NACIMIENTO Y EXPANSIÓN DEL ISLAM

  INTRODUCCIÓN

        El estudio de este tema esO especialmente interesante porque en él se dan una serie de factores:

*     Proyección actual del propio tema

*     Problemática actual.

*     Nacimiento del fundamentalismo.

*     El Corán: Religión, política y sociedad.

        Desde el punto de vista de su aparición en el concierto histórico, tuvo también una gran transcendencia por las convulsiones que su aparición conllevó:

1. Supone la eliminación política del Imperio Persa Sasánida.

2. Supondrá una importante mutilación del Imperio Bizantino: Las provincias orientales más importantes para la economía bizantina caerán en manos musulmanas, Siria lo hará en 636 tras la batalla de Narmuk y Egipto en 646.

3. El Islam se instala en el Mediterráneo: Se cortan así las relaciones entre Oriente y Occidente. Occidente se repliega sobre sí mismo con una economía autártica de autoabastecimiento. Las actividades comerciales disminuyen (según Henry Pirenne). Esta teoría de Pirenne está siendo muy discutida. Actualmente hay teorías acerca de que aunque a los musulmanes había que tenerlos en cuenta, no eran los únicos que estaban en el Mediterráneo, por lo que el comercio siguió existiendo, y algunas ciudades como Barcelona, prosperaron en esa época.

        El Islam es la religión y la civilización sobre la que contamos con más información sobre sus orígenes (incluso más que sobre los orígenes del cristianismo). Los detalles sobre el crecimiento primitivo de la religión, están exagerados por los apologistas de la misma.  Empezaremos por estudiar el entorno en que aparece la nueva religión.

ARABIA PREISLÁMICA

        Tenemos una información muy fragmentada sobre este período, y por lo tanto se da lugar a muchas conjeturas sobre el mismo.

6.2.1.- EL MEDIO GEOGRÁFICO

        Arabia es una “amplia plataforma” inclinada hacia el Golfo Pérsico, rodeada de cadenas montañosas y cubierta de arena y lavas. Comprende dos zonas:

a) Zona Norte:

     El desierto y la gran meseta central arábiga donde existía una población nómada con algunos núcleos urbanos que conocemos como Oasis que servían como “mercados” y como “lugares de culto”. Entre ellos La Meca y Yatreb, que más tarde cambiará el nombre por el de Medinat - al - Nabi (Medina).

     La Meca debe su importancia al hecho de estar situada en una encrucijada de caminos que conducen al Yemen, a Siria, a Egipto y a Mesopotamia, y a su proximidad al puerto de Yedda, en el Mar Rojo.

Era un lugar abundante en agua. a partir del siglo V, esta ciudad estuvo dominada por la tribu de los Qurays (Quraychíes) cuyo jefe tuvo la habilidad de convertirla en un importante centro de peregrinación al reunir en un solo santuario a todas las divinidades árabes, en la Ka´ba. Tras la predicación de Mahoma fue el centro religioso de todo el mundo musulmán.

b) Zona Sur:

     Compuesta por dos Regiones: El Yemen y Hadramaut, donde vivía un núcleo de población sedentaria dedicada a la agricultura gracias al Monzón. Estas tribus eran deudoras de las del norte que les habían impuesto la lengua y cierta influencia política.

        Los árabes formaban una “raza” y no una comunidad de pueblos, con una misma lengua. Junto a árabes encontramos comunidades judías y cristianas. Arabia no fue un mundo cerrado, siempre fue un puente de tránsito entre el Mediterráneo Oriental y Asia, atravesada por rutas caravaneros que unían Egipto con Mesopotamia.

        Cosroes II, a partir del siglo VI, conquistó Egipto y el Yemen. La Meca y Medina, se integraron más estrechamente en el comercio internacional. Algunas tribus árabes tenían contactos con civilizaciones greco-latinas.

        Todas estas influencias se notarán en la nueva religión.

SOCIEDAD TRIBAL Y MODOS DE VIDA

        Tanto los nómadas del Norte como los sedentarios del Sur, estaban organizados en tribus independientes entre las que destacan dos grupos rivales vinculados a Abraham.

a) Árabes del Sur: Yemeníes, descendientes de Qatâ.

b) Árabes del Norte:  Nizaríes, descendientes de Ismael.

