INTRODUCCIÓN 

CONCEPTO DE EDAD MEDIA Y SU EVOLUCIÓN 

Es el tiempo transcurrido entre el fin del Mundo Antiguo y lo que a partir del Renacimiento se llamó Edad Moderna. (Fin que, como he dicho en la Presentación, debe darsele por fecha la Caída del Imperio Romano de Occidente, y se hace extensible a la Historia Universal en la medida que tarde o temprano la Resurrección de la Civilización como Europa Cristiana habría de afectarle a todas las naciones del Planeta. El Fin es referido, por tanto, a la Civilización que venía haciendo su camino desde Mesopotamia a Roma, y perece bajo el peso de una invasión descontrolada y de proporciones colosales. Y de aquí que, punteando esta lógica, se entienda que este Fin del Mundo Antiguo tratado se ciñe exclusivamente a la Europa Antigua, ¿o acaso en las Américas, en el Lejano Oriente y en las Africas puede localizarse un proceso-acontecimiento-fenómeno de trascendencia tan vasta y a la vez tan particular? ¿Acaso la China, la India y la América Central -por no perdernos en demagogia- experimentan este "Fin del Mundo Antiguo"? ¿No llega el resto del mundo a la Edad Moderna tal cual existieron antes de la Caída del Imperio Romano? ¿Qué le hace suponer a nadie que la Era Medieval y sus Edades fueron ley general y no fenómeno particular? Esto insistiendo, pero no machacando, porque habrá tiempo, sobre la idea expuesta antes, el concepto de Historia Medieval Universal como entelequia fabricada por la mediocridad intelectual de historiadores establecidos en un prejuicio retórico, superior a sus juicios críticos, contra el Cristianismo, al que, increíblemente, algunos llegaron a culpar de ser el autor de las edades medievales, asumiendo en defensa de sus posiciones la increible teoría derivada de ser el Cristianismo la causa de las Invasiones bajo las que cayera el Imperio Romano. Hipótesis que no sueltan a las claras pero se deduce de su retórica, dado que culpar a la Iglesia Catolica de las tinieblas de las edades medievales es afirmar que Ella fue la causa. El sentido peyorativo que desde el XVI se forjan los historiadores del Medioevo es una incongruencia, y sobre todo es el discurso del imperialismo patético de quienes, como Gibbon, echaban de menos los buenos tiempos de la esclavitud, del Derecho de la Fuerza del Imperio como Ley de Civilización, etcétera).

Debate historiográfico (feudalismo)

El primero en usar el término Edad Media fue Giovanni Andrea de Bossi en 1469, “Media Aetas”, “Médium Aevum” y ya con un sentido “peyorativo”. (El Renacimiento, verdadera bisagra entre dos estadios definitivos de la Civilización Cristiana Europea, la Era Medieval y la Era Moderna, comenzó a contemplar el Pasado desde su Futuro, cometiendo el error de quien somete a juicio al niño desde la adolescencia o al adolescente desde la madurez. Ciertamente las cosas de niño mueren con el niño. Y las del adolescente con el adolescente. Pero detenerse a juzgar las etapas previamente vividas, y cuya consecución, en este caso la Medieval, fue tan poderosa como para dar a luz el Renacimiento, es un error de juicio. Las cosas son como son y si pudieran ser de otra forma cabría el juicio respecto a la naturaleza de la elección, pero nadie elige nacer chupando teta, ni nadie eligió tras el Imperio Romano la Reedificación desde las ruinas. Vino, sucedió y supervivientes y vencedores, unidos en un mismo estrato de Civilización por el Cristianismo, hizo lo único que estaba en sus manos: comenzar de nuevo, partir de cero, arrancar motores, luchar contra la adversidad y soñar con un futuro donde la Ley sería la del Derecho. Quienes desde el renacimiento miraron atrás con desprecio por aquellos tiempos de "época oscura comprendida entre dos épocas de esplendor cultural (la Edad Clásica y la Edad Moderna)" hicieron uso de una mediocridad intelectual sorprendente en un periodo de genialidad tan fértil. Mediocridad que viene avalada por el facto vero de no haberse atrevido el genio, y no por miedo, a demonizar unos tiempos en los que difìcilmente se le dejó a Europa elección entre algo bueno o algo mejor, o algo malo y otra cosa peor. Pero la mediocridad es una de esos defectos que viviendo a la sombra de la adulación de ególatras perturbados acaba por abrirse camino y hacer sonar el eco de su inspiración absurda entre las gargantas de los siglos.)

