HISTORIA DE ESPAÑA - FORMACIÓN DEL REINO HISPANOGODO

II

  Entre los siglos IV y V, el Imperio Romano no solo sufre la agresión de los pueblos bárbaros sino también una degradación económica. No solamente se pasa de una coyuntura expansiva a una coyuntura depresiva sino que cambian las estructuras: La economía romana de actividad comercial es una economía urbana de producción esclavista. La economía medieval es una economía rural.

España estaba inmersa en el sistema económico romano, y por tanto, sufrirá las mismas consecuencias. España que era una provincia frumentaria, que surtía a las grandes urbes romanas, sufrirá especialmente las consecuencias al caer estas con el Imperio. No obstante, si tenemos en cuenta que la caída del Imperio Romano tuvo terribles repercusiones en occidente, menos en el bloque bizantino y escasas en el bloque islámico, veremos que la situación de España es especial pues, aunque está en el bloque occidental, está en contacto con los bizantinos, y a partir de 711 es conquistada por el Islam. Esta trayectoria matiza, de alguna manera, las consecuencias económicas que inicialmente se podrían suponer.

 

DECADENCIA DE LA POBLACIÓN Y VIDA URBANA

 

Cualquier estudio de la población tiene que tener en cuenta dos aspectos fundamentales:

Número: Tenemos que sumar a la población hispanorromana (4-6 millones de habitantes), los visigodos que llegan (¿80.000?), más el aporte de otros pueblos (suevos, ¿30.000?). Podemos calcular inicialmente 4-6 millones más 100.000. Junto a esto hay que considerar que la coyuntura demográfica es desfavorable al crecimiento por las siguientes razones: Guerras continuas. Bandolerismo. Pacificaciones (eran otro tipo de guerras). Condiciones climáticas poco favorables que trajeron como consecuencia malas cosechas que influyeron en la alimentación y en la mortalidad de la población.

  La curva demográfica tiene en esta época un signo descendente, llegando en 743 al punto más bajo, coincidiendo con la llamada “peste hemisférica”.

 

Distribución: La tendencia general se basa en dos afirmaciones: Decadencia de la vida urbana: Debido a las siguientes razones: a)  Disminución de las actividades urbanas: Fundamentalmente industria, comercio y servicios. b)  Inseguridad de las ciudades: Acusada desde el siglo III en que se deja de vivir la “Pax Augusta”. Las incursiones de los bárbaros, y la existencia de un bandolerismo interior hace que las ciudades tengan necesidad de amurallarse. c)  La huida al campo de la clase senatorial: Poseedores del poder político, los senadores tenían un estatuto de privilegio que les eximía de colaborar con las cargas municipales y les permitía abandonar las ciudades, no como los curiales (concejales) que al tener el oficio hereditario, no podían abandonarlas. d)  Paso de los pueblos germánicos, que agreden a la vida urbana por los asaltos y el despego que los pueblos germánicos sentían por la vida en la ciudad.

  La consecuencia de todo lo anterior es una caída general de población en las ciudades hispánicas, siendo menos acusada en la zona de Levante que aún tiene contacto comercial con Bizancio, o en las que son centros de administración civil o militar como Toledo o Mérida. La caída es mayor en las zonas del interior, donde algunas ciudades llegan a quedar desiertas como ocurre en el valle del Duero con Clunia y Oña y en el valle del Guadalquivir con Reina. Como consecuencia, se produce una reducción en el perímetro de la mayoría de las ciudades, y salvo contadísimas excepciones, no hay poblaciones que superen los 10.000 habitantes.

Auge del poblamiento rural: La ciudad arroja a su población al campo, y como consecuencia se va a producir: Aumento de tierras roturadas. Aumento de núcleos de población generados en torno a una parroquia.

  Este aumento no significa crecimiento de población global, sino un traspaso de población del ámbito urbano al ámbito rural. En el campo se producen dos grupos sociales contrapuestos pero complementarios: la aristocracia y el campesinado, los grupos intermedios no existen ya que no tienen razón de ser.

  Las formas de hábitat son tres: La villa señorial. La aldea campesina. Las comunidades de valle: Son grupos sociales de origen autóctono (no son hispanorromanos), que tienen una organización social de base étnica (familia extensa), bajo la autoridad del patriarca y que practican un seminomadismo dentro de un territorio concreto que es el valle. Este grupo de comunidades de valle predominan en el Norte: valles cántabros, vascos, gallegos, pirenaicos, etc.

 

LA ECONOMÍA RURAL: HACIA LA ESTRUCTURA AUTÁRQUICA

 

  Los elementos fundamentales que tenemos que tener en cuenta al analizar cualquier economía son: la producción, el consumo, el ahorro y la inversión. De todos ellos, el más importante es la producción que condiciona a todos los demás. El ahorro y la inversión apenas se contemplan en una economía autárquica, el poco ahorro que se hace, se basa en el atesoramiento (sobre todo en los grandes centros monásticos) que se convierten en los objetivos preferidos por los pueblos que participan en las “segundas invasiones”.

