas” puede incluir también la denominación de “villa”, aunque, salvo por la denominación, no existe un criterio de clasificación rígido)

9.-Qaysar .- Districto localizado al Suroeste de Maimana, tiene una población estimada en 100 000 pobladores afincados en 183 aldeas. La fuerza policial la integran 12 oficiales y 62 funcionarios policiales, pero el Distrito está bajo el control del General Fateullah Khan, el Señor de la Guerra más poderoso de la Provincia de Faryab. En la frontera con Turkmenistán vive una minoria pasthoo (15% de la población) que tiene una enorme influencia. Hay una gran cantidad de armas en poder de los civiles, que las mantienen por razones de seguridad y para defensa personal, particularmente por la reiteración de viejas disputas con esa minoría pashtoo, soporte de los Talibán cuando éstos fueron gobierno en Afganistán (Acerca del gobierno Talibán, quien escribe escuchó las más diversas opiniones, desde que fue “el periodo más negro de la historia de Afganistán” hasta la afirmación de que fue “el mejor gobierno que hubo en el pais”). Durante ese período, los Talibán ocuparon el Distrito y masacraron a la población uzbeka (En Maimana y en Qaysar fue dónde quien escribe vio el mayor número de Talib, principalmente en el bazar -MERCADO-. Por supuesto, después departió con muchos de ellos en Ghost, ciudad ubicada al Sur, sobre la frontera con Paquistán. Agrego que el plural de Talib es Talibán).

10.-Pashtoon Kot.-Es una zona montañosa y de muy difícil acceso, con el mayor índice de población: Unas 280 000 personas en 233 aldeas. La fuerza policial es de 15 oficiales y 63 funcionarios. Hay muchos ex-combatientes que no tienen empleo. El “comandante” más destacado es un hombre de 29 años llamado Shamal, eterno problema para la policía y el gobierno. Vive en una aldea llamada Qata Kala, desde donde dirige sus operaciones de pillaje y atropellos a la población. Dedicaremos más tiempo a este tema en el capítulo “Comandantes.”

11.- Gurziwan .- Ubicado al Este de la Provincia, este Distrito está cerrado por montañas. Se une a Maimana por dos rutas: Una siguiendo la ruta por un río sin nombre y la otra trepando las montañas. Ambas son difíciles para vehículos y en invierno están casi siempre obstruídas. La población alcanza unas 120 000 personas en 34 aldeas. No obtuve datos acerca de la fuerza policial, aunque es muy reducida. Esta carencia se multiplica debida al terreno montañoso, quebrado y difícil. Residen allí muchos ex-combatientes y “comandantes” de nivel medio. El hombre fuerte es el comandante Hashim Habibi. Durante los juicios públicos a los que asistí, pude apreciar que el Consejo de Ancianos de este Distrito es muy respetado y tiene mucha influencia sobre la población. Eso ayuda mucho a mantener la ley y el orden. No se registran disputas étnicas.

12.-Bilchiragh .- Pequeño Distrito ubicado entre Maimana y Gurziwan, tiene una población de 80 000 personas  distribuidas en 28 aldeas. La fuerza policial es de 6 oficiales y 47 agentes. Según pude saber la mayor amenaza a la seguridad es la cantidad de armas en poder de los civiles.

13.- Kohistán .- Antes que nada y en relación al tema quiero decir que  viví en el Sahara Occidental y en Timor, en el Sudeste Asiático. En ambas regiones y particularmente en el desierto perduré en lugares aislados, pero mi visita a Kohistán colmó mi capacidad de asombro. Pude apreciar lo aislado del mundo que resulta el Asia Central, en sus aspectos geográficos y culturales. Este Distrito está ubicado a unos escasos cientos de kilómetros al Sur de Maimana, pero es difícil de concebir una región tan solitaria, retraída y abandonada. Se divide en dos subdistritos llamados “Este” y “Oeste”. Su población es de 80 000 moradores esparcidos en 103 aldeas y la fuerza policial se compone de 4 oficiales y 37 agentes policiales. La topografía es extremadamente montañosa, con alturas de hasta 2800 metros (El 75% del territorio del pais  es montañoso. El sistema del Hindu Kush, que tiene su máxima altura en el Everest, atraviesa Afganistán de Este a Oeste, marcando una zona “norte” y una zona “sur” bien diferenciadas. La ciudad capital, Kabul, está a 1800 metros y los especialistas dicen que en conjunto Afganistán es el pais más alto del mundo). Durante el invierno Kohistán permanece aislado durante 5 meses debido a que la nieve llega a alcanzar el metro y medio de espesor. Sólo se puede acceder a caballo, en burro o a pie (el burro es el medio de transporte más usado en todo Afganistán. El otro animal característico es la cabra, fuente de carne, leche y lana), siendo incluso imposible el tránsito entre los dos subdistritos (todas las actividades realizadas por el  ser humano -incluso actividades bélicas, guerrillas, operaciones militares- se interrumpen durante el invierno, no sólo en Kohistán sino en todo el pais. Se detienen  en Diciembre y se reinician en Marzo, con la llegada de la primavera). La actividad dominante es la agricultura, pero en los últimos años Kohistán se ha vuelto una creciente “zona base” para el tráfico ilegal de opio, con grandes plantaciones de marihuana. Hay alli “puestos de relevo”, instalaciones seguras e inaccesibles a la policía, que permiten a los narcotraficantes operar con total impunidad. Asi, Kohistán se ha ganado la fama de ser la principal ruta norte-sur para el tráfico de opio. No suficiente con esto, una población atemorizada reclama mayor presencia policial, dado que  el  principal problema en cuanto a seguridad es la enorme cantidad de “comandantes” de nivel medio (más adelante se explica que hay “comandantes” de diferentes niveles de acuerdo al tamaño de su área de influencia). Tuve un panorama “in situ” de esto porque en la aldea de Lawlesh, capital de Kohistán, entrevisté a Ikhas Khan, jefe de policía del distrito, quien me dijo que la fuerza policial era insuficiente. Aunque al día del encuentro (Junio 2005) la situación de seguridad era “normal”, explicó que esos sujetos le complicaban el trabajo y tenía malas relaciones con ellos. Fuimos a un cerro cercano, un observatorio, y desde allí me describió su zona de acción, que conocía al dedillo. Pude ver a un jefe de policía dedicado, leal a sus principios y sobre todo, corajudo: Me entregó -a riesgo de su vida- una lista con 102 “comandantes” de Kohistán y el detalle de armas en su poder, que sumaban 3586. Un “comandante” llamado Taye Sara poseía 7 y el que más cantidad poseía era un hombre llamado Amer Khan Ají Nazar, con 800.

 

IV .- Los actores.- (Gobernador Provincial, Jefes de Policía, “Comandantes”)

 

El Gobernador de la Provincia de Faryab era Al-Haj Abdul Latif Ibrahimi, hombre de unos 50 años (No existe un registro civil que lleve un detalle de la población. En su mayoria los afganos no tienen documento de identidad. Expresan su edad diciendo “tengo alrededor de 50 años” o la cifra de años que ellos estiman). Integrante del partido politico Junbesh-i-Milli, persona de profundas convicciones religiosas. Fue “comandante” durante la guerra contra la URSS. Era persona atenta, amable y de trato gentil. Durante las reuniones de trabajo que manteníamos los domingos a partir de la hora catorce, tomaba litros de té según la costumbre afgana: Amargo y acompañado de un caramelo (Para los musulmane el Viernes es el “Dia de la Reconciliación” y por tanto feriado. Los funcionarios públicos se retiran el Jueves a mediodía y retoman el trabajo el Domingo, primer día de la semana. Aunque parece un detalle insignificante, a los occidentales nos rechina comenzar una semana de trabajo en Domingo). La población lo acusaba de corrupto, además de débil e indeciso para enfrentar y resolver los problemas de la Provincia (Abandoné Maimana  el viernes 17 de Marzo de 2005. En Kabul me enteré que en una emboscada habían intentado asesinarlo. No conseguí otros detalles del hecho).

El Vice-gobernador era Said Ahmad Saaid, miembro del partido Junbesh-i-Milli. Regresado de la Universidad de Kabul con el título de doctor en leyes, era la persona con mayor nivel de educación dentro del personal que componía la administración provincial. De carácter duro y firme, no vacilaba en emplear la fuerza para resolver conflictos. Siempre se mostró disconforme (y lo decía públicamente) con la actuación de la policía y los organismos de seguridad. En su opinión, aquellos no cumplían su función tal como debían hacerlo y esto era el origen del descrédito y debilidad del gobierno provincial.