        Estos grupos se ramifican en numerosas tribus. Las más importantes son:

               ì Qurays.                        ì Kinda.

Nizaríes: í                    Yemeníes: í Gassan.

               î Qais.                            î Lajmíes.

        La rivalidad de estas tribus continuó después de la primera lucha entre mecanos nizaríes y medineses yemeníes.

        Las tribus de beduínos del Norte no estuvieron nunca organizadas, tan solo La Meca se organizó en una especie de “república comercial” entre el Índico y el Mediterráneo, y parada obligada de caravanas.

        Las tribus que emigraron desde el Sur al Norte como los Lajmíes y Gassanidas, organizaron estados:

*     Reino de los Lajmíes: Con capital en Hira, herederos del reino Nabateo con capital en Petra. Este reino era vasallo de Persia y controlaba las rutas del desierto. Abrazaron el cristianismo nestorianista.

*     Reino de los Gassanidas: Baluarte del Imperio Bizantino, al Sudeste de Palestina, se convertirán al cristianismo monofisita.

*     Reino de Kinda: De muy corta duración.

MODOS DE VIDA

        La subsistencia de estas tribus, se basaba en una economía autárquica y precaria, dependiente del medio natural. Una variación del ritmo estacionario rompía el equilibrio entre el pastor y su territorio, ya no podía obtener los recursos normales y se veía en la necesidad de actuar en territorio vecino para conseguirlo. Actuaba mediante razzias (golpes de mano), para capturar animales normalmente pero que, en ocasiones, podían llegar a raptar niños y mujeres para venderlos en los mercados de esclavos..

        Estas razzias eran formas marginales de una economía precaria. El sedentarismo quedaba reducido a los Oasis y márgenes del desierto que proveían a los nómadas de los productos de primera necesidad y a cambio, el beduino le ofrecía al sedentario protección o un tributo. No podemos hablar, por tanto, de independencia entre beduínos y sedentarios, sino que ambos dependían entre sí para la subsistencia.

        En las tribus nómadas, rebaños y pastores eran de propiedad colectiva, pero a causa de las razzias, algunos clanes de las tribus, podían tener ciertas riquezas (por ejemplo, esclavos).

CREENCIAS Y RITOS

        La religión preislámica estaba íntimamente ligada a los modos de vida de nómadas y sedentarios. Eran religiones animistas que someten la vida de los hombres a una serie de fuerzas. Las Chin (genios) o las Gul (demonios). Cada una de estas fuerzas se identifica con un objeto, elemento, animal, manifestación meteorológica que lo simboliza. Cada población tiene sus objetos sagrados.

        Las divinidades: La religión preislámica era politeísta, conocemos poco pero sabemos que había divinidades veneradas en casi toda Arabia, como por ejemplo Al-Ozza, una especie de Venus.

        Aunque eran politeístas, por encima de todas las divinidades estaba Allâh, Señor del Templo (Kaaba) que aunque tenía un culto muy generalizado aún había tribus que no le tenían como al dios principal      

Los árabes tenían en torno a su religión una serie de ritos:

a) Ritos deambulatorios alrededor de piedras y objetos sagrados.

b) Procesiones de betidas (piedras sagradas).

c) Importancia de los “adivinos” que eran consultados frecuentemente en cuanto que los árabes creían que aquellos eran receptores de la ciencia de los genios Chin y contestaban en una prosa rítmica llamada Saj´.

Otras Costumbres:

Tanto sedentarios como nómadas, tenían como agrupaciones principales:

a) La familia: Habitaba en una tienda o en una casa, según fueran nómadas o sedentarios, siendo el padre la autoridad principal. Las tiendas se agrupaban en un círculo llamado tuarg, en el centro del grupo estaba la tienda del jefe.

b) La tribu: Todos los miembros de la tribu elegían a un Jeque (Sayyid) que estaba asistido por un Consejo.

        Los conflictos internos se solucionaban por la Ley del Talión, aunque, a veces, se resolvían mediante una compensación económica.

