INTRODUCCIÓN
El
final de lo que hemos convenido en llamar Alta Edad Media va a ser un período
caracterizado por la cantidad y profundidad de los cambios que se van a
producir en todos los órdenes de la vida de los seres humanos, aunque hay una
serie de factores que aparecen a los ojos de los historiadores como más evidentes:
*
De una situación demográfica de índices bajos, se pasa a
una demografía en desarrollo,
llegándose casi a la superpoblación de algunas zonas.
*
De una economía en contracción,
se pasa a una economía en expansión.
*
De una economía de
subsistencia, se pasa a una economía
de mercado, monetaria y de gran radio de acción.
*
De una economía de
autoconsumo, se pasa a una economía
de producción que se aproxima al concepto de economía industrial.
*
De una economía de signo
primario (agrícola y ganadera), se pasa a una economía en que los sectores secundario y terciario empiezan a adquirir
importancia.
A finales del siglo XIII, el proceso ha culminado de tal
forma que empieza un período de regresión que dará lugar a la terrible crisis
del siglo XIV.
Desde el punto de vista ideológico-cultural, también se pasa
de una etapa de sombras durante la Alta Edad Media, a una etapa de luces en la
Plena Edad Media, para volver a sufrir una nueva etapa de crisis, sobre todo de
valores, en la Baja Edad Media.
El Factor
Demográfico, como hemos dicho, varía desde un índice muy bajo durante
la Alta Edad Media a la casi superpoblación de la Plena Edad Media.
*
Causas:
Este cambio se produce por la combinación de dos factores:
a)
Aumento
en la producción que permite alimentar mejor a la creciente población.
b)
Disminución
de guerras y matanzas indiscriminadas, incluyendo en éstas últimas a las
terribles epidemias de peste.
*
Consecuencias:
El aumento demográfico fue capaz de aportar
mano de obra al abanico de posibilidades de producción y progreso y así
salir del estancamiento altomedieval.
El
desarrollo económico (al igual que las contracciones económicas), se produce
siempre en espiral. La actividad agrícola en este período no puede ser
explicada sin una transformación
industrial de gran envergadura capaz de ofrecer soluciones nuevas a
problemas viejos mediante el concurso de mano de obra capacitada que solo una
agricultura en desarrollo podía proporcionar.
LAS BASES DEMOGRÁFICAS
Como ya se ha dicho, se constata un considerable aumento de
población:
*
En la época de Justiniano (527 - 565): La población europea alcanza los índices más bajos. Según
Procopio, los ejércitos de Justiniano avanzan llevando la muerte, no solo a
punta de espada, sino también porque es la peor época en cuanto a plagas de peste. Las guerras provocan
una serie de calamidades en la población (desnutrición, etc.) que llevan a los
individuos a ser blanco fácil de pandemias.
*
Tras Justiniano:
Europa Occidental comienza a recuperar lentamente la salud fundamentalmente
porque faltan los grandes azotes de peste.
*
Con el paso de los siglos, hasta
alcanzar el año 800, Europa va a recuperar una estabilidad política en la que se
superan las grandes invasiones y lentamente se recupera la paz, la producción
agrícola, la alimentación de las poblaciones y su resistencia a las
enfermedades, van a hacer que las pestes
no vuelvan a aparecer hasta el proceso que acaba con la gran peste de 1348.
*
En torno al 800 se han ido consolidando varios poderes políticos que proporcionan la
estabilidad suficiente para ir frenando la violencia. Ya en el 800 podemos
encontrar atisbos de recuperación demográfica y económica en ciertas áreas
(Valles del Sena y del Ródano) y, aunque la documentación no es extrapolable a
otras zonas, también es cierto que habrá documentación que se habrá perdido.
Las
recuperaciones demográficas y económicas que son tan evidentes propician la
radical transformación de las sociedades europeas:
*
De sociedades asediadas (1ª y 2ª invasiones), pasan a
ser sociedades colonizadoras y expansivas, que se proyectan más allá de sus fronteras naturales, cuya expresión máxima
fueron las cruzadas o la Reconquista y repoblación de la Península Ibérica.
A partir del 800, el Este de Europa también se ve proyectado más
hacia el Este (Drang nach osten = Marcha
germana hacia el Este). Avance de los germanos más allá del río Elba, sobre
sus vecinos eslavos propiciado por la creación de las Marcas del Este por Carlomagno y que creó tales resentimientos que
han estado en el trasfondo de las guerras mundiales.