El comando superior de la Policía lo ejercía un Jefe de Policía Provincial, un Jefe de Policía para la Ciudad de Maimana y un Jefe de Policía por cada uno de los Distritos. La ciudad de Maimana contaba con un Alcalde y cada Distrito tenía un Gobernador. Habían también Consejos de Ancianos (Los consejos de ancianos forman parte de la organización social, política y de gobierno en Afganistán. Existe uno por Provincia, Distrito, aldea o grupo étnico. Incluso el grupo de los “CUCHI -en Dari, “nómada"- tiene el suyo, y por intermedio suyo hacen notar su presencia en cada lugar donde permanecen temporalmente), Ulemas (los “ulamas” son sabios religiosos, expertos en teología islámica y en  el Corán) y Diputados de la Walesi Jirga (Asamblea Nacional).

Hasta el 2 de enero de 2006 el Jefe de Policía Provincial fue el General Habihurahmaq Zazai, destituido por el Gobierno de Kabul y suplantado por el General Khalil Ziayee, a quien destaco, de etnia pashtoo (Remarco lo de la etnia porque me resultó llamativo que un “pashtoo” fuera designado para un cargo tan importante en una región de predominancia “uzbeca”) y que  se había desempeñado como Jefe de Policía en el Distrito de Dawlat Abad. La actuación de Zazai dejó mucho que desear. Indeciso y timorato, no tomó nunca una decisión de peso para resolver los problemas de seguridad y eludió siempre sus responsabilidades. Luego de admitir en innumerables oportunidades su incapacidad de mantener la seguridad en la provincia el gobierno central lo destituyó.

El General Sayed Astam Zicartri era el Jefe de Policía de la Ciudad de Maimana. Hombre eficiente, hacía mucho más de lo que podía con sus escasos medios. Como persona práctica y realista, era conciente de sus limitaciones pero sabía cuándo y cómo actuar. Por ejemplo, en el mes de Mayo de 2005 me dijo que en Maimana operaban tres redes de Al Qaeda. El tenía los nombres de sus jefes e integrantes. Le pregunté porqué no los arrestaba y su respuesta fue contundente y simple: “No seria útil. Yo arresto a diez o doce personas, pero habrán otras cien que nos maten a todos. Ni siquiera le puedo dar la lista porque lo matarán también a usted siendo de la “comunidad internacional” (A los extranjeros se nos definía como miembros de la “comunidad internacional”. Siendo además miembro de ONU se sabía que éramos blancos potenciales de cualquier ataque o agresión). Se quejó y reclamó  más apoyo del Gobierno Central, pero nunca se lo proporcionaron.

Nos extenderemos un poco en la denominada Policía de Frontera, órgano del gobierno cuya misión era la custodia de la frontera Norte de Afganistán, impedir el tráfico ilegal de armas y drogas y negar la entrada de personas no autorizadas a hacerlo (Debe aclararse que en estas zonas el movimiento de refugiados es muy fluido y al mismo tiempo casi incontrolable). El jefe era el Capitán Zulmai, comandante de una Brigada de 10 Oficiales y 190 Soldados, divididos en dos Compañias de 5 Oficiales y 95 efectivos cada una (En una organización militar clásica la Brigada está integrada por Batallones y éstos por Compañias, pero los esquemas son flexibles según la situación, terreno y sobretodo, los recursos humanos). Esa fuerza contaba con tres camionetas (Para desplazamientos en zonas rurales en Afganistán no se concibe el empleo de otro vehículo que no sea el 4x4), 9 motocicletas y 18 equipos de radio VHF (portátiles). Los efectivos están desplegados en 9 puestos de control a lo largo de 250 kilómetros de frontera con Turkmenistán y Uzbekistán, coordinados por “patrullas de enlace”. Existían dos puestos policiales ubicados en dos lugares remotos y aislados en Asia Central: Aqina (en la frontera con Turkmenistán) y Hairatán (en la frontera con Uzbekistán). (Estos lugares no figuran ni siquiera en los mapas de Afganistán). Los dos únicos lugares que por su ubicación geográfica permiten el pasaje de seres humanos. Todo el personal vive en carpas y lo escabroso del terreno es una enorme restricción al movimiento. Mantuve una entrevista con el Capitán Zulamai el 29 de Enero de 2006, Domingo, día en que caían enormes copos de nieve. Se despachó diciendo: “Ocurren unos pocos casos de contrabando, los que hay se remiten de inmediato a la Oficina del Procurador de Maimana.” Información que era inexacta desde el momento en que la Policía Provincial había detenido a su hijo (un joven de 17 años llamado Najibullah) y estaba bajo acusación de “contrabando de marihuana”.(Lo habían capturado con un cargamento de 10 quilos de opio puro) El jefe de la Policía Provincial confirmó este hecho y agregó que habían “otros policías (de la Policía de Frontera) involucrados en dicho asunto.” Declinó tomar acciones por ser “nuevo en su cargo”, cosa que era cierta porque lo habían denominado el 2 de Enero de 2006.

Hasta ahora se han presentado números de población y efectivos policiales. Si se comparan ambos, resulta obvia la insuficiencia de efectivos policiales para mantener la seguridad y atender los casos de delincuencia, muchos y variados: Robos, asesinatos, violencia familiar, raptos, violaciones, etc. El trabajo policial se ve dificultado por la presencia de los “comandantes”, lo difícil del terreno, la carencia de adecuados medios de transporte, la escasa preparación de los cuadros policiales, su escasez de armas y la abundancia de las que dispone la población. Los funcionarios policiales son en su mayoría oriundos de sus lugares de trabajo y parientes de los pobladores que a veces deben reprimir. Eso también dificulta la imposición de la ley.

En cada villa existe un consejo de ancianos (En el Distrito de Gurziwan vi  actuar al Consejo de Ancianos local resolviendo un caso ocurrido entre dos habitantes de una aldea. Los ancianos se rigen por códigos de conducta milenarios, por la “sunna”-tradiciones islámicas- y el Corán) competente en administrar justicia en casos considerados “sencillos”, (riñas o disputas familiares). Los casos “complicados” (como un asesinato) se traspasan a la policía para su investigación. Ante un índice de criminalidad muy alto la población vivía (y vive) atemorizada, porque la policía no podía imponer su fuerza legal en la mayoría de los casos y los Oficiales recurrían a la negociación con los delincuentes o con los “comandantes” que los protegían.

Habiamos dicho que el Vice-Gobernador era conciente de este problema, causante de una débil imagen del Gobierno Provincial, y le preocupaba sobremanera. Pensaba -al igual que un gobernante moderno- que la fortaleza de su mandato descansaba no sólo en la Policía sino también en el Ejército Nacional Afgano. Aunque de funciones distintas porque aquélla era responsable de la seguridad interna y éste de la externa, el Ejército podía colaborar si la Policía se veía desbordaba, hecho que aquí era evidente. Mucho se discutió y reclamó por la presencia de una Unidad del Ejército Afgano en Maimana, pero el petitorio no fue atendido. Mantener una Compañía (120 hombres) era un gasto que el Gobierno Central no se podía permitir por la carencia de recursos, instalaciones y medios.

El Teniente Coronel Abdullah Zhafkar, un enérgico combatiente de mil batallas (contra los rusos, contra los Talibán, contra los revolucionarios) era el jefe del Centro de Reclutamiento del Ejército. Manteníamos reuniones semanales los días Miércoles y en ellas me informaba de los progresos de su gestión, poco alentadores, con un par de hombres reclutados de tanto en tanto. “Estamos en Junio, decía, y apenas tengo 92 contratados. Es que el sueldo es muy bajo. Setenta afganis por mes es una miseria (En ese momento cincuenta afganis equivalían a "1" dolar). Encima al soldado lo destinan a otra región y lo alejan de su familia”. Zhafkar tenía otros inconvenientes. De sus dichos se desprendía que el Gobernador no lo apoyaba ni aprobaba su gestión, en algunos Distritos su trabajo era mal visto y en toda la Provincia los “comandantes” se oponían al reclutamiento, porque integraban a los jóvenes a sus milicias privadas. “Aunque es necesario, al paso que vamos nunca tendremos un ejército regular y constituido según las leyes.”

La población tenía un punto de vista interesante respecto al Ejército Afgano: Las autoridades y la población resisten su presencia aunque la consideran necesaria. Según me dijeron, la gente tiene malos recuerdos de los reclutamientos forzosos ocurridos en el pasado, pero  tal vez haya otra razón subyacente. Aunque guerrero por naturaleza, el afgano aprecia su libertad al punto de ser anárquico. Tal vez se resisten a cualquier tipo de disciplina, más aún la militar, porque desde siempre han sido leales a sus creencias religiosas, a su familia y a su etnia. Sin embargo, cuando quien escribe portaba su uniforme por las calles de Maimana o asistía a alguna reunión, algunos ya ancianos “moujadines” (guerreros santos. El concepto de “guerrero santo” se refiere a que el combatiente pelea por mandato de Alá) le hacían el saludo militar o le cedían el lugar de honor entre los participantes. El señor Sakhi, sub-jefe de mi oficina, afgano de 50 años, aclaró mi perplejidad: “Le respetan su uniforme, no importa del país que sea. Lo ven como un “moujadin”, un guerrero que ha pasado privaciones. El concepto de “guerrero” es muy caro a todos los afganos.”