Otras Comunidades:

        La historiografía Occidental discute el hecho de que los árabes sean una sola raza con una lengua común. En efecto, en la Arabia preislámica vivían otras comunidades:

a) Judías: Hay comunidades en el Yemen y tribus agrícolas judías en los Oasis del Norte de Arabia, por ejemplo, en Yatril, los Banu Nadir y los Banu Qurayza.

b) Cristianas: En la frontera con el Yemen, en Nairam y en prácticamente todas las ciudades árabes había comunidades cristianas integradas, en general, por las capas bajas de la población.

        Esto significa, la presencia en Arabia antes de la llegada de Mahoma, de religiones monoteístas que influirán en la religión de éste.

MUHAMMAD (MAHOMA)

        Mahoma (Muhammad = Lleno de elogios) nació en torno al año 570 en el seno del clan de los Qurays, uno de los más importantes de la Meca, quedó pronto huérfano. Hacia los 25 años se casó con una rica viuda llamada Jadiya y se dedicó al comercio caravanero.

        En torno al 610, recibe las primeras revelaciones y, a partir de ese momento, su existencia consiste en un duro enfrentamiento entre él y sus seguidores y los comerciantes, especialmente los quraichís de La Meca.

EL ISLAM

LA RELIGIÓN Y SU FUNDAMENTO: EL CORÁN

El Corán es la palabra de Dios revelada a Mahoma, mensajero de Dios. Es un libro dictado desde los cielos. Sabemos que el texto definitivo fue redactado durante el califato de Otman, escrito por el que fue secretario del Profeta.

La recitación o Qur´an, es una forma específica de lectura, la recitación salmodial, en voz alta y sometida a una normativa determinada (forma semicantada) que potencia los efectos emocionales que produce la audición.

Desde el punto de vista formal, el Corán esta distribuido en 114 capítulos que reciben el nombre de Suras o Azoras y estos, a su vez, están distribuidos en una serie de versículos que reciben el nombre de Aleyas . Las Suras están clasificadas según su longitud siendo las últimas las más cortas (también las más antiguas), y las primeras las más largas, a excepción de la Sura preliminar (Al-Fatiha = la introductoria). Al comienzo de todas las Suras, hay una frase ritual; “En el nombre de Dios, el clemente, el misericordioso”.

En el Corán se contienen los cinco grandes dogmas del Islam, o pilares del mismo:       

1. LA PROFESIÓN DE FE: La base del Islam consiste en creer de corazón que NO HAY MÁS DIOS QUE ALAH, creador único y verdadero, y que MAHOMA ES SU MENSAJERO. Este acto de fe es necesario proclamarlo ante dos testigos de garantía, no de cara a Dios (que ya conoce nuestros sentimientos), sino de cara a la ley. Esta profesión de fe, recibe el nombre de Shahada y es el paso preciso para convertirse en musulmán.

     Los musulmanes admiten entre sus creencias a las figuras de los “Angeles”, a otros profetas anteriores a Mahoma (Jesucristo, por ejemplo), a los “Libros Sagrados” Biblia o Tora judía y al Juicio Final.

     Vemos, pues, que se trata de un monoteísmo que se impone entre las religiones politeístas.

2. LA ORACION: El musulmán está obligado a hacerla 5 veces al día: Al alba, al mediodía, al comienzo de la tarde, al crepúsculo y por la noche. La oración sigue un ritual marcado, primero tienen que recitar la al-fatiha y a continuación, diversas plegarias acompañadas de diversas inclinaciones (2 0 4 según la oración). Antes hay que hacer las abluciones y elegir un sitio limpio para orar (no tiene por que ser un templo). La oración del viernes, tiene un hondo sentido colectivo y comunitario y, en este caso, la mezquita adquiere mayor importancia. La oración debe hacerse en dirección a La Meca que en las mezquitas está señalada por el muro frontal (qibla).

3. EL AYUNO: Consiste en abtenerse de comer, beber, fumar y realizar cualquier acto sexual, a lo largo de los treinta días del mes del Ramadán, desde el alba hasta la puesta del sol. Este precepto, tiene exenciones que atañen a enfermos, ancianos, niños y viajeros. Las interrupciones nocturnas y la fiesta final de ruptura, tienen un significado final  familiar y expansivo.