La producción, depende de tres factores fundamentales: el medio físico, el capital y el trabajo.

El Medio Físico. Durante mucho tiempo se pensó que había una relación directa entre medio físico y producción. A mejor medio físico, mayor producción y viceversa, como ejemplo se citaba a Egipto. No hace mucho tiempo, Arnold Toynbee formula otra teoría que se conoce como “la ley del reto”, según la cual, la relación sería la inversa. A peor medio físico, más medios se emplearán para vencer su resistencia y superarla, llegando a resultados mejores. Por ejemplo, Inglaterra. Hoy día se entiende que hay una relación variable entre medio físico y producción ya que depende de diversos factores. Aún así, se puede formular un principio general: “La relación entre medio físico y producción, derivaría de la proporción existente entre las líneas de resistencia y las técnicas empleadas para vencerla”.

  En el caso visigodo, las técnicas empleadas son de un nivel ínfimo, se desconoce la fertilización, disponen de peores útiles que en la época romana (se olvidan de la máquina segadora). Los útiles de hierro se pierden y se generalizan los de madera (las técnicas del hierro se aplican solo a la fabricación de armas). Son inferiores a los romanos en el aprovechamiento de las técnicas de regadío y en el aprovechamiento y conservación de las vías de comunicación. Queda por tanto claro, que las técnicas visigodas eran inferiores a las romanas.

  La más importante línea de resistencia es el clima, que al parecer, fue peor que en otras épocas, mucho frío, exceso de lluvia, que acababa por pudrir la cosecha en el campo (datos obtenidos de la arqueología y de la geografía, mediante estudios de pólenes y ronchas de árboles). Las consecuencias más notables de esta climatología adversa fueron:

Expansión del bosque. En época romana, la deforestación había sido importante por sucesivas talas y guerras. En época visigoda, había zona de bosques de pinos (Algarve), zonas de bosques de encinas (Bética y Extremadura) y los grandes robledales del Norte. El avance del bosque trae las siguientes consecuencias: Auge de la explotación de sus recursos. Madera. Caza. Ganadería.

  Por primera vez en la historia de los pueblos germánicos se va a producir la regulación legal de la explotación del bosque. En el campo visigodo, se refleja en el “Fuero Juzgo”. Crece el número y la importancia de la ganadería de tal manera, que a partir de este momento, se igualan agricultura y ganadería.

 

Agricultura. Los rasgos más característicos de la agricultura será la existencia de un paisaje agrario que divide la Península en tres grandes zonas: Zona Norte: Cultivo de manzanares. Zona Centro: Grandes trigales. Zona Sur: Olivos. Esta economía agraria, atiende a dos tipos de demanda: exterior, controlada por los comerciantes bizantinos; interior.

 

Ganadería. La ganadería adquiere distintas formas según hablemos de pequeños campesinos, pocas cabezas que le sirven de complemento a su producción agrícola y a su alimentación. Y grandes ganaderos, que son los que imponen, aunque todavía en forma muy limitada, la práctica de la trashumancia que se manifiesta por la existencia de peajes.

 

El Capital. En esta época, el capital se reduce únicamente a la propiedad de la tierra. El factor propiedad es fundamental ya que al poseedor de la tierra le va a dar la capacidad necesaria para ordenar el trabajo y distribuir los beneficios, apropiándose de la mayor parte de las rentas y de los excedentes del trabajo. En definitiva se hace propietario de la “renta feudal”.

 

Desarrollo de la Gran Propiedad. En la época visigoda, la gran propiedad va a experimentar un auge considerable, aunque como tal ya existía durante el Imperio Romano. El desarrollo se fundamenta en el desarrollo y huida de la clase senatorial al campo. En la imitación del way of life romano por la clase goda. Y en la acumulación por parte de la Iglesia de un enorme patrimonio de tierras gracias a las donaciones de los fieles (que podían ser de dos tipos: inter-vivos, de efecto inmediato, y post-mortem) y  la protección del Estado. A partir de 589 (III Concilio de Toledo), con la conversión de los visigodos, la Iglesia Católica recibe los bienes de la extinta Iglesia arriana. La inalienabilidad de los bienes eclesiásticos, o lo que es lo mismo, la imposibilidad de enajenarlos, hace que el patrimonio de la Iglesia tenga solamente vía de entrada, lo que se conoce como “manos muertas”. Esta inalienabilidad proviene del Derecho Romano.