 

V.-Los Partidos Políticos.

 

Se destacaban tres partidos políticos en la Provincia de Faryab.

 JUNBESH-I-MILLI ISLAMIC (Movimiento Nacional Islámico). Fundado en 1991 por el General Dostun, recibía el apoyo de uzbecos musulmanes sunníes. Era el más importante en el Norte.

JAMIAT-I-ISLAMI (Sociedad Islámica). Fundado en 1973 por Budha Nuddin Rabani, Catedrático de Derecho Islámico de la Universidad de Kabul. Apoyado por tajicos y uzbecos, se creó como fuerza opositora de la mayoría pashtoo. Sin embargo, era partido opositor a Junbesh.

 HEZBI AZADI .-Liderado desde Mazar-e-Sharif por un hombre llamado Mali, comenzó a operar a partir de Mayo de 2005 y  de inmediato inició una disputa creciente con Junbesh, no solo en lo político sino también en lo militar, al punto de registrarse varios combates armados entre ambas fracciones.

 

VI .- Los “señores de la guerra”.

 

La importancia de los “comandantes” o “señores de la guerra” se mide por su influencia entre la población, sus recursos en ganado y dinero y el tamaño de sus arsenales (tanques, morteros, ametralladoras, AK 47, RPG-7, pistolas, revólveres y municiones. (Muchas de ellas fueron abandonadas por el ejército de la  URSS. Otras son compradas en el mercado negro). Faryab tiene un sistema feudal muy arraigado y antiguo en sus aspectos político, social y económico. Según su importancia estos “comandantes” ejercen influencia a nivel nacional (como el General Dostum), a nivel provincial (como el General Fateullah Khan) y a nivel regional (como el Comandante Shamal)

Existen cientos de ellos en la Provincia de Faryab y son el principal factor de desestabilización. Pude ver que controlan aldeas y regiones con sus “ejércitos” o “grupos armados” (por supuesto ilegales) y se autodenominan “encargados de la seguridad de los pobladores”, en vista de la “situación de miedo” en que vive la población, debido por las acciones “criminales y de pillaje” que ejercen los “comandantes enemigos” (según decían ellos.) Mantienen guerras con otros comandantes de diferente etnia. Toman por asalto aldeas rivales y se llevan prisioneros hombres, mujeres y niños. Luego cobran rescate. Asesinan a sus opositores mediante sicarios y usan la antigua frase: “Mandale un chapán a fulano de tal”, lo que en enguaje coloquial Dari significa una orden de muerte para el elegido (El “chapán” es una prenda de vestir afgana que usan los ciudadanos o personas prominentes de la sociedad). Recaudan tributos por las tierras de pastoreo, el acceso a ciertas areas o regiones (lugares de paso en las montañas, por ejemplo) y el usufructo del agua de ríos y arroyos de sus tierras y que los pobladores usan para beber. Cobran un impuesto mensual a las familias para solventar los gastos de sus “ejércitos” y los propios “soldados” son los encargados de colectar el dinero (En ese año la cuota mensual era de 200 a 300 afganis por familia). Algunos tienen cárceles privadas donde los condenados por el “comandante” cumplen la pena que éste les imponga. Tienen también depósitos de armas ocultos en las montañas y mantienen el concepto de “quien tiene las armas, tiene el poder”. Le dificultan el trabajo a la Policía afgana y a los Gobernadores de Distrito nombrados por el Gobierno.

Los problemas llegan a mayores términos porque todos estos “comandantes” están involucrados en el tráfico de opio y contrabando de armas. No ceden sus derechos ante nadie. Entran en guerra por dinero y no escatiman esfuerzos por imponerse. Para un estudioso es interesante ver cómo se manejan los afganos, considerados por los especialistas como los mejores guerrilleros del mundo. Los “comandantes” conocen su terreno mejor que nadie. Durante el día reina la más absoluta tranquilidad en las montañas y estepas, pero es durante la noche cuando libran sus combates, en escaramuzas dónde aplican la emboscada en forma maestra, como ni el mejor ejército del mundo sabe hacerlo.

Para ser breve, presentaré información acerca de los “comandantes” que tenían el mayor renombre durante el tiempo de mi estancia en Afganistán. Salvo el General Dostun (a quién no conocí en persona) los demás vivían en la Provincia de Faryab y mantuve varias entrevistas y encuentros con ellos.

 

El General Dostum 

El General Abdul Rashin  Dostum  (uzbeco) es el hombre más poderoso en el Norte de Afganistán y lo apoyan  las comunidades ubzbeca, turkmen y hazara (La minoría uzbeca en Afganistán -tres provincias del Norte- se halla bajo el mandato de Dostum). Era el jefe del Frente Islámico Nacional Unido para la Salvación de Afganistán (más conocido por la denominación de Alianza del Norte -ese organismo fue fundado en Junio de 1997 por el General Mazud, un héroe nacional afgano famoso por sus combates frente  a la URSS en el Valle de Panshir) y gobernaba desde Mazar-e-Sharif (Desde Mazar -e-Shariff se controla la frontera con Uzbekistán, el camino más eficaz  para que una fuerza se aprovisione). Ex-oficial del Ejército Afgano, fue el mayor artifice en el derrocamiento del régimen comunista soviético del cual él mismo formó parte durante muchos años. Durante la guerra civil contra el régimen Talibán se unió a los “guerreros santos”, a quienes se había enfrentado cuando apoyaba a los rusos. A mediados de los noventa, cuando los Talibán conquistaron la mayor parte del pais, Dostum huyó a Turquia. En 2001, al lograr Estados Unidos el control de Afganistán, reapareció en el norte armado con tanques, armas pesadas y hasta un helicóptero para sus desplazamientos.

Fue asesor militar del Presidente Karzai, pero sus relaciones con el mandatario fueron “tirantes”. Buscó la “estabilidad” del pais luchando contra una de sus etnias rivales, los tajikos, e invadió una provincia del norte donde éstos predominaban. Prestamente, el presidente Karzai envió fuerzas militares para imponer el orden, pero luego, para congraciarse con el insubordinado, lo nombró Jefe de Estado Mayor del Alto Comando de las Fuerzas Armadas Afganas. De paso, Karzai buscó aliados uzbecos e influencia en el Norte, una zona que a todos les gustaria controlar. Es comprensible, porque allí se acumulan cuantiosas reservas de uranio, petróleo y gas natural.

Según algunos organismos internacionales establecidos en Afganistán, Dostum tenía cuentas pendientes con la justicia por delitos cometidos durante la Guerra civil. Entre ellas se citaba la muerte de “centenares” de Talibanes, ocurrida por asfixia cuando eran trasladados (como prisioneros) en contenedores herméticamente cerrados. Dostum salvó milagrosamente su vida en un atentado suicida ocurrido en su pueblo natal, Shiberghan (resultaron heridas más de veinte personas en dicho atentado). La organizacion Talibán se atribuyó la autoría en venganza por las “atrocidades” causadas por Dostum durante la guerra civil .

 

General Fateullah Khan.

El Distrito de Qaysar debía su renombre a que alli vivía el General Fateullah Khan, electo Senador de la Walesi Jirga (Asamblea Nacional) el 18 de Setiembre de 2005. De etnia uzbeca, nació en el Distrito de Almar, aldea de Aukhlar. Fue “mouhadin” y prestigioso jefe de la División 200 (Ejército Afgano) en la lucha contra la URSS. Activista del partido Junbish-I-Milli y hombre de confianza del General Dostum, era el principal Señor de la Guerra en el Distrito de Qaysar, pero su influencia se extendía a otros “comandantes” de la Provincia de Faryab (Para simplificar la redacción me refiero indistintamente a “comandante” como “señor de la guerra”). Fue con quien tuve la mayor cantidad de contactos y entrevistas porque siempre se mantuvo junto al Gobernador Provincial en su labor de apoyo, mayor y más evidente de la que hacían otros “comandantes”. Incluso participaba de las “reuniones de seguridad” que se hacían los Domingos en la oficina del Gobernador y era consultado por éste en temas trascendentes a la Provincia. Para un recién llegado, Fateullah Khan aparecía como una figura miembro del gobierno cuando no era más que un “señor de la guerra” como los demás, pero su actitud era distinta. Su actividad proselitista lo llevaba a ayudar a la gente en casos en que la misma gobernación no lo hacía, como pude apreciar en una ocasión en que, siendo Jueves y habiéndose retirado de sus despachos las autoridades por ser el comienzo del fin de semana (Por si no lo hice, aclaro que el  fin de semana eran Viernes y Sábado y el primer dia  hábil el Domingo), se presentó una queja por parte de unos aldeanos que reclamaban que un “comandante” enemigo les había cortado el suministro de agua (Con fines coercitivos era común que se bloqueara la corriente de un río o arroyo que proporcionaba agua a una aldea). Recurrimos a Fateullah Khan, quien asumió el problema, habló con los involucrados (una disputa local) y lo resolvió al punto. Este tipo de acciones le había granjeado la estima y el respeto de la población.