4. LA LIMOSNA OBLIGATORIA (SAKAT): También hay una voluntaria (sadaqat). Todo buen musulmán está obligado a dar una limosna. El rico debe dar al pobre, sea éste o no musulmán algo de lo que tiene. Éste concepto degeneraría con el tiempo y acabaría convirtiéndose en un impuesto.

5. PEREGRINACIÓN A LA MECA: Peregrinación al santuario de la Kaaba de La Meca una vez en la vida, donde, el peregrino, participará de actividades comunitarias.

        Queda lo que muchos consideran un sexto pilar. La Guerra Santa (YIHAD) pero que no debería ser considerado como tal ya que era una obligación ocasional e incluso el Corán establece que no debe haber ninguna coacción religiosa. La Guerra Santa se explica por las dificultades pasadas por Mahoma en Medina, sus sucesores vieron la Guerra Santa como un sistema para monopolizar la religión, pero ni siquiera están obligados todos los musulmanes a practicarla.

        Seguramente tuvo su precedente en ciertas actividades pre-islámicas, el término Yihad (acción de combatir), habría que relacionarlo con las correrías (razzias) que algunos nómadas realizaban. Más tarde los árabes procedieron a sacralizar el término Yihad canalizándolo contra los enemigos exteriores llegando a fundar un gran Imperio.

LOS INICIOS DEL NUEVO ESTADO

        Según Mantran los primeros convertidos al Islam fueron, sobre todo jóvenes, y algunos esclavos, atraídos por el contenido religioso y social del Corán y no tanto por el contenido político. El fuerte contenido social del Corán levantó la oposición de los quraichís que acusando a Mahoma de provocar disturbios, le expulsan de La Meca.

        Mahoma se retira a Medina (Yatreb) en el año 622 en el que comienza la Hégira o época musulmana. En Medina se relaciona con las comunidades judías, estudia la Biblia y adopta a Abraham como padre de los árabes y a Jerusalén como ciudad santa. En Medina captó la simpatía de la población que le nombra Jefe de la ciudad desbancando a la oligarquía judía. Como Jefe de la ciudad actúa como reformador religioso, agrupando a la población para la que redacta el Corán. Vuelve a chocar con los comerciantes judíos de Medina que se unen a los de La Meca y estalla la Guerra Santa entre las dos ciudades que termina en 632 con la entrada de Mahoma en la Meca, se elimina la resistencia de los mercaderes judíos, se les expropian los bienes y se les expulsa de Arabia.

LA EXPANSIÓN ISLÁMICA

En el año 632, sintiéndose enfermo, Mahoma quiere realizar su peregrinación a La Meca, de vuelta a Medina, el Profeta empeoró y murió en Junio de aquél año, sin dejar ninguna instrucción sobre lo que debería ocurrir tras su muerte, lo que planteaba el problema del futuro de la Umma.

a) La tradición chiíta defiende que nombró a su primo Alí como su sucesor. La historiografía actual no lo cree así por la reserva de los árabes a dar responsabilidades a hombres jóvenes, y Alí lo era

b) Al parecer Mahoma pensaba que el problema de su sucesión, debían solucionarlo los sucesores.

EL ISLAM TRAS LA MUERTE DEL PROFETA: LOS PRIMEROS CALIFAS

La sociedad islámica era muy individualista y tribal, por lo que existió la posibilidad de que se volviera a una guerra entre tribus. Para evitarlo, se reunieron los principales clanes de Medina siendo elegido Abu-Bakr, quraichí (aunque de un clan poco relevante) amigo íntimo del profeta y experto genealogista de edad avanzada. Comienza el Califato ortodoxo.