El Siglo XVI: Walt, Welser, etc. Los artistas tienen un concepto negativo de la Era Medieval y llaman por primera vez “arte gótico” como oposición a “arte romano” el arte propio de las edades medievales, afirmando sin el menor pudor que "las edades medievales trajeron la destrucción del arte clásico y la decadencia". (Vemos, pues, cómo se culpa al efecto de ser la causa de una consecuencia cuyo origen vino en la causa de la que el Medioevo fue su efecto. Error lamentable que no siendo historiadores ni siquiera cultivadores de la Memoria del Género Humano como Conocimiento de Patrimonio Universal, no tenía por qué esperarse de los artistas del XVI otra cosa; el artista es en esencia y por su naturaleza un cerebro desprovisto de la gracia del pensamiento; siendo los sentidos la fuente por la que le entran todos los datos de la realidad, la sensualidad es el peor enemigo del artista cuando, en un ataque de genio, quiere alzarse como un dios sobre las demás materias del Conocimiento, ataque más propio de la clase polìtica, que sin estudiar nada sabe de todo, que de un mecánico de los pinceles y los cinceles. Ya lo dice el proverbio "zapatero a tus zapatos". Pero para hacerle justicia al "arte gótico" no hay más que darse una vuelta por el fruto de ese "arte despreciable", entre las que las Catedral de León (España), el Palacio del Dogo (Venecia), o la Catedral de Milán, y la no menos legendaria e impresionante Catedral de Colonia (Alemania) son algunos ejemplos. Sin minusvalorar el famoso "arte clásico" ¿qué puede poner frente a uno de tales monumentos góticos la Roma de los Césares? ¿El famoso Coliseo de Roma tal vez? Aunque claro, al devolver la pelota cometo el mismo error de lamentación al que se entregaron los críticos del XVI en base a haber sido la Iglesia la patrona de las artes de tales edades oscuras y Dios, obviamente, su motivo más visible. Tengamos en cuenta, de todas maneras, que el siglo XVI fue un siglo de posiciones viscerales tremendas, el Descubrimiento, la Reforma, la Imprenta, el Islam avzanzando sobre Europa cristiana, la vuelta de los Imperios Nacionales en batalla perpetua al estilo de los mejores días de las Ciudades-Estados de todas las épocas... ¿A quién culpar de tal fase de estado de guerra ininterrumpida que viviera el Siglo XVI? ¡Qué más sencillo que mirar atrás y maldecir aquéllos siglos medievales! ¡Arte gótico!...bah, pura basura... Pero compréndase, el hombre del siglo XVI tenía necesidad de refugiarse en un mundo perdido, en el romanticismo de una Edad Clásica Paradisiaca, que sólo existió en sus sueños, pero que le abstraía del olor a pólvora que soplaba en todos los lugares de Europa. ¡Aquélla Atenas de Platón, Demóstenes y...! Aquélla Roma de Augusto,Virgilio y...! Mera fantasía, escape de la realidad, rebelión impotente, frustración que ahogaba el XVI en el romanticismo de eso que llamaron "Edad Clásica", un invento y nada más. Ni Roma ni Atenas conocieron jamás ese concepto de "Edad Clásica". Un invento, sin embargo que prosperaría y encontraría, gracias a la mediocridad intelectual de los siglos posteriores, su sitio entre los periodos de la Civilización. La síntesis de su dogma: Todo lo anterior al cristianismo fue bueno, desde que vino el cristianismo todo fue a peor).

