LA RECUPERACIÓN MILITAR BAJO LA DINASTÍA MACEDÓNICA
La historia bizantina en la Edad Media, es una historia de
corte circular con momentos de auge y momentos de crisis. Esta etapa
corresponde a un momento de claro
esplendor en todos y cada uno de los ámbitos de la vida político y
cultural. Este momento de esplendor, está en gran medida justificado por la
crisis de su competidor, el Imperio Islámico.
El año 800 sorprende en el trono a Harun-al-Rasid en el
momento de máximo esplendor del califato, pero tras su muerte comienza una
serie de luchas internas que van a originar una decadencia progresiva a lo
largo de los siglos X y XI.
El cristianismo también atraviesa una etapa oscura, la
división del Imperio carolingio a la muerte de Carlomagno hace tambalearse la
idea imperial.
El Imperio bizantino vive la dinastía macedónica cuyo
fundador es Basilio I (867 - 886) ,
que sube al trono de Constantinopla mediante una serie de triquiñuelas
políticas y personales que ponen al descubierto la debilidad interna de la
construcción política bizantina. El último emperador de la dinastía anterior
(frigia o amórica), Miguel III, El Borracho (842 - 867), casó a su amante Eudoxia Ingerina con Basilio, un hombre
de oscura procedencia, para así seguir con ella y legitimar su descendencia. El
propio Basilio dará muerte a Miguel III y tomará las riendas del poder.
Con Basilio I se solucionan todos los problemas relativos a
la crisis iconoclasta con el triunfo de la llamada ortodoxia y se retorna a una relativa tranquilidad con Roma (aunque
siempre hubo problemas).
Lo más significativo del reinado, desde el punto de vista
cultural y religioso es la misión oficial
religiosa que se envía a tierras eslavas encabezada por los hermanos Cirilo y Metodio, misión de
extraordinaria importancia cultural que impone, entre otras cosas, la “escritura cirílica” (utilizada por los
rusos).
El gran problema de Bizancio es la presión por las fronteras
del norte de los pueblos tártaros (búlgaros y eslavos) que van a protagonizar
todas las agresiones recibidas por los bizantinos a través de la frontera del
Danubio. Bizancio emprende una política de represión militar y de aculturación en cuyo marco habría que
situar la misión de Cirilo y Metodio.
Basilio I muere en 886 y es sucedido por León VI (886 - 912). León VI es hijo de Eudoxia Ingerina y, se
supone que de Basilio I. Lo primero que hace es recuperar las cenizas de Miguel
III y hacerlas enterrar con toda solemnidad.
León VI, hombre de gran cultura religiosa, lleva a cabo una
política continuista de signo militar y diplomático con todos los enemigos. No
tiene hijos legítimos pero sí engendra hijos ilegítimos con su amante Zoe Carbonopsina.
Su legislación prohibiendo las segundas nupcias le impiden,
al morir su mujer legítima, casarse con Zoe Carbonopsina y legitimar a sus
hijos.
Al morir en 912, le sucede su hijo (y de Zoe) Constantino VII Porfirogénito. Constantino
tiene pocos años, de ahí que los primeros años está tutelado por una figura de
capacidad excepcional que actúa primero como regente y después como un
auténtico “augusto”.
Romano Lecapeno es el encargado de dirigir la política imperial, su política lleva al Imperio a
un momento de extraordinario esplendor:
*
Se muestra como un militar brillante con diversas victorias. Para
defender al Imperio refuerza la marina bizantina y se enfrenta a la musulmana
en el Mediterráneo a la que derrota.
*
Emprende una reforma interna de signo social y económico interrumpiendo
el proceso de destrucción de la pequeña propiedad tendiendo a reconstruir lo
que fue la propiedad militar. De esta
forma acaba con la crisis de alistamientos al ejército imperial, a la vez que
sanea los ingresos fiscales, ya que la aristocracia poseedora de los
latifundios solía estar exenta de impuestos.
Romano Lecapeno promulga una novela para que vuelvan a manos privadas
las tierras acumuladas durante los últimos 30 años.
Esta política le crea muchos y poderosos enemigos y, al fin,
es apartado del gobierno, por lo que Constantino gobierna en solitario los
últimos años.
El hijo de Constantino, Romano
II (959 - 963) y su mujer Teófano,
consiguen mediante una conjura familiar acabar con la vida de Constantino VII y
hacerse con el poder. Durante su reinado brillan una serie de militares que
terminan por imponerse.