        En aquellos momentos la palabra Calífa, significaba poderes muy limitados con una autoridad real nula (Calífa = Uno que ocupa el lugar de otro después de él en algún asunto). Su autoridad religiosa era nula y solo tenía poderes para preservar a la Umma, sus acciones solo eran legítimas si seguían las directrices del Corán, la Sunna (costumbre, tradición) y los hadit (actos y dichos del profeta)

        La muerte de Mahoma abrió un problema sobre quién debería ser el sucesor al frente de la religión islámica y del legado creado al amparo de ella. Ente el 632 y 661 se extiende una etapa de evolución islámica caracterizada por la elección de los denominados califas ortodoxos, que llegaron al poder mediante el establecimiento de compromisos - no exentos de tensiones entre las diversas facciones.

        Este período conoció también una rápida e inicial expansión territorial.  Todo ello hacía necesaria la organización social y administrativa de los nuevos territorios musulmanes.

A) LA EXPANSIÓN TERRITORIAL

        A la muerte de Mahoma fue elegido para sucederle Abu Bakr (632-634), uno de los primeros adeptos de la nueva religión y padre, además, de la esposa favorita del Profeta, A’isa.  Pero la desaparición de Muhammad fue la señal para que muchas tribus árabes rompieran los vínculos que habían establecido con el Profeta.  La respuesta del nuevo califa fue contundente y aplastó la rebelión de las tribus por la vía militar o, en la zona meridional por acciones diplomáticas.

        Inmediatamente después, los ejércitos árabes se lanzan a la conquista de los territorios limítrofes. En menos de una década - ya bajo la dirección del segundo de los califas Umar - los musulmanes conquistan los siguientes territorios:

*     Siria (635)

*     Palestina (638)

*     Persia (642)

*     Egipto (642)

        La rapidez y entidad territorial de las conquistas árabes han llamado la atención de los historiadores, que para explicar esta circunstancia han barajado varias hipótesis:

a) La superpoblación de la península arábiga.

b) Un cambio climático que habría provocado el avance del desierto y empujado a la población hacia zonas mas fértiles.

c) El fanatismo religioso de las tribus arábigas, deseosas de extender sus nuevas creencias a otros pueblos.

d) Pero las tres anteriores no han podido ser demostradas, lo más lógico es pensar en la aparición de un fuerte poder político en manos de la aristocracia de Niyez, que aglutinó el potencial guerrero de las tribus árabes - hasta entonces desunidas - para favorecer sus intereses comerciales. Todo ello, unido a la debilidad de los ingenieros bizantinos y sasémida en la región, explican las escasas batallas que tuvieron que librar los conquistadores para hacerse con el control de tan extensos territorios ( MANZANO, 1992, PP, 48-49 ).

        A la muerte de Umar, fue elegido para sucederle Utman (644-656), un miembro de la familia Omeya, lo que suscitó gran oposición entre otros miembros más directos de la familia del Profeta.  A pesar de ello, la expansión territorial continuó hacia Asia Menor, el norte de África, Jurasón y Kermán.

        Sin embargo, la creciente oposición interna a la política de Utman y su asesinato animaron las conquistas hasta detenerlas en todos los frentes (MANTRAN, 1980, P.87).

        El asesinato de Utman, que había concitado en su persona la oposición de todos los grupos islámicos, a excepción de la familia Omeya, dejaba como único sucesor posible a Alí (656-661), con la oposición de los Omeya y de todos aquellos que reclamaban venganza por el asesinato de Utman. Los opositores estaban concentrados a dos figuras: Mu'awiya, el gobernador Omeya de Siria y A’ isa, la viuda del Profeta.  El ejército de esta última fue derrotado por Alí en la llamada "batalla camello” pero el enfrentamiento con Mu’awiya trajo como resultado la división del Islam en dos califatos:

*     Al este, la península arábiga, Irak y Persia, bajo el poder de Alí.

*     Al oeste, Siria y Egipto, bajo el poder de Mu'awiya.

        Como consecuencia de esta escisión hubo otra división entre los partidarios de Alí:

*     Los si’íes que eran en su mayoría habitantes de las ciudades partidarios de defender la legitimidad de Alí mediante pruebas jurídicas.

*     Los jariyíes eran básicamente nómadas y exigían de Alí que probase sus derechos con la fuerza de las armas, pero al ser los si’íes más numerosos, su opinión prevaleció sobre el califa, razón por la cual los jariyíes abandonaron el ejército de Alí y lo trataron de infiel.  De este suceso proviene precisamente la denominación, que se fija “desertores del ejército de Alí”.