Este proceso solo puede explicarse desde una situación de
recuperación demográfica y económica
*
En torno al año 1000 se produce el cambio de signo y ya se perciben todas las características que
permiten augurar el progreso.
Existen también circunstancias además de las político
militares que hacen avanzar al mundo cristiano frente a un retroceso de los
otros mundos (Islam) que hasta ese momento habían dado muestras de vitalidad.
En el Sur del Mediterráneo (áreas ocupadas por el Islam) ha
habido un retroceso demográfico muy sensible ¿Por qué?
*
Una pulsación climática favorable a Europa Occidental y
desfavorable para el Sur del Mediterráneo. En torno a 700 - 800, empiezan a
subir las temperaturas, lo que favorece al área nórdica y propicia allí un
aumento demográfico.
*
Ya en la Plena Edad Media se produce un aumento de temperaturas
que perjudica al Sur del Mediterráneo:
*
Proceso de desertización.
*
Disminución de los recursos económicos, sobre todo, agrícolas.
*
Disminución de los niveles de natalidad.
Estamos,
en cualquier caso, en una etapa
preestadística (caracterizada por la
ausencia de estadísticas) en la que no es posible realizar seriaciones
fiables. Solo tenemos números aislados de sectores concretos y áreas
determinadas. Respecto al clima, no conocemos más que las consecuencias pero no
conocemos la relación entre sus factores componentes, temperatura y humedad.
La
Arqueología nos va ofreciendo cantidades de datos, las fuentes literarias, siempre
subjetivas, lo son aún más con respecto al clima.
La mejora de la climatología influirá en todos los aspectos
así, en Europa, junto a las ventajas ya citadas hay que destacar la influencia
positiva en la navegación y en las comunicaciones
en general.
Los
escandinavos realizaban desde el siglo VII expediciones hacia el Sur (Wikingos)
o a través del Báltico (Varegos). Al alcanzar la Plena Edad Media, la
navegación por el Mar del Norte y por el Atlántico Norte se hace más fácil, los
normandos van a llevar sus experiencias
marineras hacia el Oeste y hay noticias de su presencia en Groenlandia
(Greenland = Tierra verde), y en la península del Labrador, es decir, llegan a
América. Esto solo sería posible en un período de bonanza en que se ha
producido un retroceso de los hielos que permita la navegación por esas aguas y que Groenlandia se llame tierra verde.
Este retroceso de los hielos está documentado en los
glaciares europeos, proceso que se interrumpe en el tránsito del siglo XIII al
XIV en que se produce otra pulsación
climática. Sabemos que hay un enfriamiento del clima, sin que podamos
valorar la combinación de sus componentes (temperatura y humedad), pero hay
noticias literarias del adelantamiento de las fechas de helada en el Báltico y
el Atlántico Norte.
Se interrumpe la comunicación de los escandinavos con sus
colonias de Groenlandia y Península del Labrador que debieron degenerar por
falta de contacto con su metrópoli.
Tenemos noticia de que se sucedieron años de sequía con años
de intensas lluvias que, en ocasiones, fueron catastróficas. Convulsiones del
clima que serán calamitosas para el Norte de Europa, a pesar de que se ha
introducido una variedad de cereal más resistente y que existía una red de
comunicaciones que permitía suministrar a las zonas que habían perdido sus
cosechas.
El desequilibrio entre producción y necesidad de la
población, en un momento de explosión demográfica, dará lugar a un nuevo
proceso de desnutrición poblacional que culminará con la crisis profunda del
siglo XIV y su terrible peste de 1348.
LA EXPANSIÓN AGRARIA: LOS AVANCES ROTURADORES Y LOS
NUEVOS APORTES TÉCNICOS
La pulsación climática, con ser importante, tuvo que ser un
elemento más a considerar, y por si misma no pudo garantizar un aumento
productivo para alimentar una población cada vez más abultada, más aún si
consideramos que partimos de una situación de carestía con una población
infraalimentada.
Fue necesario que cambiaran los mecanismos productivos, los historiadores hablan de una “auténtica
revolución tecnológica” de la que resaltaremos su proyección sobre la agricultura:
1.