El Siglo XVII: No cambia la opinión de los intelectuales. En 1688 Cristóbal Keller (Cellario), publica la primera Historia medieval donde hace hincapié en la oscura historia del periodo. Sin embargo, ya se van recogiendo materiales para un “estudio más desapasionado” del mismo. Baronio redacta sus Anales Eclesiásticos (Finales del s. XVI) y las Ordenes religiosas redactan su propia Historia. En España hay muestras como Morales Zurita (Anales de la Corona de Aragón). (Lógico. A medida que se fueron viendo las distancias entre aquel XVI de pasiones incontrolables y su suite, este XVII, el pensamiento fue dislumbrando claridad en las tinieblas polvorientas y comenzó a comprender que quien no tiene elección no puede ser culpado por sus decisiones, y en todo caso alabado por haber sabido levantar cabeza, volver a ponerse en pie y, lo que es más impresionante, comenzar a andar sobre sus propias piernas. La aventura de aquella Europa forjada contra mareas de pueblos sin nación a la búsqueda de un hogar, avanzando contra las naciones ya formadas desde muchos siglos atrás, y su encumbramiento del polvo al que fuera arrojada su suerte hasta llegar a levantar sus banderas sobre todos los océanos y todas las tierras del planeta, es la epopeya más grande jamás vivida por la Humanidad, y que, por culpa del cacareo de los gallos nacionalistas jamás ha podido ser escrita en su verdadero contexto y amplitud histórica. No olvidemos, empero, que este siglo XVII aún combatía sus guerras -La de los 30 años la más sonada -y mantenía su propia lucha contra las fuerzas aniquiladoras de la Civilización, contra cuya inercia destructora el genio del Ser Humano sacó de su seno hombres de la talla de Galilleo, Kepler, Newton, Descartes, Cromwell, Spinoza, Pascal, Quevedo, Góngora, Cervantes, Rubens, Rembrandt, Velázquez, Murillo, Moliére, Corneille... el genio profundo de una Humanidad que, por fin, volvía a ser ella misma y ponía su firma muy alto en los firmamentos de la Historia, oscureciendo con su fama y gloria la de los Fidias, Platones y Horacios de los "tiempos clásicos". ¿Es que acaso podría Aristoteles desatarle a Newton la correa de su sandalia? Pero todo en su contexto. Pericles sólo hay uno, y Galileo fue único. Cada tiempo con su gloria y cada gloria con sus estrellas. ¡Teniendo pues este mare magnum de astros en escena cómo caer el hombre en el error del XVI: mirar atrás para despreciar! ¿Despreciar el qué? ¿Y a quién? El Juicio sólo le corresponde a Dios, y sin embargo por la boca muere el pez. (Wiki-SigloXVII)

Siglo XVIII: El Siglo del Racionalismo, considera que la Edad Media, con su acendrada religiosidad, es una época despreciable. D’Alambert y Voltaire se refieren a ella peyorativamente. Continúa esa actividad erudita Muratori “Rerum Italitarum Escriptores”, Leyser (1721) “Historia de los Poetas de la Edad Media”, dan una visión mas favorable de la misma. (La influencia intelectual pasa de la Zona Hispano-Italiana a la Franco-Inglesa, y con el Imperio Británico y la Revolución Francesa se pone en la mesa ese tipo de moldes sectarios que pretenden marcar épocas mediante la demonización del pasado y la exaltación del presente, fenómeno tan típico y propio de toda mecánica de lavado de cerebro, como cualquier experto en la materia puede jurar. ¡Quién se atreverá a menospreciar el valor del Imperio Británico como exportador de la Civilización, obviando sus defectos, o de la Revolución Francesa haciando avanzar la Historia sobre un abismo la caída en cuyo precipicio absolutista ponía en riesgo los valores más connaturales a la esencia y sustancia de la Humanidad? Si el XVII fue el siglo de los pensadores puros y el genio desnudo más arrollador, Pintura y Ciencia, el XVIII está dominado por los políticos y los filósofos, las dos clases de poderes -Política y Filosofía- por antonomasia enemigos de la Fe y la Iglesia. Luce Gibbon su doctrina de odio contra el Cristianismo, que plasma en su famosa Historia del Imperio Romano, compendio único por su valor documental pero obsoleto hasta la perversidad por su impronta, adorando el Imperio Romano perdido y anatematizando todo lo que el cristianismo representa. La Razón se levanta contra la fe y la acusa de ser la culpable de los males que el pueblo sufre bajo el Absolutismo. Y no le faltaba razón a quienes habían tenido por patriotas a los cardenales Richelieu y Mazarino. Es el siglo, pues, de la pasión salvaje que se levanta contra el Absolutismo, y siendo la Iglesia jerárquica el sostén de la Monarquía, le gana al cristianismo el odio de la Filosofìa, y por, connivencia, el desprecio hacia toda su obra, durante todos los siglos. Con razón o sin razón. Una vez ganado el odio el motivo para el desprecio y la violencia es cualquiera, y cualquier motivo es bueno. (Wiki-Siglo XVIII)