La monarquía adquiere también grandes propiedades a través de ciertas prerrogativas conocidas también como regalías, derechos inalienables del rey, como eran los derechos sobre las tierras vacantes, derecho a acuñar moneda, etc.. La monarquía aumenta de tal manera sus propiedades que cuando los musulmanes deciden invadir la península, compensan a los hijos de Witiza con 3.000 propiedades o alquerías.

La Pequeña Propiedad. Sabemos que existen los pequeños propietarios porque en las fuentes están citados como “privati”. Procedían de la antigua población hispanorromana junto con algunos visigodos que habían recibido tierras. En esta época tienden a desaparecer sometidos a la doble presión de una recesión que acaba llenándoles de deudas, y la inseguridad que hace que voluntariamente se coloquen bajo la protección de alguno de los grandes propietarios.

 

El Trabajo. El trabajo se canalizará básicamente a través de la gran propiedad, compuesta por elementos anteriores (romanos) y nuevos (visigodos). Los Romanos contemplaban la división de la propiedad en dos tipos de tierras: Terra “dominicata” o señorial,que el “señor” explota directamente a través de sus siervos. Terra “Indominicata”: que cede a otro para que las trabaje en arriendo. De época tardorromana provienen los tipos de contrato: Contrato de aparcería, sobre tierras buenas y de alto rendimiento, el trabajador recibe una parte de los beneficios menor que la del propietario. Y contrato en precario: Se da en tierras de peor calidad, es un contrato rescindible por ambas partes, pero tras la ley de Diocleciano, que adscribe a la gente a su oficio, estos trabajadores quedan adscritos a la tierra, dando lugar al colonato, que es la forma más habitual. Los beneficios en las tierras señoriales no plantean duda, son del señor. Ahora bien, en las tierras “indominicatas”, el propietario recibía dos tipos de beneficio: Rentas en dinero o “censos”. Prestaciones personales: El campesino tiene que trabajar las tierras “dominicatas” una serie de días y horas, incluso poniendo él sus medios; “opera et juguera”.

Los Visigodos incorporan mano de obra esclava y mano de obra colonial: colonos, intentando que el esclavo sea productivo mediante un régimen de trabajo igual al de los colonos.  

 

LA SOCIEDAD VISIGODA: LA HERENCIA TARDORROMANA

 

  Al principio de la etapa visigoda, nos encontramos con una serie de estratos sociales que responden a la estructura exterior tardorromana. Al producirse la concentración de la economía, se producirá también una concentración de los estratos sociales, quedando finalmente éstos reducidos a dos: el gran propietario y el pequeño campesino. Veamos el proceso:

 

La Herencia Tardorromana. En la legislación visigótica, encontramos las diferentes situaciones legales:

 

Grupo de hombres libres:

1.-Libres privilegiados, se trata de la aristocracia, “viri ilustri”, “optimates”, etc. a)   Aristocracia de sangre: Heredan la propiedad de la tierra y la posición social elevada que deriva de ella. La mayoría de ellos pertenecen al llamado “orden senatorial” (los senadores, entonces, eran títulos honoríficos). Eran de origen hispanorromano. b)  Aristocracia de servicio: Son los que ostentan altos cargos en la corte, en la administración y en el ejército. En su mayor parte eran de origen germánico. Podemos distinguir dos grupos: La clientela del rey: Es el grupo de encomendados que elige como “señor” al rey. También llamados “gardingos”, “comites” o “fideles regis”. Los obispos: Desempeñan toda una serie de funciones públicas; actuaban de inspectores de los funcionarios laicos. Fijaban los tributos que las diócesis tenían que pagar, y la función más importante, elegían al rey junto al resto de la aristocracia.

Ambos tipos de aristocracia tenían un estatuto de privilegio cuyos puntos fundamentales consistían en: a)   plenitud de derechos políticos, entre ellos, el derecho a elegir al rey. b)   Una relación directa con el rey, al que indirectamente juraban fidelidad. c)  Gozaban de una protección especial que se traducía en: Wergeld: Cuando una persona mataba a otra o le ocasionaba daños, tenía que compensar a la familia del dañado:

En el caso de una persona normal » 300 sueldos.

En el caso de un aristócrata » 500 sueldos.

Garantías procesales:

Exclusión de las penas corporales (¿trasfondo económico?).

Habeas Corpus: Los miembros de la aristocracia tenían que ser juzgados por tribunales formados por miembros de su misma condición social.

Este estatus de privilegio, que en principio era personal, se hizo hereditario a medida que la época visigoda avanza hacia la feudalización.

2.  Libres no privilegiados. Este tipo se localiza en tres sectores de la sociedad: a)  En la “corte” y sus aledaños: Cierto grupo de personas de situación económica aceptable llamados “mediocres”. Son las personas que viven al servicio de la corte. b)  En las ciudades: dE bajo poder económico, pequeños artesanos, comerciantes, profesionales, maestros, etc. c)  La población rural: Formada por los “privatii”, sobre los que recaían la mayor parte de las cargas fiscales. Este grupo, con su tendencia a encomendarse a “grandes señores”, va desapareciendo, y con él, su apoyo a las cargas económicas del Estado. El grupo completo va a desaparecer pronto del arco social, ya que los “mediocres” evolucionarán hacia la aristocracia y los otros dos caerán hacia niveles inferiores.