Nicéforo Focas (963 - 969), el más brillante
militar, se casa con Teófano tras la muerte de Romano II y gobierna como
guardián de los dos emperadores niños, Basilio II y Constantino VIII. Nicéforo
Focas consigue éxitos militares frente a los musulmanes y realizó una política
antimonacal con confiscaciones de tierras a los monasterios que le valió la
enemistad de éstos.
Teófano
entra en relaciones con otro brillante militar, Juan Tzimiskés y entre ambos
asesinan a Nicéforo. Juan I Tzmiskés
(969 - 976) se proclama emperador y protector de los niños que ocupaban el
trono nominalmente con el beneplácito de la Iglesia bizantina cuyas condiciones
fueron el destierro de la adúltera Teófano y la abolición de las leyes
anticlericales dictadas por su antecesor Nicéforo. Juan I Tzimiskés tiene éxitos militares en la frontera del Danubio
frente a búlgaros y rusos quienes pretenden conseguir espacios geográficos
junto al Mar Negro.
Basilio II (976 - 1025),
es el heredero de la dinastía, sabio, guerrero, buen administrador, combatió en
el orden político a musulmanes y búlgaros.
La presencia de los búlgaros resultaba una amenaza por el
carácter altamente militarista de los mismos. Los búlgaros querían cruzar el
Danubio y apoderarse de la Tracia por la abundancia de recursos frumentarios de
la misma. Las pretensiones de Bizancio de frenarlos y cristianizarlos, chocarán
con el Zar Samuel de Bulgaria que decide
formalizar un Imperio de base territorial y carácter marcadamente búlgaro (sin
influencia bizantina).
El enfrentamiento militar se produce en 1014 en el que 14.000
combatientes búlgaros y una vez cegados (uno de cada 100 tuerto para que sirva
de guía a los demás), se los devuelve a Samuel. Cuando Samuel contempla los
restos de su ejército, se suicida dando final al primer acto de la historia de
Bulgaria.
Basilio II intentará de nuevo, cercenar el poder de la
nobleza territorial para impedir el avance de los latifundistas.
Sus sucesores protagonizarán un período en que las mujeres
serán las garantes de la legitimidad. Constantino
VIII (1025 - 1028) hereda el poder a la muerte de su hermano , casa a una
de sus hijas Zoe con Romano III (1028 -
1034).
Cuando Romano III muere asesinado a manos del amante de Zoe,
éste le hereda Miguel IV (1034 - 1041) y sigue una línea de gobierno similar a la de Basilio II.
A la muerte de Miguel IV, pretende heredarle Miguel V (1041 - 1042), pero sin casarse con Zoe, la cual consigue
destituirle y cegarle. Zoe casa con Constantino
IX Monómaco (1042 - 1055) que muere cerrando el período.
POLÍTICA DE LA DINASTÍA MACEDÓNICA
En el frente del Danubio aparecen varios protagonistas que
alteran la existencia de los bizantinos:
A)
Los Eslavos: Extienden sus
imprecisas fronteras al norte del Danubio, se trata de una ocupación del
terreno en profundidad, de signo más bien pacífico que se caracteriza por el
avance progresivo y sistemático hasta alcanzar un obstáculo insalvable.
La presencia eslava es muy difícil de
cuantificar, pero se plantea la hipótesis de que penetraron en los Balcanes y
pudieron llegar hasta el Egeo. Este es un tema muy debatido, ya que si así
fuese, la presencia de sangre eslava sería importante entre los actuales griegos.
La consecuencia es que el problema eslavo
será continuo para los bizantinos que tratarán de poner un freno al pacífico
avance de los eslavos intentando proceder, además, a su aculturación,
ofreciéndoles las estructuras políticas y religiosas capaces de sedentarizarles
y de consolidarles fuera de las fronteras del Imperio Bizantino.
A mediados del siglo IX (855), se ha
consolidado en el corazón de Europa, en unos territorios muy difíciles de
limitar, situados en la Panonia (Hungría), ocupando el arco carpático, la primera formación política eslava,
conocida como la Gran Moravia. Siguen
siendo paganos y están sometidos a las presiones de los bizantinos por el sur y
de los restos del Imperio carolingio por el noroeste. La frontera entre Oriente
y Occidente, una vez que Carlomagno expulsó a los avaros de la Panonia fue Salzburgo que será, además la capital
religiosa. La Panonia queda libre de control, circunstancia que aprovechan los
eslavos para instalarse en ella.