Siglo XIX: Se aprecia una visión favorable a la Edad Media que culmina brillantemente con el Romanticismo. Surge un movimiento de reivindicación de los monumentos del Gótico. Goethe cambia de modo de pensar y escribe un himno a la catedral de Estrasburgo. Wachenroeder en 1797, Federico Schlegel en 1805 comienzan a valorar los caracteres culturales medievales. (Si seguimos con la misma línea de definir un siglo por sus actores estelares observemos que el XIX es el siglo de la Arquitectura, la Historia y la Medicina, sin dejar aparte el florecimiento de los fundamentos ya puestos en los anteriores. La Historia - tal cual la hemos conocido en Europa Cristiana desde cero, es decir, desde el Principio del Medioevo - es un movimiento in crescendo, un edificio en crecimiento continuo sobre bases que se van poniendo con el tiempo, un árbol al que según crecen le van saliendo ramas y mientras unas ya alcanzzan con las puntas de sus dedos el cielo, por decirlo así, otras comienzan a hacerse fuertes, e incluso a romper tallo.

La Historia como proceso esquizoide de rechazo visceral hacia el Pasado es un fenómeno propio de una mecánica sectaria de lavado de cerebro a nivel de poblaciones. Nada hay más contrario a la Edificación de una Civilización con vocación universal y eterna que un proceso dominado por periodos esquizoides de destrucción y vuelta a empezar desde cero. Y no es que nuestra Historia no nos presente pruebas de haber hecho su camino a la manera de quienes construyeron Jerusalén a la Vuelta de Babilonia, espada en una mano y el ladrillo en la otra. El XIX, dominado por un espíritu más altruista, abstracto y de mente más abierta tras la asimilación de las magnitudes del Mundo, abandona esa patología de juicio adverso a la que podríamos llamar Infancia de la Civilización Cristiana, y adopta frente a su Pasado la postura natural al que revive su Memoria, y comprende que como el niño no tiene parte en su suerte sino que se adapta a lo que tiene, que le viene dado, para bien o para mal, igualmente la Civilización Europea debía mirar su Historia con la consecuente lógica. No en vano Kant ya había sembrado su semilla. El hombre paleto del XVI que juzgaba del arte gótico sin haberse movido de su pueblo, y sin haberse quitado en su vida el traje del cateto se atrevía a juzgar del valor del Arte Medieval, que tiraba por los suelos cuando comparaba la Acrópolis de sus sueños con cualquiera de las catedrales europeas, únicas en la Historia y de imitación imposible por los tiempos postreros, aún en nuestros días un portento irrepetible; aquél hombre sabelotodo había dado paso "al hombre de mundo", que juzgaba no por prejuicio sino con conocimiento de la materia. Y es que para cualquiera que tenga dos dedos de luces la Era Medieval fue de una riqueza excepcional, una aventura sin cronista universal, pero radiada desde aquí y desde allá, gracias a cuyos mensajes podemos hablar de aquél proceso de Edificación de la Civilización Cristiana Europea con un juicio más claro y firme. (Wiki-Siglo XIX)

Causas Historiográficas del Medioevo: La reivindicación empieza firmemente con la caída de Napoleón.

Políticas: Se inicia la resurrección de los nacionalismos, apareciendo nuevas unidades nacionales escindidas del Imperio bonapartista. Italia y Alemania encuentran sus raíces históricas en la Edad Media.

Culturales: El Romanticismo tiene una fuerte carga emocional y antirracionalista, se caracteriza por su fervor por lo gótico, predominio de la fe religiosa, exaltación de héroes y santos, todo ello enraizado en la Edad Media.(Wiki-Romanticismo)

El Catolicismo: La política de la restauración, tras la caída bonapartista, se basó en el desarrollo de la fe católica frente a la “ilustración racionalista”. El mito medieval va a cautivar a las figuras descollantes del momento para los que la Edad Media será una visión utópica del pasado lanzada a la faz del presente.

Razones de tipo nacional revolucionario: La Edad Media es la época del inicio de las libertades políticas (Carta Magna en Inglaterra), de las comunidades rurales y urbanas independientes de la nobleza. Algunos países buscan las raíces de su libertad en la Edad Media.

Bajo estas circunstancias, empiezan a publicarse grandes colecciones de textos medievales cuya máxima expresión es la “Monumentae Germaniae Histórica” en Alemania o la “Colección de Documentos Inéditos de la Historia de Francia” en Francia, la “Historiae Patriae Monumenta” en Italia. También van surgiendo las primeras escuelas medievalistas que en principio son “positivistas” haciendo una historia muy narrativa. Destacan:

Escuela alemana: Sybel.

Escuela Inglesa: Stoubbs, Fisher.