Un
nuevo reequipamiento agrícola de Europa: Que pasa a trabajar la
tierra con aperos de labranza metálicos abandonando los aperos de madera. No
quiere esto decir que no se utilizasen los metales, lo que ocurre es que no
había población suficiente para extraer más cantidad que permitiera utilizarlos
para algo más que para fabricar armas. Un pequeño repunte agrícola permitió
aportar esa mano de obra y extraer el suficiente metal para utilizarlo en la
agricultura (arados, hoces, guadañas, azadas, etc.)
*
Los arados de metal conseguirán surcos mucho más profundos que
serán vitales para los suelos profundos de la Europa Central y Nórdica.
2.
Los
Aparejos del Caballo: El mundo antiguo y el altomedieval, enjaretaron mal a los
animales de tiro, ya que colocaron el correaje en el punto más alto y el punto
de sujeción casi en el cuello de los animales que, de esta forma, iban mal
oxigenados perdiendo fuerza para tirar de los pesos. El caballo no se utiliza
para tirar de carros de carga.
En Oriente primero y después en Europa Occidental se experimenta
otro sistema. El correaje baja significativamente y el punto de sujeción se
instala en el pecho del caballo. A partir de ese momento, el caballo también se considera animal de tiro.
*
Tira de carros pesados.
*
Tira de arados.
El caballo se convierte, de esta forma, en el “animal estrella” de la Edad Media.
A
esto hay que añadir una gran novedad, tras las experiencias llevadas a cabo en
el siglo IX , se constata que después del
milenio los caballos están herrados, antes del siglo IX no hay testimonios
ni arqueológicos ni artísticos de la existencia de herraduras. Se ha encontrado
una herradura asociada a un estrato del
siglo VI, pero se considera que es una alteración postdeposicional del citado
nivel.
A partir del año 1000 todo el occidente
europeo tiene herraduras para sus caballos y se han multiplicado las herrerías a lo largo de los caminos. Esto
posibilita el empleo del caballo para los transportes y las comunicaciones.
A partir del milenio aparecen los estribos que tienen mucha
importancia para el caballo considerado como montura (no animal de tiro).
Habían existido algunas experiencias anteriores de utilización de estribos
(correas colgando de las monturas), en la India (argollas para meter el dedo
gordo) que se demostraron inoperantes en la Europa central y del norte.
Se sospecha que el estribo sería aportado por alguno de los grupos migratorios porque, las miniaturas altomedievales en que
aparecen los cuatro jinetes del
Apocalipsis aparecen aún con sus caballos ensillados, sus armas y sin estribos.
La consecuencia de esta forma de montura (sin estribo) es la fragilidad del
jinete sobre el caballo que le obliga a utilizar el siguiente armamento:
*
La espada pequeña.
*
Los arcos que se disparan desde la montura.
*
Lanzas sobre las cabezas.
A partir de a introducción de los estribos
aparece la nueva forma de combate propia de la Plena y Baja Edad Media que se basa en la caballería pesada. El caballero puede asentarse en la silla y apoyarse en los estribos formando una unidad
con su cabalgadura sobre la que se asienta con mucha más firmeza.
Progresivamente se impone lo que se ha dado
en llamar “Nueva esgrima de la lanza”,
consiste en variar decisivamente la empuñadura de la lanza que ahora se enristra debajo del brazo.
El
caballero, armado con una lanza cada vez más gruesa se convierte en un arma terrible para la infantería o la
caballería ligera.
Esto no quiere decir que se abandonara la
tradición de la caballería ligera, al contrario, los musulmanes, por ejemplo,
la utilizarán constantemente dando lugar al vocablo “jinetes” como sinónimo de caballería ligera. Antiguos “cenetes” del norte de África vinieron
como mercenarios de Abd-al-Rahman III
El Poema del Mío Cid recoge esta novedad
armamentística cuando hace la mención de que los caballeros que acompañan al
Cid, “enristran las lanzas”.
Los “Torneos” pueden organizarse gracias a la nueva esgrima de la lanza. El torneo tiene como
objetivo tratar de descabalgar al contrario mediante un golpe de lanza o romper
la lanza contra el cuerpo del adversario, no había intención de herir al
contrario pero, aún así, eran muy peligrosos.
Las novedades tecnológicas en los équidos,
permitieron introducir novedades, cada vez más evidentes, en la distribución
del hábitat en la Europa occidental.