Fateullah aparecía como muy inteligente, observador y de poco hablar. No hacía ostentación de su poder e intentaba ser persuasivo mediante el uso de la palabra. Escondía muy bien sus intenciones y no expresaba su opinión a no ser que le fuera requerida. Su carencia de instrucción no era obstáculo para que se constituyera en un lider y evidenciaba sólidos conocimientos de táctica y empleo de diversos armamentos. Una vez electo Senador dejó de mostrarse como “comandante” para aparecer como un civil que dejó el poder de las armas para emplear el poder de la experiencia, un consejero, más bien un miembro de un “consejo de ancianos” que ejerce su poder mediante la persuasión y el conocimiento.

 

General Guli Pahlawan.

 

Temido por la población y odiado por las autoridades de Faryab, Guli Pahlawan era una figura de gran influencia en el Norte y respaldaba su figura de señor feudal de la más pura cepa en la posesión de siete mil cabras, doscientos caballos de bushkashi (El bushkashi es el deporte nacional afgano. El tema daría para escribir otra monografia), trescientos empleados en sus tierras de labranza, cientos de armas livianas y pesadas y treinta y siete vehículos blindados (Recibió este armamento de su hermano mayor Rasul Pahlawan, quien se apoderó de un arsenal soviético abandonado y lo ocultó en las montañas. Para mantener en secreto el sitio del escondrijo asesinó a todos los empleados que lo habían ayudado a ocultar las armas). De cuarenta y tres años, nació en Dawlatabad. Hermano del General Malik, jefe del partido Hezbi Azadi (aunque de distinta madre) y del General Razul Pahlawan, poderoso “comandante” del Norte asesinado por uno de sus propios guardias en circunstancias nunca aclaradas y debido a disputas internas, aunque se atribuía la autoría al General Dostum (Cuando fue asesinado Rasul Pahlawan era vice-comandante de la Alianza del  Norte y Dostum el jefe. El dato ilustra que las alianzas, pactos y dependencias jerárquicas valen muy poco).

Guli Pahlawan entregó la ciudad de Mazar-e-Sharif a los Talibán. A los dos días cambió de parecer y los echó. A los lerdos en huir los encerró en el fuerte de Qala-I-Jhangi, fortaleza del siglo XIX situada a diez quilómetros al Oeste de Mazar usada como cárcel. Durante un motín de prisioneros hizo masacrar a trescientos Talibanes en una construcción subterránea. Usó armas portátiles, explosivos y granadas de mano. Luego se aseguró de ahogar a los sobrevivientes inundando el recinto con agua.

Su hermano Rasul tenía también siniestra fama. Un día, quien escribe iba viajando por las estepas del Norte en dirección a Maimana cuando al pasar sobre cierto lugar de la planicie recubierta de verde césped, el chófer afgano dijo: “En este lugar, Rasul Pahlawan organizó una de sus mejores fiestas. Se instalaron carpas para disponer las mesas. Se faenaron cientos de cabras y se preparó “kabob” y “palao” (el “kabob” consiste en carne asada en pinchos. El  “palao” se hace con arroz y pasas de uvas. Esta última es la comida nacional afgana) para las decenas de invitados, todos hombres, por supuesto. Sin embargo, para alegrar la reunión, se trajeron muchas mujeres de Mazar. Luego de comer y beber hasta hartarse, Rasul eligió a la más bonita de ellas y animó a sus invitados diciendo: “Ahora vayan y cojan a todas esas hembras (Pido disculpas por insertar ese inadecuado término, pero debo mantenerlo para graficar lo grosero y brutal de la situación). Entonces -concluyó el chófer- los hombres salieron como animales y como animales que eran fornicaron con las mujeres”.

 

General Farook.

 

El Districto de Almar se destacaba por la presencia del General Farook, quien en esa época era uno de los “comandantes” problemáticos por sus desmanes y desafios desmedidos a la autoridad. De etnia uzbeca, es descendiente directo de Gengis Khan. Nació en la aldea de Chaghatak, población de dos mil personas, también descendientes del gran caudillo mongol (El subrayado es mío para destacar que Gengis Khan es una figura mítica para los afganos, en especial para los del  Norte). Milita en el partido Jamiat-i-Milli desde que fue comandante de la División 24ª del Ejército Afgano. Aunque vivía más del tiempo en Mazar-e-Sharif, contaba con más de un millar de seguidores en Almar, donde tenía muchas armas ocultas y podía reunir (según sus declaraciones) “unos doscientos a trescientos hombres armados en un par de horas.”

 

Comandante Abdul Rhaman Shamal.

 

A mi regreso a Uruguay pude apreciar que la remotísima aldea de Kata Qala, en el Districto de Pashtun Kot, había adquirido renombre mundial. Un diario europeo decía que en dicha aldea se “estaban atropellando los derechos humanos de sus habitantes y que el responsable directo era un tal Shamal”, persona que durante ese año de 2005 habia sido el individuo más problemático para la Policía de Faryab. Considerado como “loco e irresponsable”, era el permanente dolor de cabeza y fuente de conflictos no sólo para la Provincia , sino que algunas de sus acciones salpicaban hasta el lejano Gobierno Central de Kabul.

Visité a este hombre en su casa en la aldea de Kata Qalael, el 20 de Diciembre de 2005. Nos sacamos algunas fotos y a partir de ese momento me declaró su “amigo y hermano”. Uzbeco, de veintinueve años, era de corta estatura, de trato afable y se reía con facilidad. Su aspecto no concordaba con su fama, pero tenía aterrados a los pobladores. Mantuvimos una reunión pública entre miembros del Consejo de Seguridad Provincial y el Consejo de Ancianos de Kata Qala; éstos se quejaron por las acciones de los “comandantes”, las permanentes ofensas a los pobladores y reclamaron su inmediato “desarme”. Shamal participó con su guardia personal de cuatro hombres. Un anciano enardecido se paró y gritó furioso: “Hay que desarmar a estos comandantes asesinos”, y apuntó a Shamal con el dedo índice. Shamal se rió, pero quedé pensando en su reacción posterior contra el viejo hombre. No sé si le haría daño. Shamal comentó: “Tengo a mis órdenes treinta hombres armados y poseo más de cien armas”. (Pude ver que el armamento de su guardia personal era recién salido de fábrica). Se enlazaba con un teléfono celular y cambiaba de sitio después de cortar la llamada. Intérprete mediante, le pregunté el motivo de esos frecuentes desplazamientos y me dijo: “Es para que no me detecten y localicen los americanos.” (Meses después los norteamericanos bombardearon la aldea, hecho que no salió a luz). Administra justicia por cuenta propia. Cobra impuestos por diversos conceptos y administra y controla el mercado de Kata Qala, que funciona los Jueves. Tiene una cárcel privada dónde sus “procesados” purgan las condenas. El día que visité el recinto cumplía arresto un aldeano por causar un accidente de tránsito al volante de un vehículo 4x4 (En Afganistán se compran vehículos 4x4 por un par de miles de dólares). No obstante y sin justificar estas acciones la policía de Kata Qala no era garantía para los aldeanos. Recuerdo que el día 12 de Febrero de 2006 se informó que frente al puesto policial los funcionarios cobraban peaje a los camiones y autos que por allí pasaban. Los conductores debían pagar de cien a doscientos afganis según el vehículo.

La lista de los “comandantes” era interminable para quien se tomara el trabajo de confeccionarla, teniendo en cuenta que cada aldea tiene el suyo. En Diciembre de 2005 el Jefe de Policia de Maimana me facilitó una lista de los más notorios “comandantes”, detallada por Distritos. Esa lista no fue (ni es) definitiva. Algunos  pueden haber muerto  y otros  habrán  modificado su “rol y status”. Me extendí en los cinco primeros por ser los más notorios, no sólo en el Norte, sino a nivel nacional, pero todos los “comandantes” -algunos en mayor o menor incidencia- hacen un juego de señores de la guerra que determina no solo las condiciones de seguridad, sino la condición de vida de los aldeanos. Con un trasfondo religioso donde establecen los basamentos de su doctrina y hasta justifican la legitimidad de sus impuestos ilegales, mantienen sus propios grupos armados porque este es el mecanismo de imposición de sus leyes y normas, por la fuerza de las armas. Formaron una complicada red de manejo del tráfico de opio (heroína) y en eso están involucrados todos. Acostumbrado a que exista un sistema legal que regule la convivencia de los miembros de la sociedad, al observador occidental le resulta escandaloso este estado de cosas, pero para hacer un análisis e intentar alguna mejora no basta con hacer un análisis de situación o situacional, sino que las causas son más complejas e intangibles. Provienen de herencias étnicas muy antiguas, enclavadas en la mente del hombre asiático, de por si impenetrable. Herederos de tradiciones guerreras, de combates a caballo, saqueos y muertes por ofensas de honor,tienen su propio estilo de vida -inhóspito a los criterios liberales de Occidente- y no lo cambiarán del día a la noche y menos por imposición.