Escuela francesa: Luchaire, Juno, Fustel de Coulanges, Monod.

Escuela italiana: Gregorobius (Historia de Roma y de la Edad Media), Miguel Amari.

En España a causa de la diversidad religiosa y cultural, falta un trabajo sistemático a excepción de los arabistas (Ribera y Codera). Un medievalista destacado es Eduardo Hinojosa.

Portugal: Tiene muy buena escuela de medievalistas, destacan Herculano y Gama Barros.

Siglo XX: Los estudios medievales han experimentado un auge importante sorprendiendo el hecho de que incluso países que no han tenido Edad Media tienen escuela de medievalistas (Argentina, USA, etc...)

Continúan las grandes publicaciones como la que en 1923 publica Louis Halphen “Clásicos de la Historia de Francia en la Edad Media” continuada por Robert Latouche. En España, antes de la guerra civil, se publicaron los “Textos latinos de la Edad Media Española” por Claudio Sánchez Albornoz y Menéndez Pidal, “Fuentes para la Historia de Castilla” del padre Serrano, y después de la guerra, “Crónicas Españolas” de Juan de Mata Carriazo. Las escuelas de medievalistas en la actualidad se pueden clasificar de la forma siguiente:

Escuela tradicional: Incluiremos aquí a los institucionalistas, a los evenementalistas (episódicos) y a los economicistas al modo erudito. Ferdinand Lot, Gausof

Grupo metodológico marxista ortodoxo: Han sido especialistas en el terreno de las estructuras socioeconómicas. El desarrollo mayor ha sido en la Europa oriental. Grauss, Kosminsky, Rybakov. 

Escuela dialéctico espiritual: Se dedican al análisis de las grandes ideas o ideales, son casi todos alemanes. (Bühler, Schram), o ingleses (Knowles).

Grupo que reúne a diversas escuelas y tendencias de amplio sentido renovador: Hacen hincapié en los fenómenos de tipo colectivo, social, económico, estudio de las mujeres, etc. Aspectos de tipo demográfico y tecnológico (Rusell). 

Bélgica: Henry Pirenne, Verlinder, René Dochaerd.

Italia: Cipolla

Inglaterra: “Historia Económica Europea” de la Universidad de Cambridge.

Francia: La colección “Nueva Clio”, la colección “Destinos del Mundo”. Son herederos de la gran renovación que para la historiografía supusieron Marc Bloch y Litian Febvre con la escuela que fundaron, llamada “Escuela de Annales” cuyas ideas aparecen reflejadas en el noveno Congreso Internacional de Ciencias Históricas celebrado en París en 1950. Para ellos no hay divisiones en la Historia (social, económica, etc..) sino una sola historia en su totalidad. Otros miembros de la escuela fueron George Duby y Robert Boufruche.

 

PERIODIZACIÓN DE LA EDAD MEDIA Y ÁMBITO GEOGRÁFICO:

 

Inicio de la Edad Media: No existe uniformidad de criterio entre los historiadores, en esencia se han propuesto tres determinados momentos:

Crisis del mundo romano en el siglo III: Da lugar a que aparezcan elementos premedievales. Dentro de este período podrían contemplarse las siguientes fechas:

313.- Fecha del Edicto de Milán en que se oficializa el cristianismo.

330.- Fecha de la fundación de Constantinopla, que separa los dos Imperios de Oriente y Occidente.

Penetración masiva de los pueblos bárbaros en el Imperio Romano: siglo V. El Imperio desaparece como unidad política, es la fecha más aceptada por los historiadores año 476.

El momento de la instalación del Islam en el Mediterráneo: Que acaece en la segunda mitad del siglo VII cortando la unidad cultural y económica del Mediterráneo separándose Oriente de Occidente que queda bajo una economía autártica y cerrada.

Final de la Edad Media: Generalmente se ha dicho que acaba en 1453 cuando se produce la toma de Constantinopla por los turcos. Hoy día se tiende a no considerar una fecha fija sino a establecer un marco cronológico que iría de 1450 a 1550, ya que en este período se producen una serie de transformaciones que nos indican el final de un sistema y el comienzo de otro y que fundamentalmente son:

Religiosas: Reforma.

Políticas: Afianzamiento de la monarquía.

Económicas: Descubrimientos y necesidades.

Intelectuales: Abandono de la Escolástica y Renacimiento.