   Los jariyíes se convierten ahora en los grandes enemigos de Alí, que, a pesar de vencerlos en una batalla continuaron siendo un grave problema.

        Por otra parte, la oposición y la guerra civil se generalizaban por todo el mundo musulmán, incluso entre los antiguos aliados de Alí como gobernador de Besora. Los jariyíes decidieron acabar con los culpables de las sangrientas divisiones internas del Islam, pero sólo consiguieron tener éxito con el asesinato de Alí.  La muerte del último de los cuatro califas ortodoxos consagró la escisión de la comunidad islámica en tres grupos

*     Los Omeyas, fundadores de una dinastía que reinaría del 661 al 750.

*     Los hasimés,  fundadores del imperio abbasí, que se mantendría hasta la toma de Bagdad por los mongoles (1258).

*     Los jariyíes: Que seguirán hostigando durante largo tiempo a ambos Califatos, fundando, además imantados independientes en Omán y en el norte de África.

 

B) LA ORGANIZACIÓN SOCIAL Y ADMINISTRATIVA

                     Al morir el Profeta, no existía un estado propiamente dicho; Muhammad dirigía la comunidad según los principios establecidos progresivamente en la revelación.  La tarea de los primeros Califas - sobre todo de Abu Baek y Umar - era instaurar un Estado en el amplio sentido de la palabra.  En este sentido, no consiguieron un régimen democrático y se contentaron con conducir a la comunidad según el modelo teocrático establecido por el Profeta, sin embargo, con una consulta popular según el modelo tribal.

        En el plano social se intentaron seguir los principios formulados por el Corán relativos a la justicia social.  El más importante es el que afirma que todos los hombres son iguales ante sí “como los dientes del peine”.  Sin embargo, en la práctica el poder residía en la aristocracia de la región de Hiyaz, y entre los propios musulmanes existían diferencias de los árabes al resto de conversos.

        La rapidez y extensión de las conquistas territoriales provocaron la creación de una estructura administrativa - fiscal sobre la que se asentaba el nuevo estado desde la época de Umar. En el plano financiero se creó el tesoro, que se nutría con la quinta parte de los botines de guerra, el producto de las tierras conquistadas, el impuesto sobre bienes raíces y el tributo pagado por cristianos y judíos, además de la limosna legal dada por los fieles, que se destinaba a los musulmanes más destacados.

        Por lo que se refiere a la organización de los territorios conquistados se conservan las estructuras militares anteriores a la conquista al frente de las cuales se pone a los miembros de la aristocracia quarisí, - que acunaba el poder religioso, político y militar -, junto a los funcionarios encargados de dirigir la provincia.

        Además, cumpliendo un deseo del Profeta, en época de Umar se produce la islamización de toda la península arábiga. Por otra parte, el árabe se convirtió en la lengua oficial del estado y se fijó el inicio de la era musulmana.

C) CRISIS RELIGIOSA

        Entre los años finales del califato ortodoxo y los comienzos del Omeya, se produce una crisis religiosa como consecuencia de la aparición de herejías del Islam. A partir de ese momento, la Umma se subdivide en dos grandes sectores o colectividades internas:

a) Sunnitas: Representan la ortodoxia del Islam.

b) Chiitas: que piensan que el dirigente máximo de la Umma ha de ser descendiente de Alí, designado como Imán (Guía). Según  ellos, los Imanes dejaron de ser visibles y todos están esperando al Mesías, al Imán Mahdí. Dentro de los Chiitas hay muchos grupos y subgrupos, especialmente Jarichies (los que salen), según ellos, la dirección de la Umma solo puede corresponderle al que dios haya designado como mejor musulmán con independencia de la etnia a que pertenezca y de su antigüedad en la religión. Esta corriente tuvo especial incidencia en el norte de África.