3.- Grupo de hombres semi-libres.

1.   Libertos: Antiguos esclavos emancipados, costumbre favorecida por el cristianismo. Esta emancipación podía ser: a)  Emancipación plena: El que la recibía gozaba inmediatamente de la libertad. b)  Emancipación “in obsequium”: No surtía efecto hasta la muerte del amo.

2.   Colonos: Son los descendientes de los colonos romanos, que desde la ley de Diocleciano, estaban adscritos a la tierra.

3.   Encomendados: Son hombres libres que se colocan bajo la protección de un “señor” poderoso, adquiriendo respecto a él, vínculos de dependencia..

4)   Esclavos o siervos. Se suele decir que en la época post-romana, disminuye el número de esclavos. Esto no es del todo cierto ya que seguían vigentes las fuentes de “recolecta” de los mismos: a)  guerras. b)  pérdidas de libertad por: Deudas. Ventas fraudulentas de tierras, incluyendo a colonos y encomendados como si fueran esclavos. Por matrimonio de un hombre libre con una esclava, el hombre libre adquiría la condición de esclavo perdiendo su libertad.

  La condición jurídica del esclavo seguía siendo la del derecho romano, es decir, estaban incluidos en la categoría de “cosas”, por lo que podían ser vendidos, recibir castigos corporales, etc. No obstante, los esclavos tienen algunos derechos que podríamos llamar “humanos”. Podían contraer matrimonio. Podían poseer su propio pecunio. Podían testificar en juicios, excepto contra su dueño.

  La situación real no era la misma para todos. Los esclavos de palacio vivían muy bien, desempeñando algunos de ellos, oficios importantes.   Los grupos más importantes de esclavos eran: a)  Los esclavos de la Iglesia. b)  Los esclavos del Estado o esclavos fiscales.

 

DESARROLLO DE LOS VÍNCULOS DE DEPENDENCIA

 

  La sociedad visigoda es una sociedad “protofeudalizada”, y está llevando a cabo una progresiva feudalización a través de los vínculos personales de dependencia, es decir, a través de las encomendaciones. El señor se compromete a proporcionar protección y sustento al encomendado, y éste, presta al señor fidelidad y una serie de servicios. La “encomendación” nace en el Bajo Imperio por motivos de seguridad, debido a que ninguna de las Instituciones del Estado proporcionaba la seguridad que el pequeño campesino libre necesitaba.   El “gran propietario” empieza a ser algo más, el “patronus”, el protector de la seguridad de las personas que se le encomiendan. En la época visigoda va a aumentar la encomendación porque va a aumentar la inseguridad y el poder de los “grandes señores”. En ésta época, el proceso a la encomendación no solo crece sino que además se diversifica dándose las siguientes formas:

1)  Encomendación Personal: Se da cuando el hombre que se encomienda no posee tierras propias. En este caso, entrega su persona y el señor le da tierras en arriendo de las tierras indominicatas y con contrato en precario.

2)  Encomendación Territorial: El encomendado es un pequeño propietario que entrega a su señor la propiedad de sus tierras, pero las sigue explotando él en condiciones de arriendo similares a las del tipo anterior.

3)  Encomendación Militar: El proceso de entrada es el mismo, pero el encomendado pasa a desempeñar una función militar formando parte del séquito militar del señor que le servía a éste para: Constituir un grupo armado para mantener la seguridad. Elevar su prestigio y su poder.

El proceso de encomendación tiene efectos terribles para la vertebración social, efectos que van a ser progresivos:

1)  Este tipo de relaciones penetra no solo la organización social de la población hispanorromana sino de la población gentilicia (pre-romana), trasformándola. Las clientelas, al integrarse en esa célula, rompen la relación con la familia nuclear hispanorromana o con la etnia gentilicia para pasar a formar una nueva familia o célula social.

2)  Esta nueva célula social va a quedar constituida por dos grandes estratos, reduciéndose el arco social inicial: Señores - Encomendados.

3)  La nueva célula social se impone y tiende a sustituir al Estado y sus funciones en su propio ámbito territorial, incluso asumiendo el poder político en su territorio,como: Administración de justicia. Cobro de impuestos. Recluta de tropas.

  Al final, el Estado acaba reconociendo y concediendo al “señor”, una especie de autoridad que le permite: Dictar normas. Vigilar su cumplimiento. Castigar las infracciones.

El señor adquiere el poder político sobre sus encomendados. El “dominus” romano se está transformando en “señor feudal”.