La construcción de la Gran Moravia se hace bajo los presupuestos
tradicionales de la pagana tradición eslava. La fuerte presión de los germanos
desde Salzburgo, tanto militar como religiosa, aconseja a los príncipes de la
Gran Moravia y, concretamente, a Ratislao, “pedir una embajada militar y
religiosa a Constantinopla”.
El emperador Basilio manda desde Tesalónica
a Cirilo y Metodio, personajes de alto nivel intelectual que tienen además la
virtud de conocer la lengua eslava. Cirilo y Metodio son bien recibidos y
empiezan una labor de evangelización que se desarrolla en dos campos:
a)
Campo
Cultural: Traducen la Biblia al eslavo, y para hacerlo, utilizan una adaptación
del alfabeto griego, será el “alfabeto
cirílico”.
b)
Campo
religioso y administrativo:
La primera cristianización se va a
proyectar en toda el área oriental, principados rusos (Kiev). Las áreas de
cristianización romana, aculturaron a sus zonas con el alfabeto latino.
Metodio y Cirilo propugnan la creación de
sedes religiosas capaces de expandir la religión cristiana en nombre del
emperador de Bizancio y con el visto bueno de Constantinopla.
Para evitar que se produjese una “situación
especial”, el Papa llama a Roma a Cirilo y Metodio y se les alienta a seguir su
labor. El pontificado no tiene objeciones a que continúe la evangelización en
“griego”. Metodio, con el nombre de Constantino, es nombrado Obispo de la
Panonia, siendo autorizado a crear sedes episcopales. El obstáculo lo pondrán
los príncipes germanos, empeñados en realizar la evangelización eslava desde
Salzburgo y en lengua germana.
A la muerte de Metodio, su labor desaparece
obstaculizada por los alemanes que incluso envían una embajada a unos posibles
aliados aparecidos por la frontera del Tanais, de lengua finesa e instituciones
y cultura esteparia, muy próximos a los turcos, son los magiares que, capitaneados por Arbad, entran a finales del
siglo IX en la Europa Central y hacen saltar en pedazos la Gran Moravia. Es el
final de las pretensiones cristianizadoras de los bizantinos.
Los magiares se sitúan en la Panonia donde
durante medio siglo se dedicaron a “compensar” a los alemanes provocándoles
hasta el año 960 toda clase de destrucciones. En torno al milenio, se han
convertido en una monarquía cristiana.
B)
Los Búlgaros: El norte del Mar Negro
corresponde al los Búlgaros que tienen la pretensión de llegar hasta la Tracia
por sus condiciones ”frumentarias”.
Los intentos de recuperar tierras de Anatolia por parte de los bizantinos están
movidos por las siguientes razones:
a)
Recuperar
terrenos que habían sido de Bizancio anteriormente.
b)
Para
conectar con las rutas económicas del
Oriente. El puerto de Tremisonda (Mar Negro), recibe rutas caravaneras
desde Asia, desde donde vienen los “productos
ricos” (poco peso y alto valor), con los que Bizancio hace de intermediario
con Occidente.
A caballo sobre el Cáucaso, estaba el
pueblo armenio, de religión cristiana (separado por contar con su propia
jerarquía eclesiástica), y magníficos guerreros (tanto que bizantinos y
musulmanes insistieron en incluirlos en sus ejércitos). Bizancio pretende
extenderse por allí para controlar las cabeceras de los ríos Tigris y Eufrates.
El intento de cristianización del pueblo
búlgaro, chocó con la resistencia enconada de un pueblo belicoso y militarista
El año 1014, acaba el I Imperio Búlgaro.
RELACIONES ENTRE ROMA Y CONSTANTINOPLA
Las relaciones entre Roma y Constantinopla, pasaron por
diferentes etapas:
1)
Ya
no hay razones de carácter dogmático que las separen, las razones son litúrgicas y disciplinarias. Será la
cuestión del rango y del prestigio la que incida más en el distanciamiento
entre Oriente y Occidente, en Bizancio no hay ningún brote herético digno de
consideración política.
2)
Aparecen
ahora unos personajes que van a dar mucho trabajo en Occidente, los vogomilitas, herejía dualista de
influencia persa que se ha iniciado en Armenia, ha descendido a los Balcanes en
torno al milenio y por sendas no muy bien conocidas llega al mediodía de
Francia donde se da a conocer como “herejía
albigense”.