EL CALÍFATO OMEYA Y LA EXPANSIÓN DEFINITIVA DEL ISLAM (661 - 750)

        Con la llegada al poder de Mu’awiya se establece por primera vez una dinastía hereditaria al frente del estado musulmán, por eso este periodo que va del 661 al 750 es conocido por la historiografía como califato Omeya. La evolución interna del Califato está marcada por dos fases: el periodo sufyaní (661-684) y el periodo marwauní (684-750). No vamos a detenemos en los oradores políticos del Califato Omeya, pero sí nos interesa resaltar que a caballo entre estos dos periodos se produjo la denominada segunda guerra civil, que va a conocer nuevos levantamientos de si’síes y jariyíes, e incluso la proclamación de otro califa en La Meca. Todos ellos fueron sofocados definitivamente durante el gobierno de Abd-al-Malík (685-705).  La recuperación de la mitad territorial del Califato Omeya provocó un impulso renovado en la expansión territorial.

A)  LAS GRANDES CONQUISTAS

        Ya desde los primeros años del gobierno de los Omeyas continuó la tendencia hacia la expansión en la doble dirección oriental y occidental.

*     En Oriente, ya en la época de Mu’awiya, se llevó a cabo la ocupación total de las ricas tierras del Jurasán, pasado el período de las guerras civiles, durante el Califato de Wolid I (705-715), los Omeyas alcanzan su máxima extensión territorial al conquistar Transoxiama y la región del Indo.

*     En Occidente, la expansión musulmana progresó por la zona del norte de África que estaba en poder del imperio bizantino. Los tres mitos cronológicos básicos son la fundación de Cairnán (670), la conquista de Cartago (689) y el inicio de la expansión islámica en la península ibérica (711).  La progresión musulmana en Europa occidental continuó hasta que fue detenida en la batalla de Poitiers (732) por el mayordomo cardingio Carlos Martel, fecha considerada como el fin de la conquista musulmana en la zona.  Sin embargo, da la impresión de que estas escaramuzas de los ejércitos musulmanes escapaban al control y a la autoridad del poder central de Damasco (MANTRAN, 1980, P. 127).

*     Por otra parte, desde los inicios de la época Omeya, se habían hecho varios intentos infructuosos para conquistar Constantinopla con dos objetivos: anexionarse los territorios que controlaban el imperio bizantino y canalizar el intenso tráfico que se desarrolla en su capital.

        En cualquier caso, el califato Omeya consiguió una ocupación territorial sin precedente al dominar bajo un mismo poder los territorios comprendidos entre el valle del Indo y  la península ibérica.  Esta circunstancia y especialmente la unificación territorial del Mediterráneo meridional propició que los musulmanes se convirtieran en los dominadores del comercio internacional.

B)  LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA Y ADMINISTRATIVA DEL IMPERIO

        El siglo Omeya asistió a la transformación del estado islámico desde la estructura patriarcal e improvisada de sus comienzos a la vasta y articulada complejidad de un imperio multinacional de hegemonía árabe. En consecuencia, el periodo Omeya estuvo caracterizado por la implantación de un estado absolutista dominado por los árabes, frente al Califato abbasí, que reforzó la centralización del estado pero, al mismo tiempo, promovió un proceso de islamización que iba en detrimento de la preponderancia árabe.

        El califa Omeya era el jefe de la comunidad de creyentes y de estado musulmán. Al soberano le empieza a rodear una corte de funcionarios y burócratas, todavía en proceso de formación.

        La sede y el centro del imperio estaban en Siria, que desde Damasco era gobernada directamente por el califa. El resto de las provincias estaban dirigidas por gobernadores nombrados por aquél, que tenía plenos poderes políticos y militares. De este modo, en la época de máxima extensión del califato Omeya se conocen las siguientes provincias:

*     Irak

*     Jurasón y Transoxiana, que en ocasiones dependieron de la anterior.

*     Hiyaz.

*     Yemen

*     Egipto

*     África

*     Al-Andalus, dependiente de la anterior.

        La fiscalidad del estado Omeya variaba en función de su vinculación con el Islam de los individuos:

a) Los fieles musulmanes  pagaban la limosna legal que graba fundamentalmente productos agrícolas y el ganado.

b) Pero los infieles de las “religiones de libro revelado”  debían pagar un doble tributo, capitación y contribución territorial.