La posibilidad de aplicar los équidos al
trabajo del campo y al transporte de los campesinos, contribuyó a variar la
distribución de la población al permitir a los campesinos residir a distancias
muy superiores de las tierras de labor.
Ello permitió la sustitución progresiva de un hábitat disperso por un hábitat
condensado, lo que redundó en ventajas para la asistencia campesina, para
la educación y para el comercio y la industria.
3.
El
Arado Pesado de Ruedas: Junto a las ventajas que proporciona
el empleo de los équidos, hay que hablar de un elemento aún más renovador. El Arado Pesado de Ruedas que será un
instrumento complicado compuesto por tres elementos: La reja tradicional, la
reja chata y la vertedera. Estos tres elementos irán acomodados sobre lo que se
llama cama o eje paralelo al suelo.
Es un aparato de labranza muy complicado y
caro pero que, en todo caso, benefició
extraordinariamente a los campos agrícolas del norte.
El
arado tradicional del sur, de una sola reja, abre surcos de, a lo sumo, 30 cm.
Siendo útil en tierras donde el exceso de agua no constituya un problema. Los
campos se araban longitudinalmente y, en
ocasiones también transversalmente dando lugar a cuadrículas.
Los valles aluviales del norte tenían tierras
más profundas y en muchos casos empantanadas, el arado tradicional era aquí
inoperante.
Los romanos ya fueron conscientes del
problema y, para favorecer el drenaje, experimentaron con arados más pesados
pero no tuvieron éxito.
Será en la Alta Edad Media (no sabemos
donde ni cuando) cuando aparezcan los primeros síntomas de revolución, un armatoste muy pesado, muy complejo y
equipado con ruedas que resultó eficacísimo para los terrenos del norte de
Europa.
*
Disponía de una reja metálica poderosísima que penetraba en el
suelo perpendicularmente, abriendo un surco en profundidad en función de una extraordinaria potencia de tiro.
*
Una reja muy pequeña y chata.
*
Una Vertedera oblicua que tiene la misión de echar la tierra a un
lado.
Las consecuencias de usar el Arado Pesado de Ruedas van a ser las siguientes:
a)
El
surco es mucho más profundo, lo que favorece el drenaje.
b)
El
surco es disimétrico (inclinado siempre al mismo lado) para favorecer la circulación
del agua.
Este nuevo armatoste necesita multiplicar
la fuerza de tiro, así aparecen arados tirados hasta por cuatro yuntas de
animales, bueyes primero y caballos después, es decir, se necesitaban hasta
ocho animales para poder usarlo. Este hecho va a suponer una transformación radical de las operaciones de
labranza:
*
Estos instrumentos no permiten roturar tierras cuadradas, los
campos se araban longitudinalmente por la dificultad que entrañaba darle la
vuelta al conjunto.
*
La desaparición de tierras cuadradas y su sustitución por tierras
alargadas es claro síntoma de la aparición de estos arados.
El paso de dos a seis u ocho animales de
tiro necesarios para mover estos arados significó un profundo cambio mental de los campesinos. Un campesino no podía
mantener a ocho animales por lo que se hizo necesaria la formación de “Cooperativas Agrícolas” bien espontáneas o bien encauzadas por los
señores feudales.
La consecuencia es que las tierras se labran de forma comunitaria reduciendo al máximo un
esfuerzo que, en razón de las novedades técnicas, debe ser mayor físicamente.
Para trabajar comunitariamente, es
necesario proceder a la destrucción de los mojones que indican la parcelación
anterior. Se pasa a una situación de “Campos
abiertos”.
Como todo va vinculado a una nueva fórmula
productiva, los campos comunitarios se dividen en tres “hojas” que se
utilizarán para:
a)
Siembra de Invierno.
b)
Siembra de Primavera.
c)
Barbecho.
Significa reducir a 1/3 la superficie improductiva frente a la rotación bienal altomedieval que
mantenía ½ de tierras improductivas.
La
introducción de las leguminosas, favoreció los cultivos de primavera, especialmente
la lenteja que tiene dos ventajas:
a)
Fijan
el nitrógeno (no agotan el suelo).
b)
Abren
el abanico de productos aptos para el consumo sobre todo a la baja sociedad aportando proteínas.