 

VII .-LOS SUCESOS DE MAYO DE 2005.

 

Desde el año 2003 y luego de un sangriento enfrentamiento en Maimana en el que resultaron muertos dieciocho hombres, la Provincia de Faryab se había mantenido en relativa calma. A comienzos de Mayo de 2005 y al mismo tiempo en que se iniciaba un plan de “desarme” en toda la provincia, arribó a la aldea de Faisabad el General Guli Pahlawan. La noticia se difundió rápidamente por todo el Norte, provocando desasosiego en el gobierno de Faryab y temor en la población, merced a los desmanes cometidos por este hombre en el pasado.

Guli arribó exactamente el día doce de Mayo y manifestó públicamente su intención de trabajar en política. La reacción en contra de las autoridades fue inmediata. El General Zazai (recordemos, Jefe de la Policia Provincial) manifestó su disgusto e intranquilidad. Temía una reacción en contra del recién llegado, en cuyo caso la policía de Faisabad se vería desbordada e incapaz de sofocar tal estallido de violencia. Remarcó la carencia de recursos policiales en personal, armas y equipos frente a la experiencia y capacidad operativa del General Pahlawan quien, según la estimación del General Zazai, podía reunir “muchos hombres armados en poco tiempo y tomar el control de la villa de Faisabad, bloquear sus accesos y controlar sus alrededores”. No le faltaba razón. La villa está ubicada sobre la ruta Maimana-Siberghan-Mazar-e-Sharif y quien la controla domina la ruta, el Distrito de Shiring Tagab y el mercado de Gunda Sabs, tal vez el principal de Faryab. Zazai concluyó enfáticamente diciendo: “La presencia de Guli es una amenaza, no sólo potencial sino real”

El 13 de Mayo solicité una entrevista en privado con Guli Pahlawan y me la concedió. Lo de “privado” era sólo de nombre, porque el General estaba acompañado de cuarenta y siete de sus partidarios. Me dijo que me quedara tranquilo, ya que tenía mucho interés en hablar con alguien de la “comunidad internacional”. Como medida mínima de precaución me senté cerca de una ventana abierta, para poder escapar con facilidad. Era tan sólo un consuelo, porque la casa estaba rodeada por cuatro custodias de Pahlawan. Me acompañaba mi interpréte, quien me había dado instrucciones acerca del protocolo a seguir durante la entrevista, en particular sobre las costumbres afganas (Uno de mis colaboradores afganos insistia en mi pronunciación del apellido Pahlawan. Me recalcaba que debía acentuar el sonido “J” de la “H”. De lo contrario yo estaria pronunciando la palabra PENE y no  el  apellido del General, lo que hubiese resultado ofensivo. Comencé a estudiar el Dari -una de las lenguas afganas- a partir de ese día).

De entrada, Guli Pahlawan se mostró insatisfecho con el desempeño del jefe de policia de Faisabad. Lo tildó de incompetente e incapaz de proporcionar seguridad a los habitantes de la villa, pero no obstante, remarcó: “Todos pueden permanecer tranquilos porque no tengo intenciones de provocar actos de violencia. Sólo he venido a trabajar en política, dado que en setiembre tendremos elecciones parlamentarias.” Me despedí de Guli a las cuatro de la tarde. Me dijo que sería bienvenido en toda ocasión.

El 13 de Mayo de 2005 el Doctor Said Ahmad Saaid ,Vice-Gobernador de la Provincia , recibió una carta del Ministro del Interior en la que se comunicaba a Guli Pahlawan que “no estaba autorizado a permanecer en Faisabad y debía abandonar la Provincia de inmediato”. Como era de esperar Guli hizo caso omiso a la orden y reaccionó en forma hostil. El 15 de Mayo por la mañana llegaron noticias inquietantes: Los partidarios de Guli habían atacado el puesto policial, distante una cuadra de su residencia particular, donde funcionaba además su oficina.

Las instancias y detalles de este enfrentamiento nunca se presentaron suficientemente claras, como suele suceder en esas regiones conflictivas, donde se exageran y deforman datos y se ocultan otros. Se dijo que a eso de las nueve de la noche del catorce de mayo de 2005 el agente que estaba de guardia apostado en el techo del puesto policial avisó que un grupo de gente se acercaba a la comisaría, lo que puso en alerta a los funcionarios de servicio. Al frente de la turba avanzaban niños y jóvenes a manera de “escudo humano”. A unos veinte metros de la comisaría, éstos se desbandaron corriendo en diferentes direcciones y se pusieron al descubierto los hombres armados con AK 47 y lanza misiles RPG 7, quienes abrieron fuego cuando su campo de tiro se despejó. Los policias repelieron la agresión y el intercambio de fuego se hizo intenso, provocando la alarma de los aldeanos encerrados en sus casas desde el atardecer. La refriega se prolongó durante unos quince minutos, al cabo de los cuáles la calma volvió al lugar.

También persistían las dudas de los resultados del ataque. Hubo quienes dijeron: “Murieron más de veinte personas”. Otras personas declararon: “Fueron menos de veinte” y los terceros afirmaron que “no murió nadie, sólo un burrito que los policías encontraron despanzurrados por un impacto de RPG 7”. También se encontró el cadáver de un hombre, pero fue impensable asociarlo con el tiroteo ya que el infortunado yacía a dos cuadras de alli.

El dieciséis de mayo por la mañana Guli encabezó una manifestación de protesta contra el General Dostum. La policía local, reforzada con elementos de Mazar-e-Sharif, reprimió y controló a los manifestantes, aunque no se informó de detenidos, heridos o fallecidos.

En opinión de Davor Corluka, serbio, cuarenta y cuatro años, combatiente durante el conflicto de Bosnia y asesor en seguridad de ONU, “todo conflicto de seguridad en el Norte de Afganistán tiene un fondo y origen político”, presunción que se verificó en esta ocasión. Hasta ese momento la querella envolvía a los seguidores de Guli y la policía de Faisabad, pero el 18 de Mayo el General Fateullah Khan y otros “comandantes” partidarios de Dostum y opositores de Guli Pahlawan entraron en acción. Se desplegaron en formación de combate en los alrededores de Faisabad y ocupando las alturas del terreno, instalaron puestos de observación, puestos de control de rutas y nidos de ametralladoras. La tropas en apresto de Fateullah ocuparon una aldea cercana y sus blindados bloqueaban los principales caminos. Guli Pahlawan dispuso un perímetro defensivo de cuatro quilómetros alrededor de Faisabad, con puestos de control para impedir la entrada o salida de vehículos y personas.

En la tarde del dieciocho de Mayo el Gobernador Provincial se presentó en Faisabad y mantuvo una reunión con los miembros del Consejo de Ancianos. En momentos en que se desarrollaba la asamblea, unos doscientos pobladores se acercaron protestando enérgicamente por la presencia de Guli, y la falta de garantías que sufrían en carne propia. Haciendo referencia al cadáver encontrado en la calle un joven manifestante dijo que el muerto era su hermano. Reclamó justicia e increpó a las autoridades por su incompetencia. La policia disolvió la manifestación sin inconvenientes, pero la situación permaneció tensa hasta que cayó la noche y todos se marcharon a sus casas.

Al otro día y sin preámbulos, Guli Pahlawan depuso su agresiva actitud y pidió reunirse con Fateullah Khan, encuentro que se hizo en una casa en las afueras de Faisabad y en la que participaron el Gobernador Provincial y el Consejo de Ancianos. Discutieron durante unos días, al cabo de los cuales firmaron un acuerdo de paz con los siguientes puntos: (se trascriben los principales artículos del documento):

1.-“El Gobernador de Faryab y el Consejo de Ancianos garantizan que a partir del 20 de Junio de 2005 se le permite a Guli Pahlawan retornar a Faisabad”.

2.-“Los grupos armados ilegales no son necesarios en el Distrito y la seguridad será provista por la Policía Nacional Afgana” (Este articulo hacía referencia al hecho de que estos grupos tomaban a su cargo la seguridad de cada zona, justificando su existencia en aras de la misma).

3.-“La oficina del partido político HEZBI AZADI puede instalarse en Shiring Tagab y la policía local se encargará de brindarle seguridad. El jefe de dicha oficina será Alhaj Mohd Khan (La última vez que pasé por Faisabad  fue el viernes 17 de Marzo de 2006. La oficina todavía funcionaba como tal. El Partido AZADI tanbién ocupaba el edificio de la ex-estación de policía atacada el 14 de mayo. El puesto policial se había mudado a otro edificio refaccionado).

Igual que al principio, el final del conflicto dejó más dudas que puntos claros. Los más conocedores dijeron que Guli cedió al ver debilitada su posición. Se puso como rival al Ministro del Interior, habían llegado refuerzos policiales procedentes de Mazar, Fateullah Khan se hizo presente con sus trescientos hombres y la población local -que según Guli lo apoyaba en un noventa por ciento- ahora se le ponía en contra. De todas formas son conjeturas propias de situaciones conflictivas.

La opinión de los pobladores se hizo sentir en una reunión del Consejo de Ancianos de Shiring Tagab a la que asistieron delegados de aldeas tales como Koh Sayad, Rahmatabad, Tortakol, Bazoch, Islam Qala, Tash Qala, Gorzad y Shastapa, remotos e inaccesibles caseríos perdidos en las montañas (Visité varias de esas aldeas. Ninguna de ellas figuraban en los mapas y eran inaccesibles durante el invierno). También habían emisarios de treinta y dos aldeas de la cercana región de Astana Baba y delegados de tribus pashtoo de nombres y lugares tan extraños como Jalalzai, Chokarzai, Barakzai y Gholjosm. A todos ellos llegaban las mentas del General Guli Pahlawan, tal era su siniestra fama.

Se redactó un documento que denunciaba a Guli como el causante de más de cien muertes en Faisabad: Líderes religiosos, intelectuales, miembros del Consejo de Ancianos y agricultores. Durante el período durante el que gobernó como “comandante” ejerció un mandato de terror y crueldad, asesinando y torturando gente. Últimamente distribuía armas entre sus partidarios y se reclamaba que Guli debía ser desarmado, juzgado y puesto en prisión. Finalmente, se informaba que contaba con el apoyo de unas quinientas personas de dos poblaciones: Faisabad y Rahmatabad.

Hasta el final de mi período en Afganistán ninguno de los pedidos se había cumplido.

Analizados los hechos, se pueden extraer las siguientes conclusiones:

1.- La presencia de Guli Pahlawan fue una provocación a las autoridades de Faryab y en particular a Fateullah Khan, el “comandante” más importante de Faryab. En Diciembre de 2005, una alta fuente en Kabul (por prudencia me reservo el nombre de la persona, ya  que aún está en servicio) me dijo que Guli recibía apoyo de ciertos sectores del Gobierno Central y de “un pais vecino”. Le habían entregado doscientos mil dólares para ejecutar acciones de desestabilización en el Norte, pero Guli había gastado la mitad de la suma en provecho propio, hecho que fue recriminado por su hermano Malik y terminaron distanciados.

2.- Guli sobreestimó su influencia y esperó un mayor apoyo de la población. Mintiendo en forma flagrante, dijo en Kabul que Naciones Unidas lo apoyaba, en un intento (fallido) de congraciarse con la opinión pública.

3.- A pesar de contar con unos quinientos seguidores en el area, la mayoría de la población rechazó su presencia en la zona.

4.- Quedó en evidencia que la policía local afgana no estaba en condiciones de brindar seguridad ni enfrentar con éxito este tipo de conflictos.

5.- El retorno de Guli y el posterior conflicto postergó el inicio del proceso de desarme, el cual se inció recién un mes después.

Del acuerdo firmado con Fateullah Khan, sólo se cumplió la fecha límite del retorno a Faisabad. Guli Pahlawan retornó el 21 de Setiembre de 2005. Fui a visitarlo a su casa y me recibió cortésmente. Charlamos acerca de la situación política y de sus futuros proyectos. Como era de esperar despotricó contra las autoridades de Faryab diciendo que eran sus enemigos. Alegó que la organización juvenil de Jumbish-i-Milli había quemado una bandera de su partido (Azadi) que ondeaba en el techo de su casa en Maimana. Le pregunté si había ejercido su derecho de reclamar ante las autoridades y me dijo que sí, que había presentado una queja escrita, pero no esperaba recibir una solución (ni siquiera una respuesta) dado que el Vice-gobernador y el Jefe de Policía eran Jumbish. Comentó que todos los “comandantes” del Norte estaban temerosos porque él sabía dónde tenían ocultas sus armas y podría denunciarlos cuando quisiera. Dijo que la razón de su retorno era ubicar y enterrar con una ceremonia el cuerpo de uno de sus hermanos fallecido un tiempo atrás. También manifestó su propósito de instalar una oficina de su partido Hezbi Azadi en Maimana para desarrollar su actividad política. Manifestó intención de no quebrar la paz y mantener la ley y el orden porque sentía “un profundo respeto por los derechos humanos y un total apoyo al proceso de desarme para impedir que gente irresponsable viole la ley y perjudique a la población”.

Terminada esa entrevista visité al Gobernador del Distrito y le pregunté acerca de las actividades de Pahlawan. Esta vez no había preocupación. El Gobernador dijo: “Guli se pasa durmiendo en su casa y ocasionalmente se reúne con viejos “comandantes” del tiempo de la guerra, pero hasta el momento no ha causado problemas”. No me resultó curioso este cambio de opinión porque los afganos lo hacen de un minuto al otro. Después entendí que Pahlawan había cambiado el modo operativo. Se mantuvo en la retaguardia para pasar desapercibido y mandó al frente a sus partidarios para iniciar una campaña de desestabilización en la cual él no aparecería como directamente responsable. Incluso una de las autoridades provinciales expresó al suscrito que Guli Pahlawan “es un ciudadano libre y puede permanecer dónde desee hacerlo”.

Guli Pahlawan comenzó entonces sus actividades ilícitas e incrementó la ola de rumores contrarios al Gobierno Provincial. El Vice-Gobernador dijo que la campaña era orquestada por su hermano Malik, (el jefe del partido Hezbi Azadi, que vivía en Mazar-e-Sharif) y el propósito era “provocar desestabilización en Faryab”. Por su parte, el Gobernador Provincial dijo: “Guli es apoyado por ciertos sectores del Gobierno Central en Kabul”, pero no especificó cuáles. Saltaba a la vista que semejante campaña, encarada en la Provincia cuna del nacionalismo uzbeco y región dónde el partido Junbish-i-Milli tenía muy fuerte presencia, requería un apoyo poderoso. Se comentó que Guli había recibido doscientos mil dólares y apoyo desde un pais vecino, sin decir cuál era (En Diciembre de 2005 fui a Kabul. Una persona que manejaba información de alta clasificación me dijo lo mismo, pero no me dijo de qué pais se trataba).

Mientras tanto Guli continuó sus actividades militares, políticas y criminales. El escenario era propicio para eso. La debilidad del Gobierno Provincial era una de las principales causantes, mostrada por el hecho de que durante los siguientes dos meses de violencia y desorden, el Gobernador estuvo ausente atendiendo otros asuntos en Kabul, en Gardez (su pueblo natal) y también hizo un viaje a Corea, como él mismo declaró en Diciembre de 2005.

El Gobernador y el Vice-Gobernador culpaban a la Policía por la ausencia de ley y orden. “La debilidad policial evidencia debilidad del Gobierno”, decían. No les faltaba razón, pero tambien era cierto que que el instituto policial carecía de los más elementales recursos para cumplir su función. Luego de la revuelta de Maimana del siete de Febrero de 2006 (la revuelta se produjo en Maimana en protesta por las caricaturas de Mahoma publicadas en Dinamarca. Murieron cuatro afganos y seis soldados de la ISAF -fuerzas de seguridad de la OTAN - resultaron heridos) los cuadros policiales se presentaron al Jefe de Policia y reclamaron el pago de sus haberes -había un atraso de cuatro meses- sin el cual dejarían de trabajar.

 

VIII .- Conflicto Hezbi Azadi, Junbish-i-Milli y Jamiat

 

El título designa y encuadra el ambiente de violencia mencionado, llevado adelante por los grupos armados de tales partidos políticos. Azadi comenzó organizando reuniones políticas nocturnas en las cuales participaban “comandantes” anteriormente inactivos y así comenzaron las operaciones militares en Shiring Tagab, KSP y Gunda Sab (Esta zona de mercado, uno de los más grandes de Faryab, es zona permanente de conflicto).

Se producían violentos combates durante la noche, al amanecer o al atardecer, cuando las condiciones de visibilidad eran escasas. Tampoco operaban sobre la ruta Qaysar,Maimana,Shiring Tagab, Shibergan, Mazar-e-Sahrif, porque esta ruta principal es de fácil acceso para las fuerzas de la ISAF (INTERNACIONAL SECURITY ASISTANSE FORCE) o de la Policía o Ejército afgano. Nos remitiremos a uno de las más notables entre las diarias escaramuzas ocurridas.

Una día por la mañana un habitante de Faisabad llamado Fateullah (no es el mismo que Fateullah Khan, aclaremos), militante del Partido Junbish-i-milli, enarboló una bandera de su partido en el techo de su casa en una clara provocación a los miembros de Hezbi Azadi. El hombre vivía a una cuadra de la casa de Guli Pahlawan.

En respuesta los miembros de Azadi atacaron la casa de Fateullah el 12 de Octubre de 2005 a las dos y treinta de la madrugada y partidarios de Junbish fueron en su ayuda. En el combate se emplearon AK 47 y lanza misiles RPG 7. Resultaron heridos quince hombres, diez del partido Azadi y cinco de Junbish. Se informó de la muerte de un hombre, hecho no confirmado. Lo grueso de la lucha finalizó al amanecer pero las escaramuzas continuaron hasta la una de la tarde del doce de Octubre. Hasta esa hora se podían ver los observadores de ambos grupos sobre los techos de las casas de Faisabad. Equipados con equipos de radio VHF informaban de todo movimiento en las rutas de acceso a la villa. Se informó también que un grupo de veinticuatro extranjeros en viaje a Maimana fueron detenidos por un grupo de afganos armados. Los rehenes fueron liberados poco después y pasaron la noche en el puesto policial de Shiring Tagab, esperando mayor tranquilidad para continuar el viaje.

Como consecuencia fueron prohibidos los desplazamientos entre Maimana y Shibergan. Curiosamente, las unidades del Ejército Afgano desplegadas en la zona fueron retiradas a una línea ubicada a veinte quilómetros del lugar de los hechos. Según las autoridades, el Ejército no podía intervenir por carencia de un mandato expreso del Ministro de Defensa, ya que los asuntos de seguridad interna  “eran de la Policía ”.

 

IX.- LAS ELECCIONES PARLAMENTARIAS.

 

Las elecciones parlamentarias se realizaron el domingo 18 de setiembre de 2005. En la Provincia de Faryaba se registraron ochenta y dos candidatos para integrar la Walesi Jirga (Asamblea Nacional) y setenta y tres para los Consejos Provinciales (Once mujeres se postularon a la Walesi Jirga y seis para el consejo provincial). El proceso de nominación de candidatos resultó perturbado por la llegada de Guli Pahlawan y el posterior conflicto de mayo, causante de una tensa, volátil y frágil situación de seguridad aún vigente en el momento de las elecciones. Romeo Seldon, filipino, experto en seguridad de ONU me comentó en una ocasión: “No se engañe pensando que los comicios traerán paz. La situación se deteriorá más aún después de las elecciones. Por ahora están todos tranquilos porque es lo conveniente, pero luego cada uno, hecho ya su juego, no tendrá nada que esconder. También empezarán los reclamos por los resultados y eso acrecentará el problema.” Fue una predicción acertada, como veremos (Me vi envuelto en esto al trabajar en Khost en una comisión que atendía los reclamos y protestas de los candidatos que perdieron la elección).

El partido Junbish-i-Milli, predominante en la región, no dejó mucha libertad de movimiento a sus opositores, particularmente a los candidatos independientes. Aunque no hubo denuncias, muchos candidatos fueron intimidados, pero el miedo les impedía aclarar por quiénes. Decían que eran los “comandantes”, según un candidato que entrevisté en Almar. Incluso algunos Jefes de Policía coartaron las libertades cívicas, pero en diferente estilo, porque obligaron a los ciudadanos a votar por los candidatos que ellos imponían. Como es de suponer el voto de los electores se vio condicionado por el miedo ante posibles venganzas de los “comandantes”. Estos no dudaron en emplear la violencia para lograr sus fines.

El bajo nivel de educación de la población hizo mella en la participación en el acto electoral. El ciudadano común no tomó muy en cuenta las elecciones ni tampoco se interesó en seguir alguna figura política: El afgano es leal a la etnia y no tanto al partido. Al decir de destacadas personas en Maimana, como la Doctora Karima Hamed, afgana, abogada y asesora del Gobierno Provincial “no tiene sentido realizar elecciones en Afganistán ya que la gente no tiene ni siquiera idea de sus derechos cívicos”.

Aunque la campaña proselitista se hizo en un ambiente carente de pluralismo y miedo, el acto elecctoral transcurrió normalmente y sin hechos que perturbaran la paz. Las autoridades habían dispuesto un plan de seguridad que combinaba el esfuerzo de la Policía, el Ejército Afgano, el Departamento de Seguridad del Gobierno y la Policía de Frontera.

Los locales de votación se ubicaron en diferentes lugares públicos. Como la mayoría de la población no sabe leer, las papeletas de votación contenían las fotos de todos los candidatos. Como se votaba por postulantes a la Walesi Jirga y los Consejos Provinciales, los sufragantes recibían dos papeletas. En el cuarto secreto (armado con un biombo, a dos por local), marcaban con lápiz el candidato de su preferencia. Previamente el votante debía exhibir su registro de votante, una especie de carné. Posteriormente le era entintado el dedo pulgar izquierdo como señal de que había emitido el sufragio. En cada local habían observadores de los distintos partidos políticos y de los candidatos independientes.

A las cuatro de la tarde se cerraron los circuitos y las urnas fueron selladas y trasladadas al centro de cómputos para el posterior escrutinio. No se produjo ningún incidente de importancia, salvo alguna reyerta en un par de lugares y algún problema administrativo en otro.

 

X. -La sesión del Consejo de Seguridad Provincial.

 

A finales de 2005 la ola de violencia y atropellos a la ley aumentó. Los continuos informes daban cuenta de un “rápido deterioro de la situación de seguridad en Faryab.”

Aunque soleado, el doce de Diciembre de 2005 fue un día extremadamente frío. El Consejo de Seguridad Provincial se reunió a las nueve de la manaña en el enorme y gélido salón de conferencias del Hotel Municipal de Maimana. Asistieron unas ciento cincuenta personas entre Autoridades, Ancianos, Ulemas (ancianos y ulemas forman clases sociales en la sociedad afgana) y Diputados. Como de costumbre, la sesión comenzó con la recitación de un “sura” del Corán. Luego el secretario anunció el propósito de la reunión y leyó el orden del día.

En un ambiente tenso, el Presidente del Consejo, Sabed Farukh Shah, comenzó su discurso mencionando las tareas del Consejo pero inmediatamente focalizó su atención en los puntos principalísimos de la agenda:

1.- La absoluta falta de seguridad en la Provincia de Faryab.

2.- El accionar que al respecto cumplían los organismos de seguridad, con la posición asumida de “ineficaz”.

3.- El estado de corrupción que campeaba en la administración provincial.

Los dos primeros cristalizaban el miedo de la población y su falta de esperanza en una vida tranquila; el tercero marcaba el descontento general con la gestión de las autoridades.

Seguidamente habló el Gobernador, quien había retornado a su función el veintiséis de Noviembre luego de dos meses de ausencia. Hizo un informe de su reciente viaje a Corea, una historia fuera de contexto causante de más de un bostezo, habló de otros asuntos intrascendentes y finalizó su alocución expresando que se retiraba de la asamblea a cumplir con otras “impostergables obligaciones”. Esto fue interpretado como la muestra de una absoluta falta de interés en los candentes temas a discutir.

Maulawi Israel, uno de los ulemas más radicales y ortodoxos, dio a su discurso un tinte religioso y dijo que “si se respeta la ley, Alá ayuda a establecer una comunidad sólida y firme, porque cambia la conducta de la gente”. Agregó: “Hay que recoger las armas, causantes de calamidad, inseguridad y desastre en la sociedad”. Dijo que debería liberarse al pueblo de los “comandantes” y criticó al Gobierno por aplicar justicia a los ciudadanos honestos pero no a quiénes poseían armas. Condenó las “coimas”, los robos, el tráfico de narcóticos, el uso del alcohol y la prostitución. Pidió “revancha” desde el punto de vista islámico e hizo una tajante afirmación: “Al primer ladrón que se le corte la mano derecha será suficiente ejemplo para frenar las fechorías”. Finalizó su discurso con una sentencia que provocó revuelo: “Los derechos humanos sólo se aplican para defender a los delincuentes pero no para defender a los ciudadanos honestos.”

Poniéndose de pie, un centenar de asistentes comenzó a aplaudir las palabras del religioso pero al punto replicó el jefe de la Comisión de Derechos Humanos de Maimana, quién a gritos dijo: “El Corán también habla de derechos humanos”, discusión interrumpida en justo tiempo por el presidente del Consejo al percatarse que la situación se le podía ir de las manos.

En general se culpó al Gobierno Provincial de incapacidad para controlar la situación, pero algunos prominentes funcionarios como el presidente de la Comisión de Ayuda Humanitaria, Abdullah Sharar criticó las actitudes demasiado “expresivas” y los discursos “agresivos”. Dijo que no debían adoptarse posiciones defensivas cada uno en beneficio de sí mismo, sino que todos debían apoyar al Consejo Provincial en su lucha contra la corrupción y actividades ilegales.

Una persona llamada Ají Abdullah focalizó su atención en los recientes y frecuentes robos producidos en el llamado “desierto” de la estepa, una vasta y desolada región en el norte de Faryab. Dijo además: “Todo el mundo sabe quién lidera los robos y exigió que se se dijera alli mismo el nombre de los ladrones. Acusó a las autoridades provinciales de estar asociadas a estos criminales (Según pude saber, muchos se encontraban presentes en la sala en aquél momento). De paso denunció que una persona llamada Ají Rashid había pagado cuatro mil afganis para ser designado “Mayor” (título equivalente a  alcalde) de Maimana. Según sus palabras, el Gobernador se guardó el dinero y no lo designó para el cargo. Exigió explicaciones por esa irregularidad.

Le tocó el turno al Jefe de la Cámara de Comercio, Ají Shah, quién también acusó de corrupción al Gobierno e incluyó entre los corruptos a los miembros de su propio equipo, pero Ají Abdullah, en su segunda y acalorada intervención contestó a gritos: “estás mintiendo. Eres pashtoo y dices eso porque no toleras la presencia de un uzbeco en tu oficina”. Aquél ataque étnico no cabía en el orden del día así que el Presidente del Consejo cortó la discusión y dijo que la asamblea no podía continuar en esa atmósfera.

El Gobernador se había retirado, por lo que a esa altura se imponía la intervención del Vice-Gobernador, cosa que ocurrió.

Este trató de aclarar la situación y responder a las críticas explicando que el Gobierno tomaba medidas para impedir los robos y hacer seguras las rutas. Enumeró las carencias del gobierno. Dijo que sus empleados cobraban un sueldo de cuarenta afganis por mes (cincuenta afganis equivalían a un dolar) y a eso se debía el recibir “coimas”. Pidió le dijeran los nombres de quiénes las recibían. Dijo que el gobierno estaba dispuesto a responder preguntas si se hacían en forma “pacífica y amistosa”.

Su discurso apaciguó los ánimos y la asamblea terminó a las dos de la tarde. No se llegó a ninguna conclusión ni se dispusieron medidas para el futuro.

 

XI.- El desarme

 

Se estimaba en treinta mil la cantidad de armas esparcidas en la Provincia de Faryab. Estas habían sido abandonadas por el ejército de la URSS tras su debacle y recogidas por los “comandantes” y la población en general. Desarmar a los “señores de la guerra” era prioritario para lograr la seguridad.

En mayo de 2005 se estructuró un plan piloto de desarme para la Provincia, pero la llegada de Guli Pahlawan lo retrasó un mes. La recolección de armas se inició el 22 de junio y quien tomó la iniciativa fue Fateullah Khan, quien entregó un total de cuarenta y cuatro armas livianas, cantidad irrisoria si se tiene en cuenta que disponía de un arsenal para armar trescientos hombres, pero al menos mostraba la intención de un hombre que veía más allá de lo común entre los “comandantes” y que a pesar de su escasa instrucción mostraba una percepción política y estratégica fuera de lo común. Fateullah Khan instó además a que otros “comandantes” hicieran lo propio.

El desarme fue más bien un acto simbólico. Antes del periodo electoral de setiembre, ocho “comandantes” se postularon para la Walesi Jirga. La atención de las autoridades electorales se centró en estos individuos porque era obvia la posesión de armas y vínculos con “grupos armados ilegales”. Todos fueron descalificados, salvo el nombrado Fateullah Khan, quien a no dudar usó sus influencias y el apoyo del General Dostum para sortear la dificultad. Un diputado provincial me dijo: “Anote además que Fateullah Khan tiene muy buenas relaciones con el Presidente Karzai.”

En diciembre, mediante un nuevo plan piloto se dio un nuevo empuje al desarme  y se focalizó la atención en el Distrito de Almar. Se trató además de identificar a estos “grupos armados ilegales” y ejercer presión para desbandarlos, pero los resultados fueron insatisfactorios. Cuando finalicé mi estancia en Maimana, la cantidad de armas recogidas apenas sobrepasaban las trescientas.

 

XII .- FINAL

 

El treinta de diciembre de 2005 comenzó a nevar a las ocho y treinta de la mañana. Era el comienzo del invierno y el fin (transitorio) de las actividades (de cualquier tipo) en todo Afganistán. El frío es intenso y mueren muchas personas. La gente se encierra en sus modestas viviendas a pasar lo mejor posible el inclemente tiempo. Las rutas se cortan y muchos lugares se hacen inaccesibles hasta la primavera. Los afganos sólo tratan de sobrevivir en condiciones de vida terribles y no se acuerdan de otras cosas que el evitar morir de hambre y frío. La violencia, el tráfico de opio, las acciones militares y las actividades políticas se detienen hasta el fin de las nevadas en el mes de febrero.

Con la llegada del buen tiempo la situación de seguridad continuó en franco deterioro y llegó a su punto culminante el siete de febrero de 2006, cuando en protesta por las “caricaturas de Mahoma” publicadas en Dinamarca, una turba armada de unos doscientos hombres atacó y sitió el cuartel de la fuerza de la OTAN en Maimana, obligando a evacuar a la “comunidad internacional de Naciones Unidas y de otras organizaciones no gubernamentales (ONG) durante dos semanas” (Los pormenores de este suceso son extensos y se hace necesario presentarlos en otro trabajo) .

Abandoné Maimana el viernes 17 de marzo de 2005. Hasta dónde sé la situación no había cambiado mucho desde entonces e incluso se había agravado, según un informe de ONU fechado en junio de 2007.

 

XIII.- Conclusiones

 

Afganistán es la zona de conflicto por antonomasia y la Provincia de Faryab es un caso entre varios dentro del país.

La región norte tiene algunas particularidades. Rige un sistema feudal similar al del medioevo europeo, sostenido por el principio de control de la población heredado de Gengis Khan: El terror.

Los “señores de la guerra” han existido desde siglos, pero son desconocidos en Occidente. Hacen tráfico de opio y otras actividades delictivas. Establecen un trasfondo religioso y predican rechazar lo extranjero, pero los motiva algo tan viejo como el mundo: La ambición por el dinero.

El terreno montañoso, quebrado y difícil lo hace inaccesible en todo sentido: Económico, cultural y administrativo. La autoridad no tenía (o  no tiene aún) los recursos necesarios para mantener la tranquilidad y la paz.

Tal como el hombre asiático, la mente afgana es inescrutable y variable al extremo. Un “amigo” ahora es “enemigo” al minuto y viceversa. Particularmente en el norte, el estado de espíritu de Gobernantes y pobladores es hostil a soluciones foráneas, incluso las animadas por el apoyo humanitario.

Quien trabaje en la República Islámica de Afganistán debe tener un profundo conocimiento de su historia y costumbres, pero al final se vuelve al comienzo y se dice, tal como decía Xhemil Shahu, albanés, cuarenta y dos años, miembro de la UNHCR (organismo de ONU que trabaja con refugiados- United Nations High Commissioner for Refugee): “Afganistán no es un pais, Afganistán es Afganistán, la tierra de los afganos. Con entender eso alcanza.”

 

El presente trabajo fue redactado en Montevideo, República Oriental del Uruguay, entre el 18 de mayo de 2007 al 22 de julio de 2007.

 

Datos biográficos:

El autor nació en 1954 en la Ciudad de Melo, Uruguay. Reside actualmente en Montevideo, calle Goes 2007.

Es militar, Oficial del Ejército Nacional de la República Oriental del Uruguay. Posee el grado de Coronel y pertenece al Arma de Comunicaciones.

Cursó estudios en la Escuela Militar de Uruguay. Realizó cursos de Táctica de Comunicaciones en la República Argentina y en la República Federativa del Brasil. Realizó curso en la Escuela de Observadores de Uruguay. Realizó un curso de Teología Islámica en el Departamento Cultural de Maimana (Afganistán). Realizó curso de Gerenciamiento de Personal (Naciones Unidas) .

Idiomas: Inglés (Escuela de Idiomas Ejército Uruguayo)

               Portugués (Escuela de Capacitacion de Personal – Brasil)

               Arabe (Instituto Cultural Islámico, Embajada de Egipto en Montevideo)           

               Tetum (Lengua hablada en Timor. Curso en la  Universidad de Dili,Timor del Este )

El autor ha cumplido tres misiones de paz como Observador Militar de Naciones Unidas:

Sahara Occidental (Setiembre 1996 –Setiembre 1997)

Timor del Este (Agosto 2002 –agosto 2003)

Afganistán ( Marzo 2005  -marzo 2006)           

 

 

Tilio Alberto Coronel Grillo    

tilico1869@hotmail.com

Montevideo - Uruguay