Para España se ha fijado tradicionalmente el advenimiento de los Reyes Católicos. Hoy, sin embargo, se tiende a fijar el año 1521, año en que se produce la derrota de los comuneros en Villalar y que significa el triunfo del modelo de sociedad que caracteriza a la Edad Moderna, feneciendo el modelo comunitario típico de la Edad Media.

Subperiodificaciones internas:

Temprana Edad Media: Período comprendido entre los siglos V y VIII, es llamado también “Primer periodo de transición, es el momento de las invasiones de los reinos germánicos.

Alta Edad Media: Abarca los siglos VIII al XI, es la llamada “Edad Oscura” por los historiadores anglosajones.

Siglo XI en su conjunto. Periodo de transición a la Plena Edad Media.

Plena Edad Media: Abarca los siglos XI al XIII , es la llamada Edad Media Clásica o Edad Media Concertada o según F. Barraclough “Periodo de la Formación de las Sociedades Europeas” y según otros “Período Feudal.

La segunda mitad del siglo XIII Sería el período de transición entre la Plena Edad Media y la Baja Edad Media ya aparecen los síntomas de elementos que van a causar la crisis del orden medieval.

Baja Edad Media: Abarca los siglos XIV y XV, llamada también Edad Media tardía.

EL ÁMBITO GEOGRÁFICO: El concepto Edad Media lo estamos aplicando a todas las civilizaciones que vivieron esos siglos:

Edad Media del Occidente Europeo.

Edad Media Bizantina.

Edad Media Musulmana.

Edad Media de China, India y Japón.

Últimamente hay historiadores que hablan de Edad Media referida al continente africano y a las civilizaciones precolombinas, pero esto da lugar a una contradicción. Hablar hoy en día de medievalistas es hablar de especialistas que trabajan por y para el ámbito cultural al que pertenecen, es decir, identificamos Historia del Occidente Europeo con Historia Universal.

MEDIOS Y TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN

Los medios de investigación para el historiador son las fuentes que pueden ser:

Fuentes escritas:

Narrativas.

Crónicas: Son textos narrativos escritos por personas contemporáneas a los hechos que tratan de mantener en la memoria. Hechos que, a juicio del narrador, son importantes. Son total y absolutamente objetivas.

Compendios: Son Historias realizadas por historiadores de la antigüedad con los medios propios del momento.

Anales: Son una especie de Crónicas pero extraordinariamente reducidas.

Historias Eclesiásticas: Se pueden vincular a los Compendios, son capitales para el conocimiento de la época medieval y de acontecimientos que sin ellas quedarían al margen.

Historia de los Pueblos Germánicos: Son similares a los compendios.

Gestas: Son relatos referentes a los aconteceres de determinados personajes, podemos observar en ellas un carácter propagandístico.

Genealogías: Son los cuadros referidos a las relaciones parentales de los individuos, se consideran como fuentes, no como testimonios documentales inapelables.

Fuentes hagiográficas: Son las narraciones de las vidas de los santos. A pesar de que son fuentes contaminadísimas, se utilizan masivamente porque:

Llenan espacios vacíos de conocimiento.

Para exaltar la santidad se acude a la narración de acontecimientos muy diversos y con mentalidad cotidiana.

Son el referente directo del ideario de la época, de lo que son los cuadros de vicios y virtudes del momento.

Historias, epopeyas, biografías y autobiografías: Son muy subjetivas. Las Crónicas son biografías a menudo encargadas por los propios sujetos para exaltar su propia grandeza. Las biografías se cuentan entre las Crónicas porque en esa época aún les faltaba el purismo de las biografías.

Narraciones de viajes y expediciones militares: Aunque están llenos de subjetividad, aportan como fuente histórica muchos datos. Sirven para conocer las mentalidades de la época, el contraste entre culturas y el avance de unas culturas sobre otras. Ej. El “Libro de las maravillas de Marco Polo”. El viaje de Ruiz González Clavijo en 1402 a la corte de Tamerlán.

Fuentes no escritas: Son complementarias y en muchos casos substitutivas de las escritas, aunque al final, dependen de la subjetividad del historiador que las usa.

Fuentes monumentales: Desde el siglo XVIII se abre paso la Arqueología para buscar respuestas a las preguntas que no la encuentran en las fuentes escritas. Las grandes catástrofes introducidas por el hombre (destrucción sistemática de archivos durante las guerras mundiales) estimularían a la Arqueología como fuente de información.

Fuentes alternativas:

Artísticas.

Numismáticas.

Epigráficas.

Nuevas técnicas (Ordenadores, programas, etc..).