La dieta alimenticia de la sociedad europea se enriqueció
considerablemente aumentando sus defensas frente a enfermedades y plagas.
La sociedad europea va a introducir el consumo de pescado,
sobre todo de río, aunque no con demasiado éxito, van a aparecer
piscifactorías.
El progresivo desarrollo de las sociedades europeas, hace que
éstas empiecen a tener excedentes agrícolas con lo que se va a recuperar la ganadería que, además, puede pastar en las
tierras de barbecho estercolándolas espontáneamente, solucionándose así otro de
los problemas habituales de los campos, la falta de abono
La aplicación de este conjunto de técnicas de cultivo, en un
momento en que la espiral aparecía de signo favorable, hizo que El rendimiento
de los campos se llegase a multiplicar por cinco. El campesino debió pasar de una mentalidad individualista a una
mentalidad más amplia de signo colectivo que propiciaría el trabajo en
común y la utilización común de las nuevas técnicas
Muchos grupos pretenden hacerse con la “paternidad” de estos
cambios de técnicas y de estructuras, especialmente eslavos y germanos:
Los eslavos pretenden
que fueron ellos los que sacaron mayor provecho a estas técnicas ya que ellos
ya tenían la tierra como patrimonio
comunal.
Las tribus eslavas se asentaron en función de una política de
contención ejercida al sur por los bizantinos y al oeste por los germanos.
Antes eran nómadas agricultores que cultivaban la tierra por el sistema de
enriquecerla mediante el fuego y tras explotarla hasta agotarla, marchaban en
busca de tierras nuevas.
Reclaman la paternidad
del arado pesado de ruedas que pondrían en funcionamiento ya que no tendrían que transformar ninguna
estructura agraria porque eran de tradición comunitaria.
El panorama de la Europa Central y Occidental cambia
enormemente.
Siguiendo a Duby, podemos afirmar que a lo largo de la Alta y
Plena Edad Media, se produce un gran aumento de roturaciones, se ensanchan las
tierras cultivadas a costa de bosques, zonas pantanosas e incluso del mar.
Este proceso roturador
se va a producir en tres fases:
a)
Roturación de las tierras marginales: Son las que están
adyacentes a las tierras que ya están en cultivo, es una roturación espontánea que no exige más que talar unos metros de
bosque, por ejemplo.
b)
Roturaciones Intercaladas: Ya no se ensanchan
las tierras inmediatas sino que se crean
nuevas zonas de cultivo alejadas de los primitivos focos. Se trata de
operaciones complejas que exigen desembolso económico y acumulación de
esfuerzos. Este tipo de roturaciones, por tanto, no son, por lo común,
espontaneas sino que exigen la intervención organizativa de una institución
dentro del marco feudal:
*
Institución monástica: Especialmente los monasterios
cistercienses.
*
Colonización
señorial.
c)
Grandes esfuerzos de recuperación de
tierras: A
base de grandes obras con drenajes, construcción de muros, tabiques, etc.
En
este proceso de ocupación de tierras, se llega durante la última década del
siglo XIII a alcanzar lo que se llama “tierras
repulsivas” definidas así porque el esfuerzo que se hace para cultivarlas
no es rentable en absoluto. De esta forma, se rompe la espiral de progreso en
que el aumento demográfico iba acompañado
por un incremento en la producción. Se comienza un declive productivo que
acabará mostrando a los hombres del siglo XIV el espectro de las hambrunas y la crisis.
El proceso de roturaciones y de colonizaciones ha quedado definitivamente cortado en el siglo XIV y
para crecer se hará necesario conquistar
nuevas tierras.
Quedan por considerar algunas cuestiones más:
Los excedentes de mano de obra agrícola se pudieron aplicar
al comercio y a la industria.
En la Plena Edad Media se dan estas características:
*
Paso de una economía de signo natural a una economía monetaria.
*
Paso de una economía de círculo de corto radio a una economía más
amplia o de círculo de gran radio.
LA CIUDAD MEDIEVAL. DEL REPLIEGUE A LA EXPANSIÓN
El marco de la Europa Occidental y Central se modifica creándose una red de ciudades muy tupida que va tomando cuerpo acabando en la Baja Edad Media por dominar todo el
espacio, espacio en el que ya se puede diferenciar claramente entre ámbito rural y ámbito urbano.
Europa se reintegra al ámbito cultural del Mediterráneo en el
que las ciudades habían protagonizado
todos y cada uno de los movimientos de progreso desde tiempos antiguos.
Será el mundo urbano el que se encargará de acaudillar todos los movimientos de
progreso en todos los sentidos. Las ciudades serán el eje de la vida económica,
cultural y, por supuesto, política.
Progresivamente se reconstruye un sistema de ocupación del
espacio que, en términos pomposos se llama “Renacimiento
Urbano”. Todo esto es posible gracias a todos los cambios habidos en el
mundo agrícola estudiados anteriormente.
La “Trama Urbana” recompuesta, organiza una serie de actividades industriales y mercantiles que
tienden por sí mismas a reafirmar el proceso de urbanización (nuevamente la
espiral de progreso).
El contraste de los mundos de la Temprana Edad Media y los de
la Plena Edad Media es evidente, de un mundo urbano reducido en la primera, a
un mundo urbano en que las ciudades han consolidado su posición, hay una diferenciación
de espacios entre los ámbitos urbano y rústico (murallas), hay construcciones
emblemáticas (catedrales) y existen un comercio y una industria desarrollados,
ciudades que son el eje de la vida militar. El contraste es evidente. Han
pasado 1000 años que han resultado decisivos para la modificación del espacio.
Un cambio que ha sido mucho más acusado en la Europa Occidental
que en otros ámbitos. El mundo Islámico no padeció el proceso de ruralización,
al contrario, potenció el mundo urbano.
Las ciudades bizantinas tuvieron un papel esencial en la
ordenación del Imperio.
Donde hubo auténtica ruralización fue en el mundo cristiano,
en la Europa Occidental y Central, donde se produjo un hundimiento de los
esquemas urbanos, debido quizá a los siguientes factores:
a)
La
presencia del Imperio Romano había sido menos duradera y profunda. Ej. Las
Islas Británicas y el mundo germánico al este del Rin.
b)
La
acción destructiva de las invasiones que habían quebrantado los esquemas
tradicionales de ordenación del suelo (destruyen vías de comunicación, arrasan
ciudades, destruyen el comercio, etc.).
c)
En
estas circunstancias, se producía el abandono de las ciudades o el “encastillamiento de grupos urbanos”.
LA TESIS DE PIRENNE Y SUS MATIZACIONES
En vista del contraste marcado entre el mundo europeo y el
mediterráneo, han surgido una serie de teorías para resolver el problema del resurgimiento de las redes urbanas.
Tesis de Henry Pirenne:
La situación de la Alta Edad Media Occidental y Central,
caracterizada por una marcada ruralización del espacio y un empobrecimiento
económico, se va superando progresivamente gracias a la agilidad de unos comerciantes buhoneros que de forma individual y con muy pobres medios ponen en comunicación distintos ámbitos de este mundo europeo tan empobrecido. Son los que progresivamente van abriendo
las nuevas rutas y estimulando nuevas necesidades económicas que a su vez
estimulan la creación de excedentes de producción.
Estos buhoneros que Henry Pirenne localiza en las fuentes
hagiográficas donde se les llama “pies
polvorientos”, terminan por buscar sedes fijas para sus actividades en las
proximidades de los núcleos de población más aparentes (proximidades de un
monasterio con abundante población alrededor, proximidades de una antigua civitas, etc.). Así se van formando los “Burg” o concentraciones de individuos
dedicados a actividades de los sectores secundario
y terciario (comercio y servicios). Ellos son los que van a cambiar las
estructuras del mundo antiguo y van
ideando las estructuras del mundo Plenomedieval.
Según Pirenne, había una especie de dicotomía entre el mundo
Altomedieval con el nuevo mundo urbano, mercantilista y con vocación de
progreso. Pirenne recuerda la máxima de que “El
aire de las ciudades hace libres a los hombres”.
La tesis de Pirenne fue inmediatamente contestada desde
varios ámbitos, sobre todo geográficos. Pirenne habría seguido el modelo de
formación de ciudades de su propio entorno (desembocadura del Rin), implantándolo con excesiva alegría al
resto de Europa.
Ya a partir de 1950 hay estudios regionales y abundante
bibliografía estudiando el origen de las principales ciudades europeas. El
estudio pormenorizado de estas áreas ha llevado a matizar la tesis de Pirenne.
Tesis
de Barel:
Supuso una revisión en profundidad de los
presupuestos de Pirenne. Barel afirma que, en la mayor parte de los casos, la
aparición de ciudades nuevas se debió a
la iniciativa y el esfuerzo de las autoridades feudales, laicas o eclesiásticas que vieron que la reanimación de núcleos urbanos les podía proporcionar
mayor rentabilidad. Son los propios monasterios los que estimulan la formación
de núcleos urbanos, en otras ocasiones son los “señores” laicos los que ofrecen privilegios a los futuros habitantes urbanos. Ej. Ciudad Rodrigo,
Ciudad Real, o el caso más espectacular de la ciudad de Lübek, protegida por
nobles alemanes y finalmente por el propio emperador.
Así, en la mayor parte de los casos, las ciudades surgen
dentro del esquema feudal de la época.
El modelo urbano que tenemos es el modelo actual,
caracterizado por unos rasgos urbanísticos claros, sin embargo, se impone la
utilización de criterios nuevos capaces
de calibrar y valorar la importancia de las ciudades.
Los nuevos criterios de valoración se centran en las funciones que ejercen los núcleos de
población, de manera que una población será más importante cuantas más
funciones realice y las realice con mayor brillantez y con mayor radio de
influencia. Así, tendremos como principales funciones:
1)
Funciones político-administrativas: Ej. Madrid tendrá
más que Sevilla que a su vez tendrá más que Jaén que solo tiene funciones
administrativas.
2)
Funciones de índole comercial: En ellas lo que
mide la importancia es el radio de acción, generalmente medido por la expansión
de su moneda. El mundo europeo contempla la extensión progresiva de esos
tentáculos económicos ya que las ciudades organizan
económicamente su entorno. Ej. El ámbito económico de Segovia llegaba hasta
el Tajo, era de primer orden.
3)
Función de ordenación social: Íntimamente ligada
a la anterior la ciudad contribuye a la creación de una nueva clase, la clase media.
4)
Funciones religiosas: La ejercen los
centros espirituales del momento y pueden ser las sedes episcopales o sedes
monásticas de prestigio. Santuarios de prestigio que atraen la atención de
peregrinos venidos de lejos. Ej. Santiago de Compostela. En este sentido,
Madrid no tenía ninguna importancia.
5)
Función Militar: La articulación
militar del espacio en una época como la Edad Media, merece una consideración
aparte. Algunas redes urbanas proceden de un movimiento de encastillamiento que
si fue negativo para ellas en la Alta Edad Media, ahora puede ser positivo como
punto de partida de un crecimiento paulatino. Ej. Madrid que creció en torno a
su Alcázar.
6)
Función cultural, artística e incluso
lúdica: Esta
función, de gran peso en la época actual, ya comenzó a desarrollarse en la Edad
Media. Las ciudades medievales demostraron hasta que punto ese hábitat concentrado
y mejor ordenado podía incrementar la
calidad de vida de sus habitantes.
Las ciudades fueron capaces muy pronto de competir con el campo en
la creación de “estudia” (colegios),
fermento de las futuras universidades. La Alta Edad Media había mantenido la
tradición de la cultura antigua en los monasterios (en el campo), ahora van a
ser las catedrales las que recobran un primer puesto en este itinerario de
creación de centros de estudio, formación e investigación.
A partir de la Plena Edad Media, las ciudades son los focos de la cultura occidental y, al mismo
tiempo, las ciudades se comportan como animadoras de la vida colectiva, atraen
viajeros de todas partes, deslumbrados por todas las funciones que las ciudades
desempeñan..
Esta atracción de gentes, propicia que las ciudades se conviertan
en las principales atracciones de la época, fiestas,
espectáculos que escandalizan a los moralistas que las conceptúan como
sedes de todas las perversiones y vicios (en parte con razón pues las ciudades
serán los focos de propaganda de los movimientos heréticos). La oposición entre
campo y ciudad, será para ellos la oposición entre bien y mal, entre antiguos
valores y nuevas perversiones
Con todo esto, se nos van a formar unos nuevos criterios que
permiten liberar a la ciudad de esa imagen que tenía desde tiempos
helenísticos. La ciudad es ahora una
simple agrupación humana capaz de desempeñar una serie de funciones. Las