        El problema para la fiscalidad Omeya empezó con las conversiones masivas de infieles en determinadas regiones por lo que, en ocasiones, se siguió exigiendo el pago del doble tributo a los nuevos conversos.  Una reforma posterior, que no se mantuvo por mucho tiempo, eximió a todos los conversos del impuesto de capitación pero extendió la contribución territorial a todos los iconos fueran o no musulmanes.

EL CALÍFATO ABBASÍ Y LA ISLAMIZACIÓN DEL RÉGIMEN (Abu-l´Abbas-al-Saffah)

        En la década del 740, el califato Omeya entró en un proceso de crisis y desintegración interior, que fue aprovechado por una antigua familia quarisí, los abbasíes, para organizar una rebelión desde Jurasán.  En la batalla decisiva de Zab (750) aplastaron al ejército Omeya y exterminaron a los principales miembros de su linaje, a excepción de Abd-al-Rahman, que huyó hasta la península ibérica, donde consiguió instaurar una dinastía que duró casi tres siglos (SHABAN, 1976, I, pp.202-247 ).

A) EL SISTEMA DE GOBIERNO ABBASÍ

        El Califa era la pieza fundamental del edificio político abbasí y su legitimidad provenía de que su antecesor era tío del Profeta, de tal manera que el sistema de sucesión hereditaria abbasí no encontró oposición, salvo la de eventuales candidatos que descendían de Alí.

        El Visir desempeñó una función complementaria de la del Calífa. Pero, andando en el tiempo, adquirieron cada vez más poder, al tiempo de que el Calífa paulatinamente fue perdiendo contenido político, quedando relegado a una figura meramente decorativa

        La administración abbasí se caracterizaba por una acentuada centralización de poder, ya iniciada en la época Omeya, para gestionar el gobierno de las provincias. El poder central residía en la nueva capital, Bagdad, símbolo de la inclinación hacia Oriente de los abbasíes, herederos de algunas tradiciones del gobierno persa.

        En el gobierno de las provincias los representantes del poder central repetían el modelo de poder central.  Sin embargo, el deseo de autonomía local chocaba con los impulsos centralistas de los abbasíes, por eso cambiaban con frecuencia los gobernadores, para impedir que se crearan una clientela propia; aún así debieron aplastar algunas rebeliones. Pero al cabo de medio siglo, los califas se vieron obligados a cambiar de fórmula y confiaron la administración de las provincias locales influyentes en régimen de autonomía.

        Ese fue el régimen de las dinastías locales que formaron estados independientes, iniciando así la disgregación política del califato abbasí.

        En definitiva, el gobierno abbasí se caracterizó por la islamización del régimen o la apertura de los puestos de la administración y el ejército a los no árabes que obtuvieron así la igualdad de derechos para los árabes.

B) EXPANSIÓN ECONÓMICA Y MOVILIDAD SOCIAL

        La base de la fiscalidad seguía siendo la contribución territorial, como acabamos de ver, de aquí que los abbasíes se preocupasen del perfeccionamiento y mantenimiento de la agricultura de irrigación, con el fin de preservar y aumentar la producción agrícola que ellos grababan.

        En la región mediterránea la principal revolución de época abbasí fue la introducción de plantas de oriente tropical - algodón, caña de azúcar, negociases, berenjenas - y el cultivo de plantas tintoreras, índigo, alheña, esto permitió eliminar la estación muerta del verano. Además se suprimió el barbecho, reemplazado por un sistema de rotación de cultivos.

        El tipo de propiedad rural predominante en el latifundio, ya que los pequeños y medios propietarios no podían resistir la presión fiscal y para subsistir se encomendaban a un poderoso. Al principio el estado compartía la titularidad de las tierras con algunos particulares, pero paulatinamente fueron pasando a poder de estos últimos, fundamentalmente para retribuir los servicios militares.

        La explotación directa estaba limitada a la pequeña propiedad campesina. El resto de la población rural estaba compuesto en su mayoría por aparceros, cuyo estatuto variaba según el tipo de contrato, la